En adultos mayores, un TSH ligeramente elevado puede ser normal y tratarlo innecesariamente podría provocar complicaciones como fibrilación atrial, osteoporosis o problemas cardiovasculares.

Las enfermedades de la tiroides se encuentran entre las condiciones endocrinas más comunes en la población, y su prevalencia aumenta con la edad. Sin embargo, a pesar de ser tan frecuentes, también son de las más rodeadas de mitos, confusiones y creencias populares que no siempre se ajustan a la realidad médica.
Desde la idea de que todo problema de peso tiene su origen en la tiroides, hasta la creencia de que cualquier nódulo debe ser biopsiado, pasando por la interpretación errónea de los niveles de TSH en adultos mayores, son muchas las concepciones que pueden llevar a sobrediagnósticos o, por el contrario, a pasar por alto condiciones que realmente requieren tratamiento.
En el marco del mes de la tiroides, que se conmemora en marzo, el endocrinólogo y lipidólogo clínico, doctor José Milton García Mateo, ofreció una importante cápsula educativa para la Revista Medicina y Salud Pública.
El especialista, miembro de la Academia Médica del Sur, abordó los mitos y realidades más comunes sobre los desórdenes tiroideos, incluyendo hipotiroidismo, hipertiroidismo y nódulos de tiroides, con el objetivo de evitar tanto el sobrediagnóstico como el infradiagnóstico.
"Es bien importante tener en mente que no todo lo que se relaciona a la tiroides tiene que ser un problema", empezó el experto.
Uno de los mitos más extendidos es la asociación directa entre el hipotiroidismo y el aumento de peso. El especialista fue claro al respecto. "El paciente que vive con obesidad no necesariamente tiene problemas de tiroides", afirmó.
Ahora bien, explicó que existe un matiz importante cuando la condición no está controlada. "Si usted tiene un hipotiroidismo que está descontrolado y no está bien tratado, pues se le hace difícil bajar peso. No es que vaya a aumentar de peso. Podría tener una acumulación de ácido hialurónico, un poco de edema, pero no va a aumentar de peso porque tenga un hipotiroidismo descontrolado", aclaró.
La conclusión es para quienes viven con esta condición. "Así que es bien importante que si usted padece de hipotiroidismo, que es la condición más común de tiroides, y usted está controlado, no va a tener problemas con el peso", enfatizó.
El doctor García Mateo recordó que existen otros factores que sí pueden influir en el aumento de peso. "Una pobre nutrición, una pobre actividad física, condiciones genéticas, factores ambientales y genéticos que pueden contribuir a la obesidad. No necesariamente tienen que ser problemas de tiroides", puntualizó.
Otro de los puntos clave que abordó el especialista fue la interpretación de los niveles de TSH en pacientes de edad avanzada. "Otro mito también es que los pacientes que tienen edad avanzada muchas veces llegan a la oficina con un TSH un poco alto. Usualmente en estos niveles entre 4.5 y 10. Y eso es lo que llaman un hipotiroidismo subclínico", explicó.
Sin embargo, advirtió que estos valores deben interpretarse en contexto. "En realidad los pacientes que viven con una edad avanzada, estos niveles de TSH son normales para estos pacientes. Un TSH de 6, para una paciente de 70 años es completamente normal", señaló.
De hecho, mencionó una referencia utilizada en Europa que correlaciona la edad con los niveles de TSH. "En Europa se correlaciona la edad del paciente. Cuando sube de 65 años, la edad del paciente se divide en 10 y eso más o menos es el TSH que debe tener", detalló.
Así pues, si "un TSH un poco elevado en un paciente de edad avanzada, no es ningún problema. Evalúe los síntomas, evalúe otras hormonas de la tiroides, hable con el paciente. Pero la gran mayoría de los casos es un efecto normal del envejecimiento que la hormona tiroidea va bajando y el TSH va subiendo", sostuvo.
El especialista lanzó una advertencia importante sobre los riesgos de tratar innecesariamente a esta población. "Es bien importante no sobretratar a esos pacientes porque el utilizar reemplazos de hormonas tiroideas cuando no es necesario, puede traer complicaciones de salud mayormente en esa población de edad avanzada, como fibrilación atrial, osteoporosis, isquemia al miocardio, problemas neurocognitivos", advirtió.
El doctor García Mateo también se refirió a los cambios normales en la función tiroidea durante la gestación. "Lo mismo pasa con la mujer cuando está embarazada. Durante el primer trimestre del embarazo, este TSH puede estar en un nivel normal bajo y ese nivel normal bajo, que podríamos tomarlo como muy bajo, es normal para el paciente", explicó.
Otro de los mitos frecuentes tiene que ver con la evaluación de los nódulos tiroideos. El especialista abordó este tema con precisión. "Igual está otro de los mitos y realidades, los nódulos de tiroides. No hay que hacer un sonograma para evaluar los problemas de tiroides", afirmó categóricamente.
Explicó que existen indicaciones precisas para realizar este estudio. "Si usted se ha palpado un nódulo de tiroides, usted tiene un historial de cáncer de tiroides en la familia directo o le ha recibido radiación al cuello, pues esos pacientes o tienen problemas de obstrucción gastrointestinal o obstrucción del sistema respiratorio alto, por ejemplo, ronquera, dificultad de respirar, problemas al tragar, dolor al tragar", detalló.
En estos casos específicos, "pues estos son pacientes que podemos evaluar más allá con una palpación y si hay necesidad y otros factores de riesgo, hacerle una evaluación con un sonograma de tiroides". Sin embargo, enfatizó que "no a todo paciente se le hace un sonograma de tiroides. Esto no es una prueba de cernimiento. Hay que tener una evaluación clínica y unas indicaciones".
Y aún cuando se detecta un nódulo, no siempre es necesario realizar una biopsia. "Va a depender de las características sonográficas donde hay una clasificación por la Asociación Americana de Tiroides, que próximamente va a estar actualizada, donde esas características sonográficas y correlacionadas con la clínica del paciente y el historial médico pasado y familiar, vamos a tomar en decisión, dependiendo de esa clasificación, si necesita una biopsia. Al tener solamente un nódulo de tiroides no necesitamos hacer una biopsia a todo el mundo", aclaró.
Otro error frecuente es solicitar un sonograma ante alteraciones hormonales. "Otra causa que tenemos es que pacientes que tienen alteración de hormona tiroidea, no hay que hacerle un sonograma de tiroides. Si el paciente tiene una alteración de hormona tiroidea, no hay que hacer sonograma. La mayoría de los nódulos de tiroides correlacionan con una función de tiroides completamente normal", señaló.
El doctor García Mateo concluyó. "Hay muchos mitos y realidades que tenemos que estar pendientes para no sobrediagnosticar o diagnosticar menos al paciente. Tenemos que evaluar en un contexto donde tengamos en cuenta las pruebas de laboratorio y correlacionarlas con el paciente, su clínica, su examen físico, su historial familiar, su historial personal, para tomar decisiones, tanto para mayores evaluaciones o para terapia", sentenció.