El marcapasos más pequeño del mundo: El dispositivo que se activa con luz y se disuelve en el cuerpo

Este dispositivo de apenas 1.8 mm de ancho y 3.5 mm de largo -más pequeño que un grano de arroz- puede implantarse mediante una simple jeringa, eliminando la necesidad de complejos procedimientos quirúrgicos.

Katherine Ardila

    El marcapasos más pequeño del mundo: El dispositivo que se activa con luz y se disuelve en el cuerpo

    Un equipo de ingenieros de la Universidad de Northwestern, en Estados Unidos, ha desarrollado el marcapasos más pequeño del mundo, con un tamaño inferior a un grano de arroz (1,8 mm de ancho y 3,5 mm de largo). 

    Este dispositivo, diseñado para ser implantado de manera mínimamente invasiva, utiliza pulsos de luz para corregir arritmias y se disuelve naturalmente en el cuerpo una vez que cumple su función. Aunque está especialmente pensado para recién nacidos con cardiopatías congénitas, también puede adaptarse a pacientes adultos.  

    Un avance clave para bebés con problemas cardíacos  

    Según los investigadores, liderados por el experto en bioelectrónica John A. Rogers y el cardiólogo Igor Efimov, este marcapasos representa una solución crucial para recién nacidos con defectos cardíacos, una condición que afecta al 1% de los niños

    "Nuestra principal motivación fueron los niños", explica Efimov. "Muchos solo necesitan estimulación temporal después de una cirugía, y en una semana su corazón suele recuperarse. Con este dispositivo, evitamos cirugías adicionales para retirar electrodos convencionales, que pueden dañar el tejido cardíaco".  

    ¿Cómo funciona?

    El marcapasos se implanta mediante una jeringa y se acopla a un dispositivo externo portátil que monitorea el ritmo cardíaco. Cuando detecta una irregularidad, emite un pulso de luz infrarroja que penetra la piel y activa el dispositivo

    "El cuerpo humano es un excelente conductor de luz", señala Rogers. "La estimulación eléctrica requerida es mínima, lo que nos permitió reducir el tamaño drásticamente y simplificar el procedimiento".  

    Energía autosustentable y diseño reabsorbible  

    Una innovación clave es su sistema de alimentación: en lugar de usar baterías o cables, el marcapasos funciona con una celda galvánica que convierte la energía química de los fluidos corporales en eléctrica. 

    "Los biofluidos actúan como electrolitos, creando una batería natural entre dos metales del dispositivo", detalla Rogers. Además, al finalizar su vida útil, todos sus componentes se disuelven sin dejar rastro, eliminando riesgos de extracción.  

    Pruebas exitosas y futuro prometedor  

    El estudio, publicado en Nature, demostró su eficacia en modelos animales y corazones humanos de donantes fallecidos. Este avance se basa en un trabajo previo del equipo, que en 2021 presentó el primer marcapasos reabsorbible en Nature Biotechnology. Rogers destaca: "Reducir el trauma quirúrgico y el riesgo para el paciente era nuestro objetivo principal".  



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