Fatiga, palidez y disnea revelan anemia ferropénica asociada a menorragia crónica

Paciente femenina de 32 años presentó cansancio progresivo, mareos, palidez y disminución de la capacidad funcional. Los estudios confirmaron anemia ferropénica microcítica hipocrómica secundaria a pérdidas menstruales crónicas, por lo que se indicó suplementación con hierro, modificaciones nutricionales y evaluación ginecológica.

Redacción MSP

    Fatiga, palidez y disnea revelan anemia ferropénica asociada a menorragia crónica

    Caso Clínico: Anemia Ferropénica

    Motivo de consulta

    Cansancio progresivo, mareos, palidez, disnea de esfuerzo y disminución de la capacidad para realizar sus actividades habituales desde hace aproximadamente dos meses.

    Historia de la enfermedad actual

    Paciente femenina de 32 años que acude por presentar fatiga intensa de inicio insidioso y evolución progresiva. Refiere que inicialmente notó cansancio al finalizar su jornada laboral, pero en las últimas semanas los síntomas han aumentado hasta limitar actividades cotidianas como caminar varias cuadras o subir escaleras.

    Además presenta cefaleas frecuentes, mareos ocasionales al ponerse de pie, palpitaciones con esfuerzos leves, dificultad respiratoria al ejercicio, disminución de la concentración y sensación constante de debilidad.

    Comenta menstruaciones abundantes de 7–8 días desde hace un año, con presencia de coágulos y necesidad de cambiar toallas sanitarias con frecuencia. Su alimentación es pobre en carnes rojas, hígado y vegetales de hoja verde. Niega fiebre, pérdida de peso, vómitos, melena o hematemesis.

    Antecedentes

    Sin enfermedades crónicas conocidas. Gesta 2, para 2. Menorragia crónica sin tratamiento definitivo. No fuma ni consume alcohol. Sin alergias medicamentosas.

    Examen físico

    Paciente consciente, orientada y cooperadora. TA 110/70 mmHg, FC 102 lpm, FR 18 rpm, T 36.7 °C. Se observa palidez cutánea y de mucosas, conjuntivas hipocoloreadas, uñas frágiles con coiloniquia y cabello quebradizo. Auscultación cardiