Trombectomía mecánica eleva a 40% la tasa de recuperación en pacientes con stroke en Puerto Rico

Especialista explica cómo los procedimientos endovasculares están transformando el tratamiento del ataque cerebrovascular en la isla.

Laura Guio

    Trombectomía mecánica eleva a 40% la tasa de recuperación en pacientes con stroke en Puerto Rico

    Cada minuto cuenta cuando el cerebro deja de recibir sangre. El stroke, conocido coloquialmente como derrame, es una de las emergencias médicas más devastadoras y también una de las que más ha evolucionado en términos de tratamiento durante la última década.

    La revista Medicina y Salud Pública conversó con el doctor Juan Ramos, neurocirujano endovascular del Hospital Menonitas de Caguas, quien explicó en detalle los avances en procedimientos endovasculares, sus resultados clínicos y los retos que aún enfrenta Puerto Rico para garantizar acceso equitativo a estos tratamientos.

    Dos tipos, una misma urgencia

    El doctor Ramos explicó que existen dos tipos fundamentales de stroke. "El hemorrágico es cuando sangra el tejido del cerebro y el isquémico es cuando no le llega la sangre y infarta el tejido", señaló. Para ilustrarlo recurrió a una analogía: 

    "Si en ese sembradío de repente llega un torrente de agua, una inundación, arranca todo de repente... ese sería el stroke hemorrágico. El isquémico es imagínense ese sembradío que no le llega agua, no le llegan nutrientes ni luz y se van marchitando todas esas plantas."

    Operar desde adentro: la revolución endovascular

    Los procedimientos endovasculares permiten acceder al interior de las arterias y venas que irrigan el cerebro sin necesidad de abrir la piel, los músculos ni el cráneo. 

    "Son procedimientos donde se llega a las arterias, a los tubos que llevan sangre hacia el cerebro o a las venas también, por dentro de esa tubería, con catéteres especiales, dispositivos especiales, sin tener que hacer disección ni de la piel, ni de los músculos, ni del cráneo", describió el especialista.

    La trombectomía mecánica: destapar para salvar

    El procedimiento más utilizado para el stroke isquémico es la trombectomía mecánica, que consiste en introducir un catéter —por la ingle o el brazo— y navegarlo mediante rayos X hasta las arterias cerebrales para extraer el coágulo que bloquea el flujo sanguíneo.

     "Lo que queremos hacer es destapar una arteria que está tapada, ya sea por un trombo que se formó localmente o un coágulo, un émbolo que viajó probablemente del corazón", explicó Ramos. El impacto es visible de inmediato en algunos casos: 

    "Un paciente que no puede hablar, no puede mover mitad de su cuerpo, de repente logra restablecer esa función y logra volver otra vez a tener esas funciones y a mover su cuerpo y hablar."

    Tiempo es cerebro

    La velocidad de atención es determinante. Según el doctor Ramos, se estima que "1.9 millones de neuronas se van perdiendo por cada minuto que un cerebro sufre un stroke isquémico." 

    Aunque las ventanas de intervención han evolucionado —antes se hablaba de seis horas y hoy se extienden hasta las 18 o 24 horas dependiendo del paciente—, el especialista fue enfático: "La ventana real es lo más pronto posible. Mientras más nos tardemos, más aumenta la probabilidad de tener daño neurológico o de fallecer."

    Resultados que hablan solos

    Los números evidencian el impacto de este avance. Ramos señaló que, antes de la trombectomía mecánica, "era uno de cada 14 a 17 pacientes los que se salvaban." 

    Hoy, en el Hospital Menonitas de Caguas, esa cifra alcanza aproximadamente el 40% de los pacientes con resultados excelentes, superando el promedio internacional que ronda uno de cada tres casos.

    A pesar de los avances, el especialista reconoció que el acceso al procedimiento sigue siendo un desafío geográfico. "Hoy por hoy hay unos retos en términos de transporte, acceso, reconocimiento, que definitivamente estamos tratando de atender para que toda la isla se vea beneficiada de la misma manera", admitió Ramos.

    Reconocer los síntomas puede salvar una vida

    El doctor dejó un mensaje concreto a la población. Para identificar un stroke a tiempo, recomendó la escala BIFAS: balance, ojos, cara, brazo, habla y tiempo. "Reconocer rápidamente un stroke es lo mejor que pueden hacer por su familia", concluyó.


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