La vacuna también demostró su eficacia reduciendo los casos de herpes zóster en un 37% pero también mostro su protección contra la demencia, la cual fue especialmente notable en mujeres (25% de reducción) frente a hombres (15%).
Un importante estudio realizado en Gales, Reino Unido, y publicado en la prestigiosa revista Nature, revela que la vacuna contra el herpes zóster -conocida popularmente como culebrilla- podría reducir significativamente el riesgo de desarrollar demencia.
La investigación, liderada por científicos de Stanford Medicine, analizó datos de más de 280,000 adultos mayores y encontró que aquellos vacunados tenían un 20% menos de probabilidades de ser diagnosticados con demencia en los siguientes siete años.
El estudio aprovechó una particularidad en el programa de vacunación galés iniciado en 2013, donde solo las personas que cumplían 79 años en esa fecha específica eran elegibles para recibir la vacuna durante un año.
Esta implementación permitió a los investigadores comparar grupos muy similares en edad y características de salud, siendo la elegibilidad para la vacuna la principal diferencia. "Es lo más cercano a un ensayo controlado aleatorio que se puede obtener sin realizar uno", explicó el Dr. Pascal Geldsetzer, autor principal del estudio.
Los resultados mostraron que la protección contra la demencia fue especialmente notable en mujeres, posiblemente debido a que suelen tener respuestas inmunológicas más fuertes a las vacunas.
Sin embargo, los mecanismos exactos por los cuales la vacuna podría proteger contra la demencia siguen siendo objeto de investigación. Una teoría sugiere que al prevenir la reactivación del virus varicela-zóster (que permanece latente en el organismo después de la varicela), se reduciría la inflamación y daño neuronal asociado al desarrollo de demencia.
El Dr. Anupam Jena de Harvard, en un comentario publicado junto al estudio, destacó el potencial de estos hallazgos: "La vacuna podría representar una intervención rentable con beneficios en salud pública que van más allá de su propósito original".
Los investigadores enfatizan que, aunque los resultados son prometedores, se necesitan ensayos clínicos aleatorizados para confirmar este efecto protector y comprender mejor su alcance.
Este estudio se suma a la creciente evidencia que sugiere una conexión entre infecciones virales y enfermedades neurodegenerativas, abriendo nuevas vías para la prevención de la demencia, que afecta a más de 55 millones de personas en todo el mundo.
Mientras continúa la investigación, los hallazgos refuerzan el valor de las campañas de vacunación en adultos mayores, no solo para prevenir el doloroso herpes zóster, sino potencialmente para proteger la salud cognitiva.