Migraña: la hipersensibilidad del cerebro a luces, ruidos y olores desencadenaría los ataques

La migraña es una condición neurológica, no solo un dolor de cabeza. Se produce porque el cerebro presenta una alta sensibilidad a estímulos externos como luces intensas, ruidos fuertes u olores, lo que desencadena los episodios.

Katherine Ardila

    Migraña: la hipersensibilidad del cerebro a luces, ruidos y olores desencadenaría los ataques

    El dolor de cabeza es una de las consultas médicas más frecuentes en el mundo, pero no todos los dolores de cabeza son iguales. Cuando se trata de migraña, estamos ante una condición neurológica compleja que afecta a millones de personas y que va mucho más allá de una simple molestia pasajera. 

    Para hablar sobre este tema, la neuróloga Jessica Abreu, especialista en dolor de cabeza que trabaja en el Hospital Damas en Ponce, ofreció una explicación clara y concisa sobre esta condición.

    ¿Qué es realmente la migraña?

    La especialista comenzó por definirla. "La migraña es una condición neurológica donde nuestro cerebro está bien sensible a estímulos externos", explicó.

    Esta sensibilidad aumentada hace que el cerebro reaccione de manera exagerada ante estímulos que para otras personas pasan inadvertidos. "Esto entiéndase a luces fuertes, a luces altas, sonidos fuertes, olores fuertes", detalló.

    Así pues, la migraña no es simplemente un dolor de cabeza intenso, sino una respuesta anormal del sistema nervioso a factores ambientales que desencadenan una cascada de síntomas.

    Síntomas principales y asociados

    • Dolor de cabeza pulsátil o palpitante: Generalmente unilateral, aunque puede ser bilateral.
    • Sensibilidad sensorial: Intolerancia a la luz, ruidos fuertes y, a veces, olores.
    • Malestar físico: Náuseas y vómitos son frecuentes.
    • Empeoramiento con el movimiento: Actividades cotidianas como caminar o subir escaleras aumentan el dolor.
    • Síntomas neurológicos (Aura): Aproximadamente el 25% de los pacientes experimenta alteraciones visuales (destellos de luz, puntos ciegos, líneas en zigzag) o entumecimiento/hormigueo antes o durante la crisis

    Tipos de migraña y su presentación

    La doctora Abreu explicó que esta condición puede manifestarse de diferentes maneras según su frecuencia y características. "La migraña tanto puede ser episódica como crónica. Puede llevar aura o puede estar sin aura", señaló.

    La migraña episódica se caracteriza por tener menos de 15 días de dolor al mes, mientras que la migraña crónica implica 15 o más días al mes. Por otro lado, el aura se refiere a síntomas neurológicos transitorios que suelen preceder al dolor, como alteraciones visuales o sensoriales.

    Fases de la Migraña

    • Pródromo (preaviso): Fatiga, cambios de humor, antojos, cuello rígido o bostezos horas o días antes.
    • Aura: Señales de advertencia visuales o sensoriales.
    • Ataque: El dolor de cabeza intenso.
    • Postdromo (resaca migrañosa): Confusión, fatiga extrema y dificultad para concentrarse después del dolor.

    Opciones de tratamiento disponibles

    En cuanto al abordaje terapéutico, la neuróloga destacó que existen diferentes herramientas para ayudar a los pacientes. "Tenemos diferentes medicamentos para ayudar a los pacientes con migraña", afirmó.

    Uno de los pilares fundamentales son los medicamentos preventivos. "Tenemos muchos medicamentos preventivos con los que podemos ayudar a estos pacientes a disminuir la intensidad y la frecuencia de sus dolores de cabeza".

    Estos tratamientos están diseñados para tomarse de manera regular con el objetivo de reducir la aparición de crisis y mejorar la calidad de vida del paciente a largo plazo.

    El objetivo de los tratamientos agudos

    La especialista también se refirió a los medicamentos agudos, aquellos que se toman cuando ya ha comenzado el ataque de migraña. "La meta de estos medicamentos agudos son disminuir o quitar completamente ese dolor de cabeza por lo menos en menos de dos horas y que el paciente pueda recuperar su calidad de vida", indicó.

    Este objetivo es fundamental, ya que un ataque de migraña puede ser incapacitante y afectar todas las áreas de la vida del paciente, desde lo laboral hasta lo familiar y social.

    La doctora Abreu concluyó con un mensaje que refleja la importancia de buscar ayuda médica especializada. Al entender que la migraña es una condición neurológica con bases biológicas, y no una debilidad o un problema menor, los pacientes pueden acceder a tratamientos que realmente marquen una diferencia en su día a día.

    Con el abordaje adecuado, que combina medicamentos preventivos y agudos, es posible controlar la migraña y recuperar la calidad de vida que esta condición suele robar a quienes la padecen.



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