98 % de los pacientes diagnosticados experimenta síntomas de naturaleza no motora

La enfermedad de Parkinson afecta múltiples sistemas más allá del movimiento. Un equipo multidisciplinario, la atención a los síntomas no motores y el apoyo comunitario son claves para mejorar la calidad de vida.

Andrea Perozo Pardo

    98 % de los pacientes diagnosticados experimenta síntomas de naturaleza no motora

    La enfermedad de Parkinson representa un desafío clínico y social que trasciende por completo las manifestaciones motoras tradicionales. Aunque la condición se asocia comúnmente con el temblor y la rigidez muscular, la literatura médica y la evidencia clínica confirman que afecta a múltiples sistemas del cuerpo. Durante un encuentro educativo realizado por la Parkinson´s Foundation en colaboración con LARGE-PD y la Fundación Parkinson Puerto Rico PR sobre esta condición, especialistas en neurología y salud pública destacaron que hasta un 98 % de los pacientes diagnosticados experimenta síntomas de naturaleza no motora, los cuales abarcan alteraciones del estado de ánimo, la memoria, el sueño, la digestión, la función urinaria, el control de la presión arterial, la voz y la deglución.

    La detección oportuna de estos síntomas resulta crucial, ya que la gran mayoría cuenta con alternativas terapéuticas efectivas. Sin embargo, como señalaron las expertas en la materia Dra. Ibáñez y la Dra. Michelle, especialista en neurologíaen la conferencia, muchos pacientes ignoran que estas manifestaciones forman parte directa del cuadro clínico del Parkinson, por lo que omiten mencionarlas durante sus evaluaciones médicas, perdiendo la oportunidad de recibir un manejo adecuado que mejore su calidad de vida.

    El modelo multidisciplinario como pilar del tratamiento

    Dado que la condición impacta múltiples órganos y funciones, la intervención de un único especialista resulta insuficiente. La Dra. Ibáñez, especialista en neurología, enfatizó que el tratamiento óptimo del Parkinson requiere la integración de un equipo multidisciplinario donde el paciente y su familia ocupan el centro del cuidado. En este esquema, el neurólogo actúa como el director de orquesta que confirma el diagnóstico, ajusta la farmacología y coordina las evaluaciones especializadas. El médico primario cumple un rol fundamental integrando el manejo de comorbilidades y el ajuste global de medicamentos.

    El equipo multidisciplinario se enriquece con la participación de diversos profesionales de la salud:

    ·         Patólogos del habla y lenguaje: Intervienen ante la disminución del volumen de la voz y la disfagia (dificultad para tragar).

    ·         Terapeutas ocupacionales: Adaptan el entorno del paciente y brindan herramientas para preservar la independencia en actividades cotidianas como vestirse, bañarse y cocinar, reduciendo significativamente el riesgo de caídas.

    ·         Psicólogos, psiquiatras y neuropsicólogos: Abordan cuadros de depresión, ansiedad, apatía o cambios conductuales.

    ·         Urólogos y gastroenterólogos: Tratan la urgencia miccional, la incontinencia y el estreñimiento crónico.

    ·         Cardiólogos e internistas: Manejan la hipotensión ortostática para prevenir mareos y síncopes al cambiar de posición.

    Abordaje sintomático, diagnóstico temprano y soporte comunitario

    Al profundizar en la evolución de los síntomas no motores, la Dra. Michelle, especialista en el área, explicó que diversas manifestaciones —como el estreñimiento crónico, los trastornos de la conducta del sueño REM y la pérdida del olfato (anosmia)— pueden preceder a las alteraciones motoras por más de 20 años. Este hallazgo constituye un foco prioritario en la investigación actual para lograr diagnósticos tempranos antes de la manifestación física de la enfermedad.

    Asimismo, la Dra. Michelle recalcó la trascendencia del manejo del estreñimiento, no solo por el malestar físico que genera, sino porque la lentitud intestinal altera directamente la absorción digestiva de la levodopa y otros fármacos, impidiendo que la dopamina alcance el cerebro de forma óptima. Entre sus recomendaciones, sugirió una adecuada hidratación, el uso de laxantes osmóticos como el Miralax bajo supervisión médica y la movilidad física continua.

    La especialista también abordó el manejo de la hipersalivación mediante terapia de deglución o toxina botulínica (botox), el tratamiento de alucinaciones o psicosis inducidas por medicamentos mediante el ajuste de fármacos como amantadina o pramipexol, y la importancia de llevar un diario detallado de síntomas para optimizar el esquema terapéutico en cada visita médica.

    Finalmente, la actividad contó con la participación de la activista y excuidadora Leyda Porky, quien resaltó el valor terapéutico de la comunidad, la paciencia y el soporte emocional. La integración del tratamiento médico riguroso con espacios de intercambio y expresión artística permite a los pacientes y a sus familias encontrar resiliencia, transformar su vivencia en un legado positivo y mantener una alta funcionalidad y dignidad a lo largo del proceso de salud.




    Más noticias de Neurología