Sepsis por Staphylococcus aureus tras implantación de puerto venoso en paciente con linfoma

El paciente desarrolló una infección del torrente sanguíneo relacionada con un puerto venoso implantable apenas 72 horas después del procedimiento.

Laura Guio

    Sepsis por Staphylococcus aureus tras implantación de puerto venoso en paciente con linfoma

    Un paciente de 58 años con diagnóstico reciente de linfoma difuso de células B grandes en estadio IVB según la clasificación de Ann Arbor ingresó de forma programada para la colocación de un puerto de acceso venoso totalmente implantable, necesario para continuar su tratamiento con quimioterapia R-CHOP asociado a rituximab.

    El hombre había sido diagnosticado en febrero de 2026 tras consultar por una masa abdominal de crecimiento progresivo durante seis meses. Había recibido un ciclo de quimioterapia antes del ingreso y no presentaba antecedentes relevantes de diabetes, enfermedad renal crónica ni infecciones previas relacionadas con catéteres.

    Durante la evaluación inicial se encontraba consciente, orientado y sin signos neurológicos focales. Los exámenes de laboratorio mostraron anemia microcítica hipocrómica y una marcada linfopenia basal.

    Fiebre y deterioro neurológico 72 horas después del procedimiento

    La implantación del puerto venoso se realizó bajo condiciones asépticas y sin complicaciones inmediatas. Sin embargo, 72 horas después del procedimiento el paciente presentó fiebre alta de 39,2 °C, taquicardia y deterioro neurológico progresivo, con confusión y disminución del nivel de conciencia.

    El examen físico reveló además eritema y edema en el sitio de inserción del puerto, hallazgos sugestivos de una infección temprana relacionada con el dispositivo.

    Ante la sospecha de sepsis, se obtuvieron hemocultivos tanto periféricos como centrales y se inició una evaluación diagnóstica urgente. Paralelamente, los laboratorios mostraron un rápido empeoramiento inflamatorio y hematológico, con incremento marcado de proteína C reactiva y procalcitonina, acompañado de pancitopenia progresiva.

    En apenas 24 horas, el recuento de leucocitos descendió de 9.590 células/µL a solo 260 células/µL, mientras que las plaquetas cayeron de 227.000 a 32.000/µL. Los marcadores inflamatorios también aumentaron de manera pronunciada, con proteína C reactiva elevándose hasta 428,7 mg/L y procalcitonina alcanzando 6,5 ng/mL.

    Punción lumbar confirmó meningitis bacteriana

    Tras descartar contraindicaciones mediante tomografía cerebral, los especialistas realizaron una punción lumbar. El análisis del líquido cefalorraquídeo mostró hallazgos compatibles con meningitis bacteriana aguda: pleocitosis con predominio neutrofílico, hipoglucorraquia e hiperproteinorraquia.

    Aunque la tinción de Gram inicial fue negativa, se inició tratamiento empírico inmediato con vancomicina y ceftriaxona a dosis meníngeas.

    La radiografía de tórax no evidenció alteraciones pulmonares y la ecocardiografía transtorácica descartó vegetaciones valvulares compatibles con endocarditis.

    Hemocultivos identificaron infección relacionada con el catéter

    Los hemocultivos obtenidos desde el puerto implantable mostraron crecimiento bacteriano varias horas antes que los periféricos, cumpliendo el criterio de "tiempo diferencial a la positividad" superior a dos horas, un hallazgo altamente sugestivo de infección relacionada con catéter.

    La tinción de Gram reveló cocos Gram positivos en racimos y posteriormente los cultivos confirmaron Staphylococcus aureus sensible a meticilina (MSSA).

    El perfil microbiológico mostró susceptibilidad a oxacilina, cloxacilina, vancomicina, daptomicina y otros antibióticos antiestafilocócicos. Posteriormente, el cultivo del líquido cefalorraquídeo aisló la misma cepa bacteriana, confirmando meningitis hematógena secundaria a bacteriemia relacionada con el catéter.

    Con estos hallazgos, el tratamiento fue desescalado a cloxacilina intravenosa a altas dosis y el puerto venoso fue retirado de inmediato.

    Evolución fulminante pese al tratamiento dirigido

    El cultivo cuantitativo del catéter confirmó la infección asociada al dispositivo, con crecimiento significativo de S. aureus. Sin embargo, a pesar del control de foco, el tratamiento antimicrobiano dirigido y el soporte intensivo, el paciente evolucionó rápidamente hacia coma profundo y shock séptico refractario.

    La pancitopenia severa, atribuida tanto a la quimioterapia como a la sepsis, agravó aún más el cuadro clínico. Finalmente, el hombre falleció menos de 48 horas después del inicio de los síntomas.

    Un caso que evidencia el alto riesgo en pacientes inmunocomprometidos

    Según Youssef Benoumrhar et al., destacan que este caso refleja la agresividad de las infecciones relacionadas con catéteres por Staphylococcus aureus en pacientes con malignidades hematológicas e inmunosupresión inducida por quimioterapia.

    Además, subrayan la importancia de sospechar rápidamente una infección asociada a dispositivos intravasculares ante fiebre temprana posterior a la colocación de un puerto venoso, especialmente cuando se acompaña de signos neurológicos o inflamatorios locales.

    El reporte también resalta el valor diagnóstico del tiempo diferencial a la positividad de los hemocultivos y del cultivo cuantitativo del catéter para confirmar infecciones del torrente sanguíneo relacionadas con dispositivos venosos centrales.

    Finalmente, los investigadores advierten que incluso con diagnóstico precoz, antibióticos adecuados y retiro oportuno del catéter, la mortalidad continúa siendo elevada cuando la infección progresa a meningitis y shock séptico en pacientes inmunocomprometidos.


    Más noticias de Casos-Clinicos