Opioides sintéticos hasta mil veces más potentes que la morfina:¿Cómo actúan los nitazenos en el cuerpo?

La muerte de un joven en España durante el verano de 2024, relacionada con una presunta sobredosis de nitazenos, encendió las alarmas entre especialistas en salud pública.

Laura Guio

    Opioides sintéticos hasta mil veces más potentes que la morfina:¿Cómo actúan los nitazenos en el cuerpo?

    Aunque organizaciones como Energy Control señalaron que no es posible establecer causalidad directa —dado que en el lugar se encontraron también otros depresores del sistema nervioso central como opioides convencionales y benzodiacepinas—, el episodio abrió el debate sobre una familia de sustancias prácticamente desconocida hasta hace pocos años.

    Los nitazenos son compuestos sintéticos que actúan como agonistas del receptor µ-opioides, la misma "cerradura biológica" que activan la morfina o el fentanilo, pero con una potencia muy superior.

     Según un estudio publicado a finales de 2025 en la revista Molecules, sus efectos pueden ser hasta mil veces más fuertes que los de la morfina. El etonitazeno, uno de los más conocidos dentro de esta familia, es entre 10 y 20 veces más potente que el propio fentanilo.

    Un peligro difícil de detectar

    Más allá de su potencia, lo que más inquieta a los especialistas es la imposibilidad de identificarlos con las pruebas diagnósticas habituales. "Hoy en día no tenemos forma de diagnosticar una posible intoxicación por nitazenos", advierte Benjamín Climent, presidente de Socidrogalcohol. Las pruebas de orina convencionales permiten detectar heroína, morfina, metadona o fentanilo, pero esta familia de psicoactivos escapa completamente a esos análisis.

    A esto se suma que su margen entre la dosis recreativa y la letal es extremadamente estrecho, y que habitualmente se consumen mezclados con otras sustancias, lo que complica aún más el cuadro clínico. Además, presentan toxicidad cardiaca, con riesgo de inhibición de canales de potasio y efectos proarrítmicos que pueden comprometer gravemente la función del corazón.

    En caso de sobredosis, la naloxona sigue siendo el tratamiento más eficaz, aunque la potencia de estos compuestos exige dosis más altas y repetidas que las habituales, además de una hospitalización prolongada.

    Del laboratorio al mercado ilegal

    Antes de 2019, los nitazenos eran prácticamente exclusivos del ámbito científico. Su irrupción en el mercado ilícito está directamente ligada a las restricciones que China impuso sobre la producción de fentanilo, que hasta entonces era el principal proveedor global de este y sus derivados.

     Al cerrarse ese grifo, surgieron nuevas variantes opiáceas para cubrir la demanda. "Es el juego del gato y el ratón", resume Claudio Vidal, coordinador de Energy Control. "Una vez que se controlan algunas sustancias, aparecen otras."

    Actualmente se identifican hasta doce variantes dentro de esta familia, y su presencia ha sido confirmada en 21 estados miembros de la Unión Europea. Tras 2023, el volumen incautado se triplicó hasta alcanzar los 10 kilogramos respecto al año anterior.

    Sin embargo, las autoridades sanitarias advierten sobre el riesgo del consumo involuntario: estas sustancias suelen venderse mezcladas con heroína, cocaína, benzodiacepinas, metanfetamina o medicamentos falsificados, sin que los usuarios sepan que las están ingiriendo.

    El estudio de Molecules concluye con una advertencia que resume el estado de alerta: los nitazenos tienen el potencial de convertirse en las drogas opiáceas del futuro, tal como ocurrió en su momento con el fentanilo.


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