Dificultad para tragar o rechazo a los alimentos en niños: Podrían ser señales de esofagitis eosinofílica

Experto alerta sobre una condición crónica cada vez más frecuente, vinculada a la dieta ultraprocesada y a enfermedades alérgicas como el asma y el eccema.

Laura Guio

    Dificultad para tragar o rechazo a los alimentos en niños: Podrían ser señales de esofagitis eosinofílica

    En el marco del 25th Digestive Diseases at the Caribbean, un evento que reunió a reconocidos expertos para analizar avances científicos, retos clínicos y nuevas perspectivas en enfermedades digestivas. 

    La esofagitis eosinofílica (EoE) es una enfermedad crónica inflamatoria que afecta el esófago, el tubo que conecta la boca con el estómago. Aunque su nombre resulta difícil de pronunciar, su impacto en la calidad de vida de quienes la padecen es muy concreto. Según el doctor Rafael Medina Prieto, gastroenterólogo, quien conversó con la revista Medicina y Salud Pública, indicó que su prevalencia ha aumentado de manera notable en años recientes.

    "Las dietas ultraprocesadas, las dietas congeladas, el uso continuo del microondas... todo esto altera la comida, expone más alérgenos al tracto digestivo y puede desencadenar la condición y sus síntomas."

    El especialista señala que la enfermedad está directamente relacionada con los hábitos alimenticios modernos, y que en países industrializados se registra con mayor frecuencia.

    Síntomas podrían depender de la edad del paciente

    Uno de los aspectos más particulares de la EoE es que sus síntomas varían según la etapa de vida en que se desarrolla. En niños pequeños de uno a tres años, puede manifestarse como un rechazo persistente a los alimentos y retrasos en el desarrollo físico y mental. En adultos, generalmente mayores de 30 o 40 años, el síntoma más común es la dificultad para tragar sólidos, que en casos graves puede extenderse incluso a líquidos.

    "Un paciente que llegue atragantado a sala de emergencia con un pedazo de comida sólido o semisólido, pues eso definitivamente es una urgencia. Así debutan muchos de ellos después de los 30 o 40 años."

    El médico advierte que los padres deben prestar atención a cualquier cambio en el patrón de alimentación de sus hijos, ya que en los más pequeños la enfermedad puede pasar desapercibida durante años.

    ¿Cómo se diferencia del reflujo gastroesofágico?

    La EoE puede confundirse con el reflujo gastroesofágico, ya que ambas condiciones comparten síntomas como la dificultad para tragar y la inflamación esofágica. Sin embargo, mientras el reflujo mejora con cambios en la dieta y el peso, la esofagitis eosinofílica es una condición crónica sin cura definitiva que requiere manejo continuo.

    El diagnóstico definitivo se realiza mediante una endoscopia con biopsia. El doctor Medina Prieto explica que la clave está en la cantidad de eosinófilos presentes en distintas partes del esófago.

    "En la esofagitis eosinofílica buscamos más de 15 eosinófilos en la biopsia del esófago distal o medio. En un paciente con reflujo siempre habrá algo de inflamación, pero no deberíamos ver esa cantidad de células en el esófago medio o proximal."

    El vínculo con las alergias y la atopia

    La EoE está más frecuentemente asociada a pacientes con condiciones alérgicas o atópicas. Personas con asma, eccema o dermatitis atópica tienen mayor riesgo de desarrollarla. Entre los alimentos más relacionados con la enfermedad se encuentran la leche, el trigo, la soya, el pescado, los mariscos y el maní.

    Tratamientos disponibles: Dieta, medicamentos y, en casos extremos, dilatación

    El manejo de la EoE combina cambios en la dieta con medicamentos. En primera instancia se utilizan inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol o el pantoprazol, junto con esteroides tópicos ingeribles que reducen la inflamación

    Cuando el paciente no responde, se recurre a medicamentos biológicos como el dupilumab, un anticuerpo monoclonal que bloquea las interleucinas responsables de la inflamación.

    "Cada año que pasa sin diagnóstico, la inflamación sigue avanzando y aumenta un 9% la probabilidad de que el paciente desarrolle una estrechez en el esófago."

    En los casos más avanzados, cuando la enfermedad genera estrecheces, se realiza una dilatación endoscópica mediante un balón, procedimiento que puede necesitar repetirse periódicamente.

    El mensaje del especialista: Detectar a tiempo es clave

    El doctor Medina Prieto hace énfasis en que el diagnóstico temprano es el factor más importante para proteger la calidad de vida del paciente. La EoE no debe diagnosticarse informalmente; requiere la evaluación de un gastroenterólogo con respaldo de endoscopia y biopsias.

    "Si tenemos algún síntoma o vemos que hay una relación directa con el alimento que consumimos, hable con su médico y pida que lo refieran a un gastroenterólogo. La detección temprana puede ayudarnos a no desarrollar estrecheces y a que nuestra calidad de vida no se vea afectada."




    Más noticias de Gastroenterología