Traumatismos cerebrales en el boxeo: cómo un golpe puede causar daño neurológico irreversible

Desde un hematoma subdural hasta una inflamación cerebral severa, los traumatismos sufridos en el ring pueden desencadenar daños neurológicos irreversibles. El neurocirujano Rafael Rodríguez Mercado explica qué ocurre en el cerebro y qué controles deberían reforzarse en el boxeo.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Traumatismos cerebrales en el boxeo: cómo un golpe puede causar daño neurológico irreversible

    El fallecimiento del exboxeador puertorriqueño Prichard Colón, a los 33 años, vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de los traumatismos cerebrales en el boxeo. Colón sufrió una grave lesión durante una pelea en Virginia en 2015 y permaneció durante más de una década con severas secuelas neurológicas. El doctor Rafael Rodríguez Mercado, neurocirujano y exsecretario de Salud de Puerto Rico, explicó el mecanismo de la lesión y las complicaciones que pueden enfrentar los pacientes con daños cerebrales de esta magnitud.

    Golpes en la nuca pueden provocar una lesión grave

    Rodríguez Mercado aclaró que no atendió físicamente a Colón, aunque fue consultado sobre su caso. El neurocirujano explicó que durante la pelea el boxeador recibió golpes en la parte posterior de la cabeza, conocidos en el boxeo como golpes de conejo.

    Según el especialista, este tipo de impacto puede provocar una lesión por aceleración y desaceleración, en la que el cerebro se desplaza hacia adelante y luego hacia atrás, provocando una laceración.

    Esa laceración puede afectar una arteria y producir un hematoma subdural agudo, es decir, una acumulación de sangre debajo de las capas que cubren el cerebro.

    El especialista explicó que el sangrado puede comprimir el cerebro y provocar que el paciente pierda el conocimiento hasta entrar en coma.

    La intervención debe ser inmediata

    Ante una lesión de esta magnitud, Rodríguez Mercado señaló que es necesario llevar rápidamente al paciente a cirugía para retirar el hematoma.

    Sin embargo, cuando el daño cerebral es severo, el cerebro puede inflamarse considerablemente. En esos casos, explicó, puede ser necesario remover temporalmente el hueso que cubre el área afectada para permitir que el cerebro tenga espacio para expandirse.

    "Si se pone el hueso para atrás, la presión es tanta que el paciente se hernia porque no tiene cerebro donde más expandirse y el paciente muere inmediatamente", explicó.

    En el caso de Colón, Rodríguez Mercado señaló que inicialmente tuvo que someterse a este tipo de procedimiento y que en 2021 se le realizó una craneoplastia, mediante la cual se colocó nuevamente un reemplazo del cráneo.

    El daño neurológico puede dejar secuelas permanentes

    El neurocirujano sostuvo que Colón nunca logró recuperarse de la lesión y permaneció en un estado vegetativo debido a la gravedad del daño cerebral.

    Rodríguez Mercado explicó que, en algunos casos de hematomas subdurales agudos y contusiones cerebrales, puede ser necesario retirar parte del tejido cerebral lesionado.

    En el caso de Colón, destacó además que el lado izquierdo de su cerebro era el dominante porque era diestro.

    La magnitud de la lesión, sostuvo el especialista, hizo que las posibilidades de recuperación fueran extremadamente limitadas.

    Las complicaciones pueden aparecer con el paso del tiempo

    Los pacientes que permanecen durante largos periodos con movilidad limitada pueden enfrentar diversas complicaciones, explicó Rodríguez Mercado.

    Entre ellas mencionó dificultades para movilizar las secreciones, pulmonía, infecciones y úlceras por presión. Según el especialista, existe una gama de condiciones que pueden presentarse en estos pacientes y que pueden eventualmente provocar la muerte.

    Por ello, ante la pregunta de si el deterioro de Colón podía ser predecible, Rodríguez Mercado respondió que sí, debido a las múltiples complicaciones que pueden surgir en personas con daños neurológicos severos y movilidad reducida.

    El médico y el árbitro tienen una responsabilidad

    El caso de Colón también generó cuestionamientos sobre las decisiones tomadas durante aquella pelea. Rodríguez Mercado expresó que, desde su perspectiva como médico y seguidor del boxeo, los golpes que recibió el boxeador debieron provocar una intervención diferente.

    El neurocirujano consideró que el árbitro debió haber sido suspendido y que el médico que evaluó a Colón debió detener la pelea.

    Según explicó, el boxeador estaba mareado y continuó peleando pese a no sentirse bien.

    "Para mí la decisión del árbitro y del médico que lo evaluó no fueron las correctas", afirmó.

    Sobre la posibilidad de que el caso genere acciones legales, Rodríguez Mercado señaló que podría existir una acción civil, mientras que la posibilidad de una acción criminal dependería de las determinaciones correspondientes. Aclaró que no es abogado y que cualquier proceso tendría que considerar, entre otros elementos, si la familia decide presentar cargos contra la organización responsable de la cartelera.

    Rodríguez Mercado pide controles médicos después de las peleas

    Para el neurocirujano, el caso también plantea la necesidad de evaluar con mayor rigurosidad la salud de los boxeadores.

    Rodríguez Mercado sostuvo que, como regla general, cada boxeador debería someterse a un examen médico después de una pelea para determinar si sufrió algún daño.

    El especialista también recordó la llamada demencia pugilística y mencionó a Muhammad Ali y al puertorriqueño Wilfredo Benítez como figuras relacionadas con este tipo de padecimiento.

    A su juicio, los médicos tienen que asumir la responsabilidad de determinar cuándo un boxeador no puede continuar peleando.

    "Donde hay dinero, pues las cosas no se hacen como se deben de hacer", expresó.

    El riesgo de los traumatismos cerebrales trasciende una pelea

    Rodríguez Mercado sostuvo que el debate no debe limitarse al caso de Colón, sino también considerar cómo se protege a los atletas frente a lesiones neurológicas que pueden tener consecuencias a largo plazo.

    El neurocirujano no planteó durante la entrevista una prohibición del boxeo, pero sí insistió en la importancia de que los médicos sean responsables al evaluar a los atletas y determinen cuándo un deportista no debe continuar peleando.

    Para el especialista, el dinero que se mueve en el deporte no debe estar por encima de la responsabilidad médica y de la seguridad del boxeador.

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