Depresión, esquizofrenia y adicciones: el desafío de la salud mental masculina

El estigma asociado a la masculinidad puede retrasar la búsqueda de ayuda y favorecer que algunos problemas de salud mental avancen sin tratamiento.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Depresión, esquizofrenia y adicciones: el desafío de la salud mental masculina

    En los hombres, los problemas de salud mental pueden pasar desapercibidos o recibir atención tardía debido, en parte, a las barreras socioculturales que dificultan hablar sobre las emociones y buscar apoyo profesional. La presión por mostrarse fuerte y resolver los problemas por cuenta propia puede llevar a recurrir al aislamiento, al alcohol o a otras sustancias en lugar de recibir atención especializada.

    Entre las condiciones que requieren especial atención en esta población se encuentran los trastornos por consumo de sustancias, los trastornos del espectro de la esquizofrenia y los trastornos afectivos, entre ellos la depresión unipolar y bipolar.

    El estigma puede retrasar el diagnóstico

    La percepción de que pedir ayuda psicológica o psiquiátrica representa una señal de debilidad continúa siendo un obstáculo para muchos hombres. En este contexto, algunos pueden optar por hablar únicamente con amigos, evitar expresar sus problemas o recurrir al consumo de alcohol y otras sustancias para afrontar situaciones difíciles.

    Esta demora puede tener consecuencias importantes. Cuando finalmente se busca atención profesional, el trastorno puede encontrarse más desarrollado o presentar mayor gravedad, lo que puede dificultar su manejo.

    Depresión: más allá de la tristeza

    La depresión puede manifestarse mediante cambios que afectan tanto el estado de ánimo como la vida cotidiana. Algunas señales que requieren atención son la pérdida del interés o del disfrute por actividades habituales, irritabilidad, dificultades para dormir, sensación de desesperanza y pensamientos relacionados con sentirse poco valioso.

    Reconocer estos cambios y consultar con un profesional de salud mental permite realizar una evaluación adecuada y determinar el tratamiento necesario.

    Cuando la falta de sueño viene acompañada de energía

    Los trastornos afectivos también pueden incluir manifestaciones diferentes a las de un episodio depresivo. En el trastorno bipolar, por ejemplo, pueden presentarse periodos de varios días en los que la persona duerme muy poco sin experimentar cansancio y, al mismo tiempo, mantiene niveles inusualmente elevados de energía.

    Este tipo de cambios sostenidos en el sueño, la energía o el comportamiento también deben ser evaluados por un profesional, especialmente cuando representan una modificación evidente respecto al funcionamiento habitual de la persona.

    Esquizofrenia y señales de alerta psicótica

    En los trastornos psicóticos pueden aparecer síntomas que requieren atención profesional inmediata, como la sensación de que otras personas persiguen o quieren hacer daño a la persona, escuchar voces que emiten órdenes o ver cosas que otras personas no perciben.

    Estas manifestaciones no deben interpretarse simplemente como problemas de conducta o estados pasajeros. Una valoración especializada permite identificar qué está ocurriendo y establecer el abordaje correspondiente.

    El consumo de sustancias puede agravar el cuadro

    El vínculo entre salud mental y consumo de sustancias constituye otro de los aspectos relevantes en los hombres. Alcohol, cannabis, cocaína, opioides y otros estimulantes pueden utilizarse como una forma de afrontar temporalmente problemas emocionales, pero su consumo puede complicar la situación.

    Cuando una persona presenta ansiedad, depresión o síntomas psicóticos y además consume sustancias, el abordaje clínico se vuelve más complejo, debido a que deben considerarse ambos problemas y la posible interacción entre ellos.

    Factores que pueden aumentar la vulnerabilidad

    Las experiencias adversas durante la infancia, incluido el maltrato, pueden aumentar la vulnerabilidad a desarrollar problemas de salud mental. También existe especial preocupación en personas que han estado expuestas a acontecimientos traumáticos, como algunos miembros de las fuerzas militares.

    Los antecedentes familiares constituyen otro elemento relevante durante la evaluación. Conocer si existen antecedentes de trastornos depresivos, bipolares u otras condiciones psiquiátricas puede aportar información útil para identificar factores de riesgo.

    Buscar ayuda no es una señal de debilidad

    Romper con los estereotipos asociados a la masculinidad puede favorecer que los hombres reconozcan antes los cambios en su salud mental y soliciten atención profesional.

    Hablar de los problemas, buscar apoyo y recibir tratamiento no disminuye la fortaleza de una persona. Por el contrario, permite intervenir antes de que los síntomas se agraven y facilita un abordaje adecuado de la condición.

    Más noticias de Psiquiatría y psicología