En el marco del Pink Day, especialistas abordan los avances en tomosíntesis, cirugía oncoplástica e inmunoterapia para el cáncer de seno, junto al respaldo integral que ofrece Susan G. Komen en Puerto Rico.

En el marco de la conmemoración del Pink Day, la revista Medicina y Salud Pública reunió a un panel multidisciplinario de especialistas para abordar los avances en la detección temprana, los nuevos esquemas terapéuticos y el soporte integral a las pacientes con cáncer de seno. Durante el encuentro, moderado por Tatiana Saba, se destacó el profundo significado del color rosa como símbolo de fortaleza, resiliencia y concienciación, recordando que el cáncer de seno continúa siendo una de las neoplasias de mayor prevalencia en la población femenina del archipiélago.
Lunette Rodríguez, directora ejecutiva de Susan G. Komen Puerto Rico, enfatizó que esta iniciativa busca sensibilizar a la ciudadanía y movilizar a la población hacia el cumplimiento de sus estudios de cernimiento. En Puerto Rico, los dos factores de riesgo universales para esta condición son ser mujer y envejecer, existiendo el mito erróneo de que la ausencia de antecedentes familiares exime a la persona de padecerla. La evidencia indica que cerca del 80 % de los diagnósticos ocurren en mujeres sin historial genético directo, por lo que la organización reafirma la recomendación de iniciar la mamografía anual a partir de los 40 años en pacientes de riesgo promedio, manteniendo la vigilancia médica y la autoexploración durante todo el año.
Desde la perspectiva de la radiología, la Dra. Eva Cruz Jove subrayó que la mamografía digital continúa siendo el estudio por excelencia para la detección precoz de tumores no palpables, habiendo demostrado una reducción en la mortalidad de hasta un 35 % al 40 %. En la actualidad, la implementación de la tomosíntesis o mamografía 3D ha revolucionado el cribado al tomar imágenes seriadas milimétricas que incrementan la tasa de hallazgo de lesiones pequeñas, sobre todo en pacientes con tejido mamario denso. Además, esta tecnología ha logrado reducir significativamente los rellamados de las pacientes a la clínica (call backs), disminuyendo la ansiedad asociada a categorías incompletas.
En el ámbito quirúrgico, el Dr. Bolívar Arboleda, cirujano de seno y presidente de la Asociación Puertorriqueña de Senología, explicó cómo la evolución técnica ha permitido pasar de procedimientos invasivos a cirugías conservadoras del seno en el 60 % al 70 % de los casos con tumores tempranos. Asimismo, la incorporación de los principios de la cirugía oncoplástica permite remover el tumor de forma segura al tiempo que se preserva el contorno cosmético y la simetría mamaria.
Respecto al abordaje de la axila, el Dr. Arboleda destacó que la biopsia del ganglio centinela ha transformado la práctica clínica, evitando la disección axilar masiva cuando los primeros ganglios resultan negativos o muestran afectación mínima (hasta dos ganglios positivos), reduciendo sustancialmente el riesgo de complicaciones a largo plazo.
En el tratamiento sistémico, la Dra. Aysa Jiménez, hematóloga oncóloga, detalló cómo la medicina de precisión ha transformado el pronóstico mediante la incorporación de quimioterapia neoadyuvante (administrada antes de la cirugía) para reducir el tamaño tumoral, así como el uso de inmunoterapia y terapias dirigidas derivadas de moléculas como el trastuzumab. La inmunoterapia ha revolucionado el manejo de subtipos agresivos como el cáncer de seno triple negativo, activando los T-linfocitos del sistema inmune para destruir las células tumorales con un perfil de efectos secundarios distinto y más manejable.
La Dra. Jiménez enfatizó además la importancia de evaluar al paciente de forma holística, monitoreando las líneas celulares (hemoglobina, leucocitos y plaquetas) y ajustando los regímenes según las comorbilidades presentes, como diabetes o insuficiencia renal, para minimizar la toxicidad física y preservar la calidad de vida.
Complementando el tratamiento médico, Linette Rodríguez reafirmó el compromiso de Susan G. Komen Puerto Rico para garantizar que ninguna paciente enfrente el proceso en soledad. La organización despliega una red de apoyo que alcanza los 78 municipios de Puerto Rico, cubriendo desde mamografías libres de costo, biopsias, MRI y PET scans, hasta asistencia financiera para quimioterapia, deducibles altos, vales de alimentos, transporte, servicios esenciales y manejo del linfedema. Esta alianza entre la innovación médica y el respaldo comunitario consolida una respuesta efectiva para salvar vidas y proteger el bienestar integral de la mujer puertorriqueña.