Análisis de sangre podría predecir con tres años de margen cuándo aparecerá el alzhéimer: Estudio

Investigaciones recientes muestran que análisis de biomarcadores en sangre podrían predecir el inicio de síntomas con años de anticipación, aunque los expertos advierten que aún no están listos para uso clínico generalizado.

Laura Guio

    Análisis de sangre podría predecir con tres años de margen cuándo aparecerá el alzhéimer: Estudio

    Una nueva generación de pruebas de sangre promete detectar el riesgo de Alzheimer antes de que aparezcan los primeros síntomas. 

    El avance genera expectativa en la comunidad médica, pero también llama a la prudencia: la tecnología todavía tiene limitaciones importantes y no reemplaza una evaluación clínica completa.

    La proteína que anticipa el deterioro

    Un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos evaluó una prueba que mide los niveles de p-tau217, una proteína que se acumula en el cerebro durante el desarrollo del Alzheimer. En un grupo de más de 600 adultos mayores sin síntomas, los análisis repetidos lograron predecir la edad de aparición de síntomas con un margen de error de entre tres y cuatro años.

    Los resultados, publicados en la revista Nature Medicine, revelaron un patrón revelador: quienes presentan niveles elevados de p-tau217 a los 60 años suelen desarrollar síntomas alrededor de dos décadas después, mientras que quienes los elevan a los 80 años los experimentan en un plazo de aproximadamente once años.

    La investigadora principal, la doctora Suzanne Schindler de la Universidad de Washington en San Luis, subrayó que el objetivo a largo plazo es estimar cuándo cada persona podría desarrollar síntomas, "lo que les ayudará a ellos y a sus médicos a elaborar un plan para prevenirlos o retrasarlos".

    Una herramienta complementaria, no definitiva

    Dos pruebas de sangre para Alzheimer han recibido autorización de la FDA estadounidense, y varias otras desarrolladas en laboratorios privados están emergiendo en el mercado. Sin embargo, no todas ofrecen el mismo rendimiento, y algunas no alcanzan los estándares de desempeño recomendados, advirtió Sheena Aurora, vicepresidenta de asuntos médicos de la Asociación del Alzheimer.

    Entre sus ventajas prácticas, estas pruebas son más económicas y accesibles que una tomografía PET o una resonancia magnética, y pueden mejorar la velocidad y precisión del diagnóstico cuando se usan junto con otras evaluaciones. Para muchos pacientes, la detección temprana puede significar tiempo para planificar, tomar decisiones con autonomía y acceder a tratamientos que frenan la progresión de la enfermedad.

    No obstante, la asociación es enfática en un punto: las pruebas de sangre no son un diagnóstico en sí mismas. "No existe aún una prueba única para diagnosticar el Alzheimer", afirmó Aurora, quien también advirtió que deben ser solicitadas e interpretadas por un profesional de la salud dentro de un proceso clínico integral.

    El riesgo de los falsos positivos

    Uno de los mayores desafíos que enfrenta esta tecnología es la posibilidad de resultados incorrectos. Personas con enfermedad renal crónica, por ejemplo, pueden presentar niveles elevados de biomarcadores asociados al Alzheimer sin padecerla, lo que puede generar ansiedad innecesaria y decisiones médicas equivocadas.

    Por esta razón, las guías clínicas de la Asociación del Alzheimer recomiendan el uso de estas pruebas principalmente en entornos especializados y en pacientes que ya presentan algún deterioro cognitivo. "No recomendamos el uso de pruebas de biomarcadores en sangre en personas que no tienen síntomas", precisó Aurora.

    Lo que viene

    Los expertos esperan que nuevas investigaciones amplíen la validez de estas pruebas en poblaciones más diversas. Se prevé que resultados relevantes se presenten en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer, programada para julio de 2026 en Londres. En paralelo, en Estados Unidos avanza legislación para que Medicare cubra estas pruebas una vez que cuenten con aprobación de la FDA, abriendo la puerta a un acceso más amplio en el futuro.


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