Paciente masculino de 35 años presentó pérdida significativa de peso, fiebre prolongada, diarrea, candidiasis oral y dificultad respiratoria progresiva. Los estudios confirmaron infección por VIH-1, diagnóstico de SIDA y neumonía por Pneumocystis jirovecii, con evolución favorable tras el tratamiento y seguimiento especializado.

La infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) constituye uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. Este retrovirus ataca preferentemente los linfocitos T CD4+, ocasionando un deterioro progresivo del sistema inmunológico. En ausencia de tratamiento antirretroviral (TAR), la enfermedad evoluciona hacia el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), etapa caracterizada por inmunosupresión grave y aparición de infecciones oportunistas y neoplasia.
Paciente masculino de 35 años de edad, residente en zona urbana, comerciante, acude al servicio de urgencias por presentar dificultad respiratoria progresiva de aproximadamente tres semanas de evolución.
Refiere que inicialmente presentó fiebre no cuantificada, sudoraciones nocturnas intensas y tos seca persistente, síntomas que fueron aumentando gradualmente. Durante los últimos diez días comenzó a experimentar disnea al caminar distancias cortas, sensación de fatiga extrema y pérdida importante del apetito.
Además, manifiesta pérdida de peso de aproximadamente 10 kg durante los últimos tres meses, acompañada de diarrea intermitente, debilidad generalizada y aparición de placas blanquecinas dolorosas en la cavidad oral que dificultaban la alimentación.
Niega enfermedades crónicas conocidas. No consume medicamentos de forma habitual.
Durante la anamnesis dirigida refiere múltiples parejas sexuales durante los últimos años, relaciones sexuales sin uso constante de preservativo y antecedente de infección de transmisión sexual tratada hace cinco años. Niega uso de drogas intravenosas. No existen antecedentes familiares de enfermedades inmunológicas.
Paciente consciente, orientado y cooperador. Se observa aspecto caquéctico, con evidente pérdida de masa muscular.
Temperatura: 38.7 °C
Frecuencia cardíaca: 118 lpm
Frecuencia respiratoria: 30 rpm
Presión arterial: 110/70 mmHg
Saturación de oxígeno: 86 % al aire ambiente
Peso: 58 kg
Talla: 1.75 m
IMC: 18.9 kg/m²
Candidiasis oral extensa.
Mucosas secas.
Adenopatías cervicales bilaterales móviles, no dolorosas.
Taquipnea.
Uso de músculos accesorios.
Disminución del murmullo vesicular bilateral.
Estertores crepitantes finos bibasales.
Taquicardia.
Ruidos cardíacos rítmicos.
Sin soplos.
Blando.
No doloroso.
Hepatomegalia leve.
Sin ascitis.
Sin alteraciones neurológicas evidentes.
Estudios de laboratorio
Hemoglobina: 10.1 g/dL
Hematocrito: 31 %
Leucocitos: 2,900/mm³
Linfocitos: disminuidos
Plaquetas: 145,000/mm³
Glucosa: 92 mg/dL
Creatinina: 0.9 mg/dL
AST: 48 U/L
ALT: 55 U/L
DHL: 640 U/L (elevada)
pH: 7.45
PaO2: 58 mmHg
PaCO2: 33 mmHg
Compatible con insuficiencia respiratoria hipoxémica.
Estudios específicos
Positiva.
Positivo.
Positivo.
620,000 copias/mL.
68 células/mm³.
Diagnóstico
Infección por Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH-1).
Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).
Neumonía por Pneumocystis jirovecii.
Candidiasis oral.
Anemia normocítica normocrómica.
Leucopenia secundaria a inmunosupresión.
Evolución clínica
Durante la primera semana de hospitalización el paciente presentó mejoría progresiva de la oxigenación y disminución de la disnea. La fiebre desapareció al quinto día de tratamiento y las lesiones por candidiasis oral remitieron tras el uso de fluconazol.
Fue dado de alta tras 18 días de hospitalización con seguimiento por infectología, nutrición y psicología.
A los seis meses de seguimiento mostró adecuada adherencia al tratamiento antirretroviral, con carga viral indetectable (<50 copias/mL) y aumento del recuento de linfocitos CD4 hasta 285 células/mm³. El paciente recuperó 9 kg de peso, desaparecieron los síntomas respiratorios y no presentó nuevas infecciones oportunistas.
Discusión
Este caso representa una presentación clásica de infección avanzada por VIH, donde el diagnóstico se realizó tras el desarrollo de una infección oportunista definitoria de SIDA. La combinación de pérdida de peso importante, fiebre prolongada, diarrea crónica, candidiasis oral y neumonía por Pneumocystis jirovecii debe despertar una alta sospecha de inmunodeficiencia.