Convención anual de infectólogos Puerto Rico impulsa tamizaje de hepatitis C y combate mitos de vacunas

Experta advirtió sobre el resurgimiento de enfermedades prevenibles por vacunas ante la creciente desinformación, y destacó la posibilidad de erradicar la hepatitis C mediante tratamiento.

Laura Guio

    Convención anual de infectólogos Puerto Rico impulsa tamizaje de hepatitis C y combate mitos de vacunas

    La Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Puerto Rico celebró su convención anual en el hotel Sheraton de San Juan con una agenda centrada en dos frentes urgentes para la salud pública de la isla: el manejo actualizado de la hepatitis B y C, y la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en las vacunas ante el resurgimiento de enfermedades que ya estaban controladas. 

    La revista Medicina y Salud Pública conversó con la Dra. Marielys Otero, presidenta de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Puerto Rico, el encuentro reunió a cerca de cien especialistas —infectólogos de adultos y pediátricos— para actualizar conocimientos sobre el manejo de enfermedades infecciosas y elevar el estándar de atención a los pacientes.

    Hepatitis B y C: Diferencias clave y un horizonte prometedor

    Entre los temas centrales de la conferencia figuraron la hepatitis B y la hepatitis C, dos condiciones que, aunque afectan al hígado de manera similar al provocar inflamación crónica y potencialmente cáncer, presentan diferencias fundamentales en su prevención y tratamiento. 

    La doctora Otero explicó que la hepatitis B cuenta con una vacuna eficaz que ha permitido inmunizar a toda la población, desde el nacimiento. "La hepatitis B, actualmente tenemos una vacuna que es prevenible. Esa vacuna, cuando ha salido, vacunamos a todos los adultos, pero luego se hicieron unas legislaciones para que se vacunaran a los bebés desde el nacimiento", señaló la especialista.

    En contraste, la hepatitis C nunca logró contar con una vacuna, pero los avances terapéuticos han abierto una puerta sin precedentes en la historia de la medicina. "La meta de la Organización Mundial de la Salud es tratar de erradicar la hepatitis C con el tratamiento, porque el tratamiento es tan bueno que se cree que se puede erradicar esta enfermedad", afirmó Otero, y añadió que esta sería "una de las primeras enfermedades que podamos erradicar con tratamiento" en lugar de con vacunas.

    Poblaciones en riesgo y la importancia del tamizaje

    La presidenta de la sociedad subrayó que toda persona debería realizarse al menos una prueba de hepatitis C al año, y que las poblaciones de alto riesgo deben hacerlo con mayor frecuencia. 

    Entre los grupos vulnerables mencionó a "personas que utilizan drogas intravenosas, personas que tienen sexo con el mismo sexo, personas que viven en las cárceles, que comparten rasuradoras, que se hacen tatuajes que no son de forma limpia." 

    También destacó un programa gubernamental en Puerto Rico enfocado en la prevención y el tratamiento dentro del sistema penitenciario, cuyos resultados, según indicó, han sido positivos.

    Desinformación: el enemigo que devuelve enfermedades erradicadas

    Uno de los momentos más contundentes de la entrevista surgió al hablar del impacto de la desinformación sobre las vacunas. La doctora Otero advirtió que enfermedades que estaban prácticamente controladas están resurgiendo por la desconfianza en la ciencia. "Esa desinformación o esa no creencia en la ciencia ha permitido que esa enfermedad tenga un resurgir cuando ya había fabricado", lamentó.

    Ante las teorías que circularon en redes sociales durante la pandemia de COVID-19, vinculando las vacunas de ARN mensajero con el cáncer o con mecanismos de rastreo, la especialista fue enfática: 

    "No podemos relacionar directamente la vacuna y el cáncer. La ciencia no ha confirmado nada de eso y eso no es cierto." Recordó además que la tecnología de ARNm no interactúa con el ADN humano y que su uso se extiende hoy al desarrollo de tratamientos oncológicos y de nuevas combinaciones de vacunas, como una que integraría influenza y COVID-19.

    La balanza entre el riesgo y el beneficio

    La doctora Otero cerró su intervención con un mensaje directo a la ciudadanía. Reconoció que las vacunas, como todos los medicamentos, pueden producir efectos secundarios, pero insistió en la necesidad de evaluar el panorama completo. 

    "Tenemos que poner en una balanza qué sobrepesa más, el efecto secundario, que muchas veces puede ser mínimo, pasajero, o prevenir una enfermedad que nos puede causar hasta la muerte", concluyó.

    La convención, que contó con la participación de especialistas locales e internacionales, reafirmó el compromiso de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Puerto Rico con la educación médica continua y con la difusión de información científica basada en evidencia.


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