Dolor abdominal, diarrea persistente y sangre en heces: señales de alerta sobre Crohn o Colitis ulcerosa

Estas condiciones generan inflamación persistente del intestino y acompañan al paciente durante toda la vida. Sin embargo, con diagnóstico temprano y tratamiento es posible controlar la enfermedad y alcanzar remisión, es decir, ausencia de actividad inflamatoria.

Katherine Ardila

    Dolor abdominal, diarrea persistente y sangre en heces: señales de alerta sobre Crohn o Colitis ulcerosa

    En el marco del 25th Digestive Diseases at the Caribbean, la reconocida gastroenteróloga doctora Esther Torres, catedrática del Recinto de Ciencias Médicas y directora de la Fundación Esther A. Torres, analizó desde su perspectiva la realidad de las enfermedades inflamatorias del intestino en Puerto Rico, específicamente la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

    La doctora Torres comenzó explicando: "Este es un proceso que no tiene una razón tan específica para comenzar y que no tiene un control de que termina en un tiempo corto, sino que se convierte en un proceso persistente que va aumentando los síntomas y el daño al intestino del paciente", señaló. 

    La especialista enfatizó que se trata de enfermedades que acompañarán al paciente a lo largo de toda su existencia, por lo que se considera un desafío constante: "Son enfermedades que, una vez el paciente tiene este diagnóstico, le decimos que va a padecer de esto toda la vida, que no significa que vaya a tener síntomas de enfermedad activa toda todo el tiempo, la meta es que esto no suceda, pero no le podemos decir que tenemos la cura", explicó con claridad.

    Un aumento significativo en la Isla

    No obstante, la doctora Torres mencionó datos alarmantes sobre la prevalencia de estas condiciones en Puerto Rico, datos que deberían encender las alarmas en el sistema de salud.

    "En Puerto Rico, a través de los años que nosotros llevamos viendo estas enfermedades y evaluándolas y estudiándolas, ha habido un aumento significativo en prevalencia", reveló con preocupación.

    Lo que sí es cierto, y la especialista lo subrayó con especial énfasis, es que el perfil de los pacientes está cambiando. Así lo explicó: "Estamos viendo pacientes más jóvenes. Esto se puede ver en cualquier momento desde la niñez temprana, hasta los adultos envejecientes". 

    ¿Qué causa el aumento de las enfermedades inflamatorias del intestino en Puerto Rico?

    Al abordar las razones detrás de este incremento preocupante, la especialista explicó la naturaleza multifactorial de estas enfermedades, lo que las hace particularmente complejas de abordar. 

    "Sabemos que hay una interacción. Hay ciertos factores genéticos que predisponen a este proceso inflamatorio. Segundo, hay cambios en el ambiente que van con la industrialización y tercero, está el cambio en la alimentación", detalló.

    Ahora bien, hay que decir que la alimentación no solo impacta estas condiciones, sino que tiene efectos más profundos en el organismo de lo que normalmente se cree. "Este cambio en la alimentación conlleva un cambio en nuestra flora intestinal y juega un rol importantísimo en toda la educación de nuestro sistema inmune". 

    Incluso, la doctora explicó que también está asociada a un montón de otras condiciones médicas, "incluso alzhéimer, es una de las áreas que se está evaluando", reveló. 

    Síntomas que no deben ignorarse

    Al hablar de los síntomas, la especialista fue enfática. "¿Cuáles son los dos más comunes? Dolor abdominal. Esto es uniforme. Tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn, le va a doler el intestino, le va a doler la barriga, le van a dar retortijones", explicó.

    Además, otros síntomas podrían ser: 

    • Dolor y calambres abdominales: Frecuentemente en la parte inferior derecha (Crohn) o generalizado.

    • Diarrea persistente: A veces sanguinolenta, con pus o moco.

    • Fatiga extrema y cansancio: A menudo debido a la inflamación crónica o anemia.

    • Pérdida de peso y disminución del apetito.

    • Fiebre y sudoración nocturna.

    • Sangrado rectal.

    "En colitis ulcerosa  vemos mucha diarrea con sangre, porque la inflamación empieza bien superficial y se hacen estas ulceritas en la cubierta del intestino y por eso el paciente ve sangre. Por eso, la sangre nunca, nunca es normal. Debes consultar de inmediato", advirtió.

    No obstante, la doctora Torres aclaró que, aunque existen causas benignas como las hemorroides, no se debe asumir que ese es el origen sin una evaluación adecuada. 

    "Así que si una persona tiene dolor abdominal crónico, que va y viene, pero no se va del todo, diarrea que dura un par de semanas y no se ha ido, o sangre en las evacuaciones, son los síntomas para visitar un médico", indicó.

    La importancia del diagnóstico temprano

    Finalmente, la experta insistió en que el miedo no debe ser un obstáculo para buscar atención médica, ya que las consecuencias de la demora pueden ser graves. "Todas estas condiciones, no solo de enfermedad inflamatoria, hablo de pólipos en el intestino, hablo de cáncer de colon, de EII, mientras más temprano tú las diagnostiques y empieces el tratamiento apropiado para ellas, mejor respuesta vas a tener. El cáncer se puede curar, la enfermedad inflamatoria intestinal se controla, la meta es lograr lo que llamamos una remisión, que quiere decir que la enfermedad se duerme por completo", explicó.

    Describió en qué consiste una remisión profunda, el objetivo último del tratamiento. "No solo tú te sientes bien, qué es lo primero que va a pasar claramente, sino que cuando miras por el colonoscopio, va a ir mejorando y esos cambios pueden desaparecer por completo. Ahí podemos decir ´mira, no hay evidencia de actividad de enfermedad ninguna´ y eso es lo que se llama una remisión profunda".

    Sin embargo, su recomendación es que para que el tratamiento funcione y llegue a la remisión, "es importante que el paciente, aunque se sienta bien, asista al seguimiento, aunque sea cada seis meses", advirtió.

    "El paciente tiene que apoderarse. El paciente es dueño de su cuerpo y de su condición. Así que sin el paciente, no hay medicina ni médico que pueda resolverlo", concluyó.

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