Tos persistente, pérdida de peso inexplicable y dolor torácico: Señales silenciosas del cáncer de pulmón

Más allá del consumo de tabaco, la evidencia científica actual reconoce diversos factores ambientales como contribuyentes al desarrollo de cáncer de pulmón. La contaminación ambiental, por ejemplo, es un factor que muchas personas subestiman.

Katherine Ardila

    El carcinoma pulmonar continúa posicionándose como una de las neoplasias con mayor tasa de mortalidad. No obstante, los recientes avances en estrategias preventivas, métodos diagnósticos tempranos y alternativas terapéuticas ofrecen nuevas perspectivas para modificar este preocupante panorama epidemiológico.

    La doctora Lina Laguado, especialista en epidemiología clínica y líder del área médica de oncohematología de Bristol Myers, explica que aunque el tabaquismo es el factor de riesgo más conocido, no es el único.

    Además, la sintomatología inicial suele presentarse de manera inespecífica, siendo la tos persistente uno de los principales marcadores clínicos. La doctora Laguado hace hincapié en que "una tos que no desaparece o empeora debe ser una señal de alerta, especialmente en personas entre 50 y 80 años con historial de tabaquismo o exposición a sustancias carcinógenas". 

    Cabe resaltar que el riesgo oncogénico persiste incluso décadas después del cese del hábito tabáquico, debido al daño molecular acumulativo en el tejido pulmonar.

    Factores de riesgo más allá del cigarrillo  

    Más allá del consumo de tabaco, la evidencia científica actual reconoce diversos factores ambientales como contribuyentes significativos al desarrollo de cáncer de pulmón. La contaminación ambiental, por ejemplo, es un factor que muchas personas subestiman. 

    "La exposición a partículas finas menores de 2.5 micras, como polvo, metales o emisiones de diésel, incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón", explica la especialista. También menciona que ciertas ocupaciones, como aquellas relacionadas con la industria química o la minería, conllevan un mayor peligro debido a la inhalación prolongada de sustancias tóxicas.  

    El diagnóstico temprano: un reto en el sistema de salud  

    Lo que sí es cierto, es que de los mayores desafíos que se presentan en la lucha contra el cáncer de pulmón, son sus síntomas que pueden ser silenciosos o inespecíficos, lo que lleva a que se confundan con otras afecciones. Además, la falta de educación sobre la enfermedad dificulta su detección temprana y el acceso a un diagnóstico oportuno.

    Según la doctora, “la mayoría de veces, suele confundirse con neumonía, tuberculosis o incluso otras patologías pulmonares. Es por esto que las estadísticas hoy nos dicen que 7 de cada 10 colombianos son diagnosticados en estadios avanzados”. 

    El algoritmo diagnóstico ideal incluye inicialmente estudios imagenológicos básicos, seguidos de técnicas más especializadas cuando se detectan hallazgos sospechosos. Sin embargo, como advierte la especialista, "no todas las instituciones cuentan con esta tecnología, lo que retrasa el diagnóstico en muchas zonas del país", evidenciando disparidades significativas en el acceso a métodos diagnósticos avanzados.

    Esto también se debe, en parte, a la falta de acceso a pruebas de tamizaje en muchas regiones del país.  

    Para mejorar esta situación, la especialista recomienda que los médicos de atención primaria estén atentos a síntomas como tos crónica, pérdida de peso inexplicable o dolor torácico, y que realicen una radiografía de tórax como primer paso. 

    Terapias innovadoras: un nuevo horizonte en el tratamiento  

    En definitiva, el panorama terapéutico del cáncer pulmonar ha experimentado una transformación radical en la última década. Los abordajes actuales se centran en la medicina de precisión, tal como lo describe la Dra. Laguado: "Hoy, los biomarcadores nos permiten identificar mutaciones específicas, como EGFR o ALK, y ofrecer tratamientos personalizados", explica.  

    La inmunoterapia, por su parte, ha demostrado ser una alternativa prometedora al estimular el sistema inmunológico para atacar las células cancerosas. "Existen terapias dirigidas que van específicamente y atacan estas mutaciones que implican un riesgo de cáncer de pulmón y además reducen efectos secundarios”.

    Además, añade que “la inmunoterapia, una de las más usadas hoy día, va a estimular nuestro sistema inmunológico para atacar estas células cancerosas, asimismo, cada día se hacen  más avances en tratamientos basados en genética personalizada". 

    Un llamado a la acción: educación y acceso  

    Para reducir la mortalidad por cáncer de pulmón, la doctora Laguado insiste en fortalecer la educación tanto en la población como en los profesionales de la salud. Es crucial que las personas conozcan los síntomas tempranos y los factores de riesgo, y que los médicos primarios estén capacitados para derivar a los pacientes a tiempo. 

    Además, la implementación de políticas públicas que fomenten la educación sanitaria, el control de factores ambientales de riesgo y la democratización de tecnologías diagnósticas y terapéuticas avanzadas son los pilares fundamentales para modificar el curso epidemiológico de esta enfermedad.



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