Comorbilidades en el autismo: La ansiedad y el estrés como desencadenantes de crisis emocionales

Expertas en salud de psiquiatría y neuropsicología, se reúnen para abordar el autismo, su diagnóstico y la importancia de un tratamiento multidisciplinario temprano.

Laura Guio

    Comorbilidades en el autismo: La ansiedad y el estrés como desencadenantes de crisis emocionales

    El autismo, más allá de ser un trastorno del neurodesarrollo, está frecuentemente asociado con otras condiciones como la depresión, la ansiedad y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). 

    En una entrevista exclusiva de la revista Medicina y Salud Pública con la Dra. Joahnibel Reyes, psiquiatra especialista en niños y adolescentes, y desórdenes del neurodesarrollo y Natalia Rodriguez, neuróloga pediátrica abordaron las comorbilidades relacionadas con el autismo, la diferenciación de diagnóstico y tratamientos. 

    El autismo y sus características

    "El autismo básicamente es un trastorno de dificultad de comunicación, hay dificultad de comunicación como socialmente interactúan con otras personas, como yo entiendo el contacto visual, mi interacción con otros niños, especialmente con los más chiquitos, como yo busco que otros niños jueguen conmigo" explicó la Dra. Reyes.

    También se observan patrones de conducta repetitivos, preferencias estrictas en la alimentación y problemas sensoriales. El trastorno se clasifica en tres niveles según la necesidad de apoyo: "Nivel 1 requiriendo apoyo, nivel 2 requiriendo apoyo moderado y nivel 3 requiriendo mucho apoyo", agregó.

    Por su parte, la Dra. Rodríguez indicó que "es una disfunción del cerebro en el sentido de cómo estos síntomas se salen de la norma en el paciente en desarrollo. Usualmente se sospecha en etapas tempranas, especialmente en niños con problemas de habla o aspectos sensoriales".

    ¿Cuáles son los síntomas o señales del autismo en niños?

     Los primeros signos pueden aparecer antes de los dos años de edad."Se pueden ver señales o sospechas desde los 18 meses, pero obviamente la sospecha más grande es cuando ya cumplen dos años y todavía no hablan" Afirmó la Dra. Reyes.

    "Es importante que los padres estén atentos a señales como falta de contacto visual, ausencia de balbuceo, dificultades para responder a su nombre o falta de interés en imitar sonidos o movimientos", añadió la psiquiatra.

    Un niño o un adulto con trastorno del espectro autista puede tener problemas con la interacción social y las habilidades de comunicación, incluso presentar cualquiera de los siguientes signos que son los más comunes:

    • No responde a su nombre o, en ocasiones, parece no escuchar

    • Se resiste a los abrazos y las caricias, parece que prefiere jugar solo y se abstrae en su propio mundo

    • No suele hacer contacto visual y carece de expresión facial

    • No habla o tiene un desarrollo tardío del habla, o bien pierde la capacidad que tenía para decir palabras u oraciones

    • No señala ni trae objetos para compartir sus intereses

    • Aborda interacciones sociales de forma inadecuada comportándose de manera pasiva, agresiva o perturbadora

    • A nivel sensorial, algunos niños pueden tener hipersensibilidad al sonido, la luz o el tacto

    Ansiedad, depresión y TDAH: Comorbilidades asociadas

    Las comorbilidades en el autismo pueden manifestarse con el tiempo. "Especialmente la ansiedad y la depresión pueden comenzar en niños de nivel 1, cuando la demanda social es más de lo que pueden tolerar", mencionó la Dra. Reyes. "Esto es importante porque en muchas ocasiones vemos regresiones", advirtió.

    El estrés que experimentan los niños con autismo debido a su dificultad para interpretar normas sociales y regular emociones puede llevar a una sobrecarga emocional. "Esto se traduce en crisis de ansiedad, evitación de situaciones sociales o incluso en conductas autolesivas en casos más severos", explicó la Dra. Reyes.

