El aumento de esteatosis hepática metabólica (hígado graso) en jóvenes boricuas con IMC normal

Un estudio piloto realizado en Puerto Rico identificó indicios de infiltración grasa hepática leve en cinco de 22 menores con peso saludable. Los resultados plantean interrogantes sobre la salud hepática infantil, aunque no permiten confirmar un aumento de esta condición.

Jorge Mario Murillo González

    El aumento de esteatosis hepática metabólica (hígado graso) en jóvenes boricuas con IMC normal

    La presencia de indicios de grasa en el hígado de niños y adolescentes con peso saludable plantea interrogantes sobre la salud metabólica de la población pediátrica puertorriqueña. Un estudio piloto publicado en abril de 2025 en la revista científica Frontiers in Pediatrics identificó infiltración grasa hepática leve en cinco menores cuyo peso se encontraba dentro del rango saludable.

    La investigación, titulada Ultrasound assessment of hepatomegaly and metabolically-associated fatty liver disease among a sample of children: a pilot project, evaluó mediante ultrasonido a 43 participantes de entre 7 y 19 años atendidos en una clínica de endocrinología pediátrica en Puerto Rico.

    De los participantes, 22 fueron clasificados con peso saludable y 21 con peso no saludable, categoría que incluyó a menores con sobrepeso u obesidad. Entre los participantes con peso saludable, cinco —el 22,7 %— presentaron indicios ecográficos de infiltración grasa leve. Los otros 17 mostraron una textura hepática clasificada como normal.

    Estos resultados documentan que los indicios de acumulación de grasa en el hígado pueden observarse también en menores con peso saludable. Sin embargo, debido al tamaño y las características de la muestra, los hallazgos no permiten estimar la frecuencia de esta condición en toda la población infantil y adolescente de Puerto Rico.

    Mayor frecuencia de alteraciones entre menores con sobrepeso u obesidad

    En el grupo con peso no saludable, el 61,9 % presentó infiltración grasa leve y el 9,5 % mostró un grado moderado. El 28,6 % restante tuvo una textura hepática clasificada como normal.

    Los investigadores observaron diferencias en los hallazgos ecográficos según la categoría de peso. Estos resultados son compatibles con la relación entre el exceso de peso y las alteraciones metabólicas que pueden afectar al hígado.

    No obstante, un índice de masa corporal (IMC) dentro del rango saludable no descarta por sí solo posibles alteraciones metabólicas. Tampoco significa que una persona tenga necesariamente una enfermedad hepática.

    ¿Qué implica tener grasa en el hígado con un IMC normal?

    La esteatosis hepática consiste en la acumulación de grasa en el hígado. Cuando se asocia con disfunción metabólica, puede clasificarse como enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, conocida como MASLD por sus siglas en inglés.

    Para establecer este diagnóstico se requiere evidencia de esteatosis y al menos un factor de riesgo cardiometabólico, además de una evaluación clínica que considere otras posibles causas. Por ello, los indicios observados mediante ultrasonido no confirman automáticamente un diagnóstico de MASLD.

    En niños y adolescentes, el IMC debe interpretarse de acuerdo con la edad y el sexo, mediante percentiles de crecimiento. La evaluación de la salud hepática puede requerir pruebas complementarias y otros elementos clínicos, según el criterio del profesional de salud.

    ¿Está aumentando esta condición entre los jóvenes puertorriqueños?

    Aunque los hallazgos identifican indicios de infiltración grasa hepática en menores con peso saludable, el estudio no demuestra que la condición esté aumentando entre los jóvenes puertorriqueños con IMC normal.

    Para establecer una tendencia de aumento sería necesario contar con investigaciones comparables realizadas en diferentes periodos, con muestras representativas y criterios de evaluación consistentes. También sería importante investigar los factores metabólicos y clínicos presentes en los menores con peso saludable que muestran indicios de infiltración grasa hepática.

    El estudio publicado en Frontiers in Pediatrics constituye evidencia local sobre la presencia de estos indicios en menores con diferentes categorías de peso, pero su diseño no permite determinar si su frecuencia ha cambiado con el tiempo.

    La necesidad de ampliar la investigación

    Los resultados respaldan la necesidad de profundizar en el estudio de la salud hepática infantil y adolescente en Puerto Rico. Una investigación de mayor alcance permitiría estimar la frecuencia de la esteatosis hepática, identificar factores asociados y evaluar posibles cambios a lo largo del tiempo.

    Por ahora, la evidencia disponible permite afirmar que algunos menores con peso saludable presentaron indicios ecográficos de infiltración grasa hepática. Determinar si estos casos están aumentando sigue siendo una pregunta pendiente de investigación.

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