Caso Prichard Colón: las secuelas neurológicas que puede dejar un trauma craneoencefálico

El doctor Juan Vicenty Padilla advirtió que el trauma craneoencefálico puede convertirse en una enfermedad crónica y llamó a revisar las medidas de seguridad en deportes de contacto.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Caso Prichard Colón: las secuelas neurológicas que puede dejar un trauma craneoencefálico

    El fallecimiento del boxeador puertorriqueño Prichard Colón, ocurrido tras una década de intentos de recuperación luego de sufrir un fuerte golpe en la nuca durante una pelea en Virginia, volvió a poner sobre la mesa los riesgos de las lesiones neurológicas asociadas al deporte profesional. Para el doctor Juan Vicenty Padilla, neurocirujano y director médico del Centro de Neurociencias del Hospital Auxilio Mutuo, el caso representa una oportunidad para reflexionar sobre la prevención y el manejo del trauma craneoencefálico.

    El trauma craneoencefálico puede dejar secuelas a largo plazo

    Desde su perspectiva neuroquirúrgica, el especialista señaló que uno de los principales aspectos que deben considerarse es que un trauma craneoencefálico no necesariamente constituye un evento pasajero.

    "Más allá de ser lo que normalmente asociamos como un evento transitorio o pasajero de una vez, es realmente una enfermedad crónica", explicó Padilla.

    Según el neurocirujano, estos traumatismos pueden traer múltiples secuelas y, dependiendo de su gravedad, eventualmente conducir a desenlaces fatales.

    En el caso de Colón, recordó que el boxeador sufrió un trauma severo, permaneció en estado comatoso y fue sometido a una craneotomía descompresiva, seguida posteriormente por la restitución del cráneo. Durante los años siguientes recibió múltiples terapias de rehabilitación.

    "Es una pérdida para todos los puertorriqueños. Todos lo lamentamos muchísimo", expresó.

    Piden revisar las reglas y la evaluación de los atletas

    El caso también plantea interrogantes sobre las condiciones bajo las cuales se practica el boxeo profesional y sobre la manera en que se evalúa a los atletas después de recibir impactos.

    Padilla comparó esta situación con otros deportes en los que el trauma craneal es frecuente, como el fútbol americano, donde se han desarrollado y revisado medidas relacionadas con los cascos y la evaluación de la fuerza de los impactos.

    Sin embargo, destacó que el problema no debe limitarse a un único golpe.

    "Más allá que un solo golpe, más allá que un solo impacto, es de la manera en la cual los hombres y mujeres se someten a un trauma crónico", sostuvo.

    Para el especialista, también debe existir una evaluación rigurosa del estado del deportista durante y después de cada competencia. Si un atleta queda en el suelo tras un impacto, consideró que eso debería ser un indicativo para retirarlo de la actividad en ese momento.

    "Ciertamente hay que revisar el reglamento, ciertamente ver la manera en la cual evaluamos a estos atletas durante y después del deporte, cada pelea", afirmó.

    Los accidentes en motoras también generan preocupación

    El especialista extendió la discusión sobre el trauma neurológico a los accidentes de motocicletas, particularmente aquellos que involucran jóvenes que realizan piruetas o conducen sin las medidas de protección adecuadas.

    "Es bien frustrante cada vez que estamos en cualquiera de los hospitales de Puerto Rico y recibimos a una víctima de uno de estos accidentes de motora", señaló.

    De acuerdo con Padilla, muchos de estos casos involucran jóvenes y accidentes que, en numerosas ocasiones, pueden prevenirse mediante el uso adecuado de equipos protectores y conductas seguras.

    Mencionó entre los factores asociados a estos accidentes la ausencia de casco, el consumo de alcohol y la realización de piruetas.

    El impacto, añadió, trasciende al paciente y puede afectar a familias completas, incluyendo niños que pierden a padres o madres jóvenes.

    "Esto es una de las emergencias más importantes en términos de la salud pública que tenemos", enfatizó.

    Accidentes cerebrovasculares: uno de los principales retos neurológicos

    Más allá de los traumatismos relacionados con accidentes y deportes, Padilla señaló que Puerto Rico enfrenta otros desafíos importantes en materia de salud neurológica, entre ellos los accidentes cerebrovasculares.

    El especialista afirmó que aproximadamente una de cada cuatro personas, o cerca del 25% de la población, sufrirá un accidente cerebrovascular en algún momento de su vida.

    Explicó que estos eventos no constituyen por sí mismos una condición aislada, sino que pueden ser consecuencia de enfermedades que afectan las arterias o el corazón.

    Entre los factores que mencionó se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado y el tabaquismo. También señaló la influencia de la genética y otros elementos relacionados con la población.

    Aunque los accidentes cerebrovasculares suelen asociarse con personas de mayor edad, Padilla advirtió que también pueden presentarse en personas jóvenes.

    "Esa es una de las vendas que nos tenemos que quitar de los ojos, que siempre tenemos que pensar en eso", afirmó.

    Puerto Rico tiene capacidad para ofrecer tratamientos avanzados

    A pesar de los retos, el neurocirujano destacó que Puerto Rico cuenta con la capacidad para brindar tratamientos avanzados para las condiciones cerebrovasculares.

    "Puerto Rico tiene la capacidad de brindar el mejor tratamiento que se pueda ofrecer para cualquier condición cerebrovascular aquí o en cualquier otra parte del mundo", aseguró.

    El desafío, según explicó, está en lograr que ese cuidado pueda estar disponible de manera más amplia y rápida para pacientes en todas las regiones de la isla.

    El acceso oportuno es especialmente importante porque estas condiciones dependen del tiempo. Sin embargo, reconoció que actualmente el mejor tratamiento para este tipo de situaciones se concentra principalmente en el área metropolitana.

    Por ello, consideró necesario ampliar el acceso para que un paciente que sufra un accidente cerebrovascular fuera de esa zona pueda recibir atención especializada con la misma rapidez.

    La prevención también enfrenta barreras de acceso

    Padilla también reconoció que existe una disparidad en el acceso a los servicios de salud neurológica, aunque aclaró que las emergencias son atendidas.

    A su juicio, uno de los problemas está relacionado con la manera en que las aseguradoras valoran los procesos de prevención y cernimiento.

    "Muchas veces las aseguradoras no entienden cómo un proceso de profilaxis o de cernimiento puede prevenir la catástrofe que puede salvarle mucho dinero de alguna manera u otra", planteó.

    Por ello, sostuvo que es necesario repensar la manera en que se reembolsan determinados servicios dentro del sistema de salud, de modo que la prevención y la detección temprana tengan un mayor peso.

    Para el especialista, la muerte de Prichard Colón no solo representa la pérdida de un joven talento puertorriqueño, sino también una oportunidad para discutir cómo prevenir futuras lesiones neurológicas y fortalecer la respuesta del sistema de salud ante estas condiciones.

    Más noticias de Neurología