    Sobre la base genética del autismo, la Dra. Rodríguez destacó: "Cada vez hay más avances en la ciencia del siglo XXI que confirman la predisposición genética del autismo". Estudios recientes han identificado múltiples genes asociados con el espectro autista, lo que sugiere que una combinación de factores genéticos y ambientales influyen en su desarrollo.

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    Tratamientos

    En cuanto al tratamiento, la Dra. Reyes aclaró que "no todo niño con autismo requiere medicación".  De hecho, no hay cura para el trastorno del espectro autista, y no existe un tratamiento único para todos los pacientes.

    Sin embargo, mencionó que "el 50% de los niños con autismo también presenta TDAH, por lo que, en algunos casos, la farmacoterapia es necesaria para mejorar la atención y potenciar el desarrollo". 

    Los pacientes con autismo suelen presentar diversas comorbilidades, como tics, síndrome de Tourette, trastorno obsesivo-compulsivo, ansiedad, depresión y TDAH. Por ello, es fundamental un enfoque multidisciplinario, ya que algunos fármacos pueden influir en estas condiciones de manera distinta y requerir ajustes específicos en el tratamiento.

    Sumado a eso, la intervención terapéutica juega un rol crucial. Las terapias conductuales, como la terapia ABA, la terapia ocupacional y la terapia del habla, pueden ayudar a mejorar la comunicación, la regulación emocional y la independencia en los niños con autismo.

    Sobre este tema la Dra. Natalia puntualizó que "depende los síntomas del paciente, en el  autismo como dice la palabra, es un espectro no hay ningún niño con autismo igual, así que no podemos generalizar un tipo de tratamiento, terapia, medicación o intervención con todos los niños porque de verdad esto es algo bien especial".

    Mitos y realidades sobre el autismo

    Uno de los mitos más persistentes es la supuesta relación entre el autismo y las vacunas. "Se ha demostrado en múltiples estudios que las vacunas no causan autismo. En el pasado se le atribuyó al mercurio que se usaba como conservante, pero este se eliminó desde los años 80", indicó Reyes.

    Otro mito es que los niños con autismo no pueden aprender. "Un niño con autismo de nivel 1 es funcional y tiene diferentes formas de adquirir información. Es fundamental ofrecerles oportunidades adaptadas a sus necesidades", agregó.

    Asimismo, la Dra. Rodríguez enfatizó que el autismo no es una enfermedad que deba curarse, sino una condición que debe entenderse y manejarse. "Cada niño con autismo tiene fortalezas y habilidades únicas. La clave está en proporcionarles el apoyo adecuado para que puedan alcanzar su máximo potencial", dijo.

    Evento educativo: "Autismo: Lo que la Ciencia Nos Dice"

    Para profundizar en estos temas, se llevará a cabo el evento educativo "Autismo: Lo que la Ciencia Nos Dice" el próximo 12 de abril en la Universidad Universal de Hato Rey.

    "Este evento surge porque muchos padres nos expresan su necesidad de información confiable. Contaremos con un panel de expertos que abordará el autismo desde la genética, neurología, psiquiatría y educación", explicó la Dra. Reyes.

    • Fecha: 12 de abril de 2025

    • Hora: 8:00 am - 4:00 pm

    • Lugar: Universidad Universal, Hato Rey

    • Donativo: $25.00

    • Compra de boletos: Eventbrite

    • Información: SER de PR (787-767-6710)

    El evento también contará con sesiones interactivas donde los asistentes podrán hacer preguntas a los especialistas, así como testimonios de padres que compartirán su experiencia en el manejo del autismo en casa y en la escuela.

    Por último, la Dra. Reyes aconsejó a los padres que buscan apoyo: "Cuando reciben el diagnóstico, es normal sentir un proceso de duelo por las expectativas que tenían. Pero es vital buscar ayuda para estar bien y poder brindarles el apoyo que los niños necesitan".

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