La presidenta del Centro Médico de Investigaciones y Recursos Clínicos, explicó cómo los estudios clínicos representan una alternativa de acceso a medicamentos de vanguardia para personas con condiciones crónicas en Puerto Rico.

La Revista de Medicina y Salud Pública conversó con Carmen Navarro, presidenta del Centro Médico de Investigaciones y Recursos Clínicos (CMRC), para explorar el papel que juegan los estudios clínicos en la salud de la población puertorriqueña.
La entrevista, transmitida en el segmento Bienestar y Salud, reveló los beneficios, el proceso y la importancia de que más pacientes —y personas sanas— participen en investigaciones clínicas que se desarrollan actualmente en la isla.
El CMRC es un centro dedicado a la investigación clínica que opera en Puerto Rico conectando a pacientes con estudios de medicamentos en proceso de aprobación.
Según Navarro, "todo medicamento que nosotros tomamos, desde el acetaminofén a otros medicamentos para malestares, pasan por un proceso de aprobación", y es precisamente en ese proceso donde participan pacientes reales para demostrar la eficacia y seguridad de los tratamientos.
El centro trabaja en diversas especialidades que incluyen reumatología, gastroenterología, Alzheimer, obesidad y dermatología.
Uno de los argumentos más contundentes que planteó Navarro fue el de la representatividad.
"Históricamente, los medicamentos han sido basados en una población de hombres anglosajones", señaló, y advirtió que el puertorriqueño tiene "una cierta predisposición a algunas condiciones que muchas veces con los medicamentos pueden presentar efectos adversos o contraindicaciones".
Por eso, subrayó, es fundamental que la población caribeña esté representada en los datos que sustentan la aprobación de nuevos fármacos.
Tomando como ejemplo un estudio activo en colitis ulcerosa, Navarro describió que la primera visita comienza con una conversación entre el paciente y el especialista para establecer el interés en participar.
Luego se firma un documento de consentimiento y se realiza un examen físico, toma de historial médico y muestra de sangre. "Esa primera visita es un poquito más larga, puede que esté en nuestro centro una hora, hora y media", explicó, mientras que las visitas posteriores son más breves. Además, aclaró que los pacientes no abandonan a sus médicos de cabecera:
"Nosotros no nos llevamos ese paciente como quien dice. Al revés, trabajamos en conjunto con ese médico de cabecera para mantenerlos al tanto del progreso del paciente en el estudio."
Uno de los aspectos más destacados es el modelo financiero del proceso: todos los medicamentos, análisis e imágenes requeridos durante el estudio están cubiertos por el presupuesto del mismo.
"No se le factura nada a la aseguradora, no se le cobra nada al paciente", afirmó Navarro. Adicionalmente, los participantes pueden recibir una compensación económica por cada visita que puede oscilar "de 50 dólares a 200 dólares por el tiempo del paciente en venir a la clínica".
La presidenta del CMRC fue enfática en que la participación es completamente voluntaria en todas sus etapas, incluyendo la posibilidad de retirarse en cualquier momento.
En cuanto a la privacidad, explicó que la información de cada participante se mantiene confidencial y que durante el estudio "se le atribuyen números al paciente, no se usa el nombre como tal" al momento de compartir los resultados.
Navarro contextualizó la relevancia de estos estudios ante la realidad epidemiológica de la isla, donde "el 77% de los puertorriqueños están en sobrepeso o obesos" y el Alzheimer representa "la tercera causa de muerte".
Ante un sistema de salud saturado y medicamentos de alto costo, los estudios clínicos ofrecen, en sus palabras, "dar ese acceso sin costo alguno al paciente" y la posibilidad de "vernos representados en esta información, en que de verdad sea data diversa".