Una paciente de 17 años consultó por lesiones acneicas faciales de aproximadamente un año de evolución, con progresión de comedones a lesiones inflamatorias dolorosas. El cuadro se asoció con hiperpigmentación postinflamatoria, cicatrices atróficas leves y afectación emocional, manifestada por vergüenza y disminución de sus actividades sociales.

El acné vulgar es una de las enfermedades dermatológicas más frecuentes durante la adolescencia y puede manifestarse con comedones, pápulas y pústulas de diferente intensidad. Además de las lesiones cutáneas, esta condición puede generar hiperpigmentación, cicatrices y un impacto significativo en la autoestima y la calidad de vida de quienes la padecen, especialmente cuando no recibe un manejo oportuno y adecuado.
Datos de identificación
Edad: 17 años
Sexo: Femenino
Escolaridad: Estudiante de secundaria
Motivo de consulta: "Desde hace varios meses tengo muchos granos en la cara que no mejoran con las cremas que compro."
Historia de la enfermedad actual
Paciente femenina de 17 años que acude a consulta dermatológica por presentar lesiones acneicas en la cara desde hace aproximadamente un año.
Refiere que inicialmente aparecieron pequeños comedones ("puntos negros" y "puntos blancos") en la frente y la nariz, los cuales fueron aumentando progresivamente en número y extensión. En los últimos seis meses comenzaron a aparecer lesiones inflamatorias dolorosas, como pápulas y pústulas, principalmente en las mejillas, el mentón y la mandíbula.
La paciente refiere que las lesiones empeoran durante el período menstrual y después de consumir alimentos con alto contenido de azúcares y grasas. Ha utilizado diversos productos cosméticos y cremas de venta libre sin obtener una mejoría significativa. Además, admite manipular frecuentemente las lesiones, lo que ha favorecido la aparición de manchas oscuras y pequeñas cicatrices.
Manifiesta sentirse avergonzada por el aspecto de su piel, evita tomarse fotografías y ha disminuido su participación en actividades sociales por temor a las críticas de sus compañeros.
Niega fiebre, pérdida de peso u otros síntomas sistémicos.
Antecedentes personales
Menarquia a los 12 años.
Ciclos menstruales regulares.
Sin enfermedades crónicas conocidas.
No alergias medicamentosas.
No consumo de tabaco, alcohol ni drogas.
Sin uso de medicamentos de forma habitual.
Antecedentes familiares
Madre con antecedentes de acné moderado durante la adolescencia.
Hermano mayor tratado por acné severo.
Sin antecedentes de enfermedades dermatológicas hereditarias.
Revisión por sistemas
Piel: lesiones inflamatorias faciales con presencia de cicatrices superficiales.
Neurológico: sin alteraciones.
Respiratorio: normal.
Cardiovascular: normal.
Digestivo: sin síntomas.
Genitourinario: normal.
Examen físico
Presión arterial: 108/68 mmHg
Frecuencia cardíaca: 76 lpm
Frecuencia respiratoria: 16 rpm
Temperatura: 36.6 °C
Saturación de oxígeno: 99 %
Paciente consciente, orientada, cooperadora y en buen estado general.
Diagnóstico
Diagnóstico principal: Acné vulgar moderado (acné papulopustuloso) con hiperpigmentación postinflamatoria y cicatrices atróficas leves.
Tratamiento
Lavado facial dos veces al día con limpiador suave.
Evitar manipular o exprimir las lesiones.
Utilizar protector solar no comedogénico diariamente.
Emplear cosméticos libres de aceite (oil free).
Mantener una adecuada higiene facial.
Pronóstico
El pronóstico es favorable con un tratamiento adecuado y buena adherencia terapéutica. La intervención temprana reduce el riesgo de cicatrices permanentes y mejora la calidad de vida del paciente.
Se recomienda seguimiento dermatológico periódico y educación sobre el cuidado de la piel para prevenir recaídas.