Lariocidina: el nuevo antibiótico que combate bacterias resistentes mediante la inhibición del ribosoma

La lariocidina muestra una potente actividad in vivo en modelos de infección por Acinetobacter baumannii, una bacteria resistente a múltiples antibióticos.

Mariana Mestizo Hernández

    Lariocidina: el nuevo antibiótico que combate bacterias resistentes mediante la inhibición del ribosoma

    Las resistencias antibióticas se han convertido en una de las mayores amenazas para la salud global, ya que limitan la efectividad de los tratamientos y aumentan la mortalidad por infecciones previamente controlables. 

    La capacidad de las bacterias para adaptarse y volverse inmunes a los antibióticos existentes avanza a un ritmo preocupante, impulsado por el uso inapropiado de estos fármacos en humanos, en la ganadería y en el medio ambiente. Ante este desafío, la búsqueda de nuevos antibióticos resulta fundamental para mitigar la crisis y garantizar opciones terapéuticas eficaces en el futuro.

    Un nuevo antibiótico con amplio espectro de acción

    En este contexto, un reciente estudio publicado en la revista Nature ha identificado una nueva molécula antibiótica con la capacidad de combatir una amplia variedad de bacterias patógenas, incluidas aquellas resistentes a los antibióticos convencionales, sin causar toxicidad en células humanas.

    Los péptidos Lazo, también conocidos como péptidos Lazo, son moléculas biológicamente activas con una estructura anudada y altamente restringida, que pertenecen a la clase de péptidos sintetizados ribosómicamente y modificados postraduccionalmente. 

    Estos compuestos naturales han demostrado actividad contra diversos objetivos bacterianos; sin embargo, hasta ahora no se había reportado ninguno con la capacidad de inhibir el ribosoma, uno de los principales blancos de los antibióticos en las bacterias.

    Mecanismo de acción

    Según el portal Gaceta Médica, la nueva molécula identificada ataca el ribosoma, sitio de fabricación de las proteínas bacterianas, de una manera que otros antibióticos no pueden. Según los expertos, el ribosoma representa una diana atractiva para los antibióticos debido a que las bacterias no desarrollan resistencia fácilmente a los fármacos que afectan su estructura.

    Lariocidina y lariocidina B

    En el estudio, se ha confirmado la identificación y caracterización del antibiótico lariocidina y su derivado ciclado internamente, lariocidina B, producidos por la bacteria Paenibacillus sp. M2. 

    Estos compuestos muestran actividad de amplio espectro contra una variedad de patógenos bacterianos. Además, los investigadores demostraron que las lariocidinas inhiben el crecimiento bacteriano al unirse al ribosoma e interferir con la síntesis de proteínas.

    En este sentido, en declaraciones a SMC España, Rafael Cantón, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, miembro del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS) y del CIBER de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC) del Instituto de Salud Carlos III, destaca que "encontrar un compuesto con actividad antimicrobiana y un mecanismo de actuación realmente novedoso constituye un hito en la lucha contra las bacterias resistentes".

    Desafíos para la aplicación clínica

    No obstante, aclara que aún queda un largo camino por recorrer hasta su aplicación clínica. "Los autores presentan la lariocidina, que actúa sobre la síntesis de proteínas, pero de una forma completamente diferente y sobre dianas distintas a otros antimicrobianos que también interfieren en este proceso, como los aminoglicósidos o las tetraciclinas".

    Asimismo, explica que "la lariocidina tiene un amplio espectro de acción, ya que es eficaz contra bacterias Gram-positivas y Gram-negativas, incluidas aquellas consideradas prioritarias por la Organización Mundial de la Salud en la búsqueda de nuevos antimicrobianos debido a su perfil de multirresistencia". 

    Cantón resalta que "aspectos destacados de este nuevo antibiótico incluyen su escasa toxicidad sobre las células humanas y su baja capacidad para seleccionar mutantes resistentes, lo que abre un horizonte prometedor en su posible utilización". Además, agrega que "los autores dejan abierta la posibilidad de modificar su estructura o identificar compuestos similares que mejoren la lariocidina y puedan ser candidatos para su uso terapéutico".

    Interacción con el ARN ribosomal

    En la investigación, diversos datos estructurales, genéticos y bioquímicos demostraron que las lariocidinas se unen a un sitio único en la subunidad ribosomal pequeña, donde interactúan con el ARN ribosomal 16S y el aminoacil-ARNt, inhibiendo la translocación e induciendo errores de codificación.

    Perspectivas futuras

    Se destaca que la lariocidina no se ve afectada por los mecanismos de resistencia comunes, presenta una baja propensión a generar resistencia espontánea, no presenta toxicidad para las células humanas y muestra una potente actividad in vivo en un modelo murino de infección por Acinetobacter baumannii, según aseguran los investigadores.

    "La identificación de péptidos lazo dirigidos a los ribosomas revela nuevas vías para el descubrimiento de inhibidores alternativos de la síntesis de proteínas y ofrece una nueva estructura química para el desarrollo de fármacos antibacterianos altamente necesarios", concluyen en el estudio.



    Más noticias de Farmacología