El director de la Red Sísmica de Puerto Rico destacó las iniciativas de solidaridad con las comunidades afectadas y pidió acudir a entidades confiables para canalizar las donaciones.

El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia dejó personas fallecidas, heridos, familias afectadas y daños estructurales en diferentes zonas del país. Ante esta emergencia, desde Puerto Rico se han impulsado iniciativas de solidaridad para apoyar a las comunidades afectadas, con participación de sectores de la academia, el gobierno y la ciudadanía.
El doctor Víctor Huérfano Moreno, director de la Red Sísmica de Puerto Rico de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, explicó en entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública, que la isla mantiene además una cooperación científica con Colombia y otros países del Caribe en programas de monitoreo y alerta, mientras distintas entidades han participado en esfuerzos de ayuda humanitaria.
De acuerdo con Huérfano Moreno, el Departamento de Estado de Puerto Rico, en conjunto con el gobierno federal, ha tomado iniciativas para movilizar recursos hacia las zonas afectadas. A nivel local también se han desarrollado esfuerzos de recolección de artículos de primera necesidad y elementos destinados a primeros rescatistas.
La Universidad de Puerto Rico participó activamente en una de estas iniciativas. El director de la Red Sísmica señaló que el recinto de Mayagüez cuenta con un número importante de estudiantes colombianos y que algunos de ellos también han enfrentado dificultades familiares a raíz de la emergencia.
"Tenemos aquí en el mismo colegio de Mayagüez un buen número de estudiantes colombianos", explicó. Según relató, la universidad está tomando una iniciativa para apoyar a estos estudiantes.
En la isla también se han movilizado organizaciones como la Cruz Roja, el Club de Rotarios y Cáritas de la Iglesia Católica, mencionadas por el especialista como parte de los esfuerzos de ayuda.
Consultado sobre si las personas todavía podían realizar donaciones dentro de la campaña mencionada durante la entrevista, Huérfano Moreno aclaró que la iniciativa había concluido el domingo.
El especialista enfatizó que la continuidad de este tipo de esfuerzos dependerá de la coordinación entre las autoridades de Puerto Rico, el gobierno federal y las autoridades colombianas.
"Eso tiene que ser una acción de gobierno a gobierno", afirmó.
Por ello, ante nuevas iniciativas, recomendó mantenerse atentos a los canales oficiales y a las organizaciones encargadas de coordinar la ayuda.
Para quienes desean contribuir ante una emergencia de este tipo, el director de la Red Sísmica recomendó acudir a entidades con experiencia y reputación reconocida para la canalización de ayuda.
Entre ellas mencionó a la Cruz Roja, que cuenta con una campaña denominada Ayuda por Colombia, así como al Club de Rotarios y Cáritas de la Iglesia Católica.
"Son entidades centenarias que tienen una reputación y no hay lugar a duda de que ellos estarán canalizando la ayuda para las personas necesitadas", sostuvo.
Huérfano Moreno destacó que estas organizaciones cuentan con mecanismos para dirigir las donaciones hacia las personas que las necesitan, por lo que consideró importante recurrir a este tipo de instituciones en lugar de intentar organizar movilizaciones de manera independiente.
El experto recordó que, después de una emergencia, las primeras horas son fundamentales para las labores de rescate y atención de personas heridas o que tienen dificultades para salir de las zonas afectadas.
Posteriormente, comienza una etapa humanitaria que requiere planificación y coordinación. En ese proceso, señaló, participan cuerpos especializados de manejo de emergencias y distintas instituciones gubernamentales.
Huérfano Moreno destacó que Puerto Rico conoce de primera mano las consecuencias de este tipo de desastres. Recordó su experiencia como estudiante durante el huracán Georges, en 1998, cuando enfrentó dificultades relacionadas con el hospedaje y los servicios básicos.
También recordó los huracanes Irma y María, en 2017, que provocaron daños a la infraestructura, al sistema eléctrico y a las comunicaciones, además de dejar comunidades aisladas y una amplia necesidad de asistencia humanitaria.
El especialista también mencionó el terremoto de magnitud 6.4 registrado en el suroeste de Puerto Rico en 2020, que provocó daños a infraestructura en esa zona.
"Conocemos de primera mano lo que es una necesidad y lo que es el apoyo en aquellos primeros momentos", afirmó.
Más allá del rescate y la asistencia material, Huérfano Moreno destacó la importancia de atender el impacto psicológico que provocan los desastres en las comunidades.
Según explicó, niños, escuelas y personas con condiciones médicas pueden requerir atención dentro de la respuesta humanitaria. Por ello, consideró que este tipo de planificación debe realizarse con anticipación y no únicamente cuando ocurre una emergencia.
"Todo eso se tiene que planificar con anticipación", sostuvo, al referirse al trabajo de los sistemas de gestión de riesgo y manejo de emergencias.
Otro de los mensajes del especialista fue la importancia de verificar la información durante una emergencia. Huérfano Moreno reconoció que muchas personas buscan ayudar desde sus respectivas áreas, pero advirtió que no toda la información que circula resulta útil en momentos de crisis.
"Hay que tener un poco de cuidado en la fuente que uno utiliza", señaló.
El director de la Red Sísmica explicó que durante huracanes o terremotos pueden aparecer numerosos supuestos expertos y circular información que, en lugar de orientar, puede aumentar la ansiedad y el pánico entre la población.
En el caso de Colombia, destacó que el país cuenta con instituciones capacitadas para el monitoreo sísmico, entre ellas el Servicio Geológico Colombiano, así como entidades relacionadas con el monitoreo de tsunamis.
Ante la preocupación generada por la sucesión de noticias sobre terremotos y otros movimientos telúricos en distintas partes del mundo, Huérfano Moreno explicó que la actividad sísmica forma parte de la dinámica natural del planeta.
El especialista reconoció que decirle a una persona que mantenga la calma después de experimentar un terremoto puede ser difícil, porque sentir que la Tierra se mueve no es una experiencia cotidiana.
Sin embargo, explicó que el planeta es dinámico y que la actividad tectónica ha ocurrido desde sus primeras etapas.
Según detalló, los movimientos sísmicos están relacionados con el movimiento de las placas y con la actividad que ocurre en el interior del planeta. Por ello, el hecho de que se produzcan terremotos en distintas regiones no significa que la actividad tectónica vaya a detenerse.
Para Huérfano Moreno, la experiencia de países como Chile, Japón, México y otras regiones con alta actividad sísmica demuestra la importancia de aprender a convivir con estos fenómenos y fortalecer la infraestructura.
Mencionó particularmente a Chile, donde, según explicó, la ingeniería, la ciencia y las normas de construcción sismorresistentes han evolucionado a partir de la experiencia del país con grandes terremotos.
"Yo creo que nosotros tenemos que aprender estas lecciones", afirmó.
El especialista señaló que esta enseñanza también aplica a Colombia, donde ciudades como Armenia, Pereira, Manizales y Cali tienen que considerar la actividad sísmica dentro de la planificación y construcción de sus comunidades.
"Tenemos que aprender a convivir con esos eventos", sostuvo.
Huérfano Moreno concluyó que los terremotos son fenómenos cíclicos, aunque no se conoce exactamente cuándo volverán a ocurrir determinados eventos.
"Temblores que han ocurrido en el pasado seguramente se van a repetir en algún momento en el futuro y tenemos que aprender a convivir con esos eventos", puntualizó.