1 de cada 4 puertorriqueños sufre ACV relacionados con problemas cardíacos, diabetes y otras condiciones

El neurocirujano Juan Vicenty Padilla señaló que estos eventos están relacionados con factores como hipertensión, diabetes, colesterol y tabaquismo, mientras advirtió sobre las barreras para acceder a atención especializada.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    1 de cada 4 puertorriqueños sufre ACV relacionados con problemas cardíacos, diabetes y otras condiciones

    Puerto Rico enfrenta importantes desafíos relacionados con las enfermedades neurológicas, entre ellos los accidentes cerebrovasculares (ACV), una condición que, según el neurocirujano Juan Vicenty Padilla, podría afectar aproximadamente a una de cada cuatro personas en algún momento de su vida. El especialista destacó que estos eventos están vinculados a condiciones que afectan las arterias y el corazón, muchas de ellas comunes en la población.

    Uno de cada cuatro Puertorriqueños podría sufrir un accidente cerebrovascular

    Durante una entrevista con Medicina y Salud Pública, el Dr. Juan Vicenty, director médico del Centro de Neurociencias del Hospital Auxilio Mutuo, explicó que aproximadamente el 25% de la población sufrirá un accidente cerebrovascular en algún momento de su vida.

    El especialista señaló que esta cifra podría cambiar en los próximos años a medida que la población continúe envejeciendo.

    Los accidentes cerebrovasculares, explicó, no constituyen por sí mismos una condición aislada, sino que pueden ser consecuencia de procesos que afectan las arterias o el corazón.

    "Es todo aquello que enferma arteria mayormente o el corazón", explicó Padilla.

    Entre los factores que mencionó se encuentran la presión arterial alta, la diabetes, el colesterol y el tabaquismo. También destacó que existen elementos que no necesariamente pueden prevenirse, como la genética, mientras que otros están relacionados con factores sobre los cuales sí es posible intervenir.

    No es una condición exclusiva de personas mayores

    Aunque los accidentes cerebrovasculares relacionados con problemas hiperlipidémicos y ateroscleróticos tienden a observarse después de la cuarta o quinta década de vida, el neurocirujano advirtió que también existen otros tipos de estos eventos que pueden presentarse en personas jóvenes.

    Por ello, consideró necesario abandonar la percepción de que un accidente cerebrovascular es un problema exclusivamente asociado con adultos mayores.

    "Siempre tenemos que pensar en eso", sostuvo Padilla al referirse a la posibilidad de que estos eventos también ocurran en personas jóvenes.

    Puerto Rico cuenta con capacidad para tratar estas condiciones

    A pesar de los desafíos, el especialista aseguró que Puerto Rico cuenta con la capacidad para ofrecer tratamientos avanzados para las condiciones cerebrovasculares.

    "Puerto Rico tiene la capacidad de brindar el mejor tratamiento que se pueda ofrecer para cualquier condición cerebrovascular aquí o en cualquier otra parte del mundo", afirmó.

    Sin embargo, señaló que uno de los principales retos consiste en lograr que ese cuidado pueda llegar a toda la población, independientemente de la región donde se encuentre.

    El acceso rápido resulta especialmente relevante porque, según explicó, estas condiciones son dependientes del tiempo. Actualmente, el mejor tratamiento para este tipo de situaciones se concentra principalmente en el área metropolitana.

    Esto representa un reto para pacientes que sufren un accidente cerebrovascular fuera de esa zona, quienes podrían necesitar ser consultados o trasladados a sistemas hospitalarios con capacidad para manejar estos casos.

    La falta de especialistas también representa un desafío

    Padilla destacó que actualmente no existen suficientes proveedores capaces de cubrir las necesidades relacionadas con las enfermedades neurológicas, ni suficiente personal con capacidad para entrenar a los profesionales necesarios.

    Además del personal médico, el manejo de estas condiciones requiere un equipo multidisciplinario que incluya enfermeros, técnicos, tecnólogos, terapistas y los espacios necesarios para brindar atención.

    El especialista, no obstante, consideró que Puerto Rico está tomando pasos en la dirección necesaria para responder a las necesidades de la población.

    Prevención y acceso: dos áreas que requieren atención

    Otro de los retos señalados por el especialista está relacionado con las diferencias en el acceso a los servicios de salud.

    Aunque indicó que, ante una emergencia, la atención debe recibirse, sostuvo que existe una disparidad en otros aspectos del cuidado neurológico.

    A su juicio, parte del problema está en que las aseguradoras no siempre reconocen el valor de los procesos de prevención y cernimiento para evitar complicaciones mayores.

    Por ello, consideró necesario repensar la manera en que se reembolsa a los sistemas de salud, tomando en cuenta el valor de la prevención y la detección de condiciones que podrían desencadenar eventos cerebrovasculares.

    Para el Doctor, fortalecer estos procesos y ampliar el acceso a servicios especializados son elementos fundamentales para responder a uno de los principales retos neurológicos que enfrenta la población.

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