Más del 80% de los alimentos para niños pequeños en EE. UU. son ultraprocesados, revela estudio

Una investigación que analizó cerca de 2.800 productos dirigidos a niños de entre 6 y 36 meses encontró que cuatro de cada cinco son ultraprocesados y casi la mitad incumple al menos un criterio nutricional establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), principalmente por su alto contenido de azúcares, sodio y grasas.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Más del 80% de los alimentos para niños pequeños en EE. UU. son ultraprocesados, revela estudio

    Los alimentos comerciales dirigidos a niños de entre 6 y 36 meses podrían no ser tan saludables como aparentan. Una nueva investigación presentada durante la reunión anual de la American Society for Nutrition reveló que más del 80% de estos productos vendidos en supermercados de Estados Unidos son ultraprocesados y que casi la mitad no cumple con al menos uno de los estándares nutricionales establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    El análisis incluyó 2.783 productos comercializados específicamente para niños pequeños y encontró que muchos contienen niveles elevados de azúcares añadidos, sodio, grasas saturadas y diversos aditivos, pese a que estos ingredientes deberían limitarse durante una etapa clave para el desarrollo infantil.

    Cuatro de cada cinco productos son ultraprocesados

    La autora principal del estudio, Erin Hudson, investigadora posdoctoral del Departamento de Pediatría del Hospital Infantil de Los Ángeles, explicó que el objetivo era conocer qué opciones encuentran los padres cuando recorren los pasillos del supermercado.

    "Queríamos saber qué veían los padres cuando iban al supermercado. La respuesta es que más del 80% de los productos son ultraprocesados", señaló Hudson durante la presentación de los resultados.

    De acuerdo con la investigación, los productos que excedían los niveles de azúcar recomendados por la OMS tenían cuatro veces más probabilidades de ser ultraprocesados. Además:

    • Cerca del 25% contenía más sodio del recomendado.

    • Algunos alimentos presentaban un alto contenido de grasas saturadas y calorías.

    • Incluso varios productos etiquetados como orgánicos incumplían los criterios nutricionales.

    Entre los alimentos con mayores cantidades de azúcar figuraban las bolsas de puré de frutas (fruit pouches) y las barras de avena; mientras que platos preparados como macarrones con queso y salchichas de pavo destacaban por su elevado contenido de sodio y grasas.

    La alimentación durante los primeros años marca la salud futura

    Los investigadores recordaron que los primeros 1.000 días de vida representan una etapa crítica para el desarrollo cerebral y el crecimiento infantil, por lo que una alimentación adecuada tiene efectos que pueden extenderse durante toda la vida.

    Asimismo, advirtieron que las preferencias alimentarias comienzan a formarse desde edades muy tempranas. Una exposición frecuente a productos excesivamente dulces o altamente procesados puede favorecer que los niños desarrollen preferencia por sabores artificiales y alimentos con bajo valor nutricional.

    La coautora del estudio, Marissa Burgermaster, profesora asistente de Ciencias de la Nutrición de la Universidad de Texas en Austin, afirmó que los niños no necesitan consumir alimentos especialmente diseñados para su edad cuando ya pueden masticar.

    "Los niños pueden comer los mismos alimentos saludables que consume la familia, siempre que se adapten a su capacidad para masticar, picándolos o triturándolos cuando sea necesario", indicó.

    Los aditivos también preocupan a los expertos

    Para clasificar los productos, los investigadores utilizaron el sistema NOVA, que divide los alimentos según su grado de procesamiento.

    Los alimentos ultraprocesados suelen contener ingredientes que no se encuentran en los alimentos naturales, entre ellos:

    • Conservantes.

    • Emulsionantes.

    • Colorantes y saborizantes artificiales.

    • Espesantes.

    • Potenciadores del sabor.

    • Azúcares, grasas y sodio añadidos.

    Los autores recordaron además que investigaciones recientes ya habían encontrado que más del 70% de los alimentos para bebés y niños pequeños contienen aditivos asociados con procesos inflamatorios y alteraciones del microbioma intestinal.

    Cómo identificar opciones más saludables

    Mientras se desarrollan regulaciones más estrictas, los especialistas recomiendan que los padres revisen cuidadosamente las etiquetas nutricionales y la lista de ingredientes antes de comprar estos productos.

    Entre las principales recomendaciones se encuentran:

    • Evitar alimentos con azúcares añadidos.

    • Limitar productos con alto contenido de grasas saturadas y sodio.

    • Desconfiar de los concentrados de jugo de fruta, que pueden aportar grandes cantidades de azúcar aunque no siempre aparezcan como "azúcar añadido".

    • Priorizar frutas enteras, verduras, legumbres, cereales integrales y alimentos preparados en casa.

    Los expertos concluyen que los padres no deberían tener que interpretar etiquetas complejas para encontrar alimentos adecuados para sus hijos. Sin embargo, hasta que existan normas más estrictas sobre los productos dirigidos a la primera infancia, elegir alimentos frescos y mínimamente procesados continúa siendo una de las mejores estrategias para proteger la salud y el desarrollo de los niños.

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