Aunque el SII no daña el intestino ni aumenta el riesgo de cáncer, sus...
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Investigadores descubrieron que variaciones en los genes FCN1 y PLAT, ...
Su mayor incidencia está entre los 15 y 40 años y debe sospecharse ant...
El exceso de alcohol y alimentos fritos durante las festividades aumen...
El modelo CORE, basado solo en edad, sexo y tres enzimas hepáticas com...
Estudios recientes vinculan estos aditivos con daños en la barrera int...
Esta es una de las afecciones más comunes del estómago actualmente, generada por un estilo de vida agitado, sin control de las presiones o angustias de la vida cotidiana.
Trastornos digestivos como el síndrome del intestino irritable o el estreñimiento pueden causar dolor lumbar directo por vías inflamatorias y nerviosas compartidas o por aumento de presión abdominal.
Existen factores de riesgo como hepatitis B o C, cirrosis, consumo prolongado de alcohol, hígado graso, diabetes y enfermedades hereditarias que aumentan la probabilidad de desarrollarlo.
Sus causas son variadas: enfermedades inflamatorias intestinales, infecciones de transmisión sexual, infecciones alimentarias, antibióticos, cirugías intestinales, alergias en lactantes y radioterapia dirigida a la pelvis o el recto.
Un sensor oral compuesto por microesferas con bacterias y partículas magnéticas permite identificar hemorragias gastrointestinales en minutos tras su recolección en heces.
FEAT cumple más de 14 años de trabajo educativo continuo y celebra su decimoquinto simposio, reafirmando su compromiso de orientar a la comunidad sobre enfermedades inflamatorias del intestino y acompañar a los pacientes en su calidad de vida.
Gastroenterólogo, explica desde el 15to Simposio de la Fundación Esther Torres cómo las nuevas terapias permiten alcanzar remisiones más profundas y sostenibles en enfermedades inflamatorias intestinales
Las personas con esta condición tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad en los próximos cinco a diez años, lo que hace que esta señal sea clave para la vigilancia temprana.
Especialista explica cómo los avances médicos de la última década ofrecen esperanza y mejor calidad de vida a pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales.
Durante las vacaciones, es común relajar la dieta y consumir más alimentos procesados, picantes, alcohol y menos fibra. Esto puede provocar estreñimiento o diarrea.
El 15° Simposio Viviendo con Crohn y Colitis Ulcerosa evidenció los significativos avances terapéuticos y enfatizó la importancia de la detección temprana, el tratamiento personalizado y el apoyo entre pares para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El estrés agrava trastornos gastrointestinales funcionales como el síndrome del intestino irritable o el reflujo, intensificando el dolor y los síntomas por una mayor sensibilidad cerebral al malestar intestinal.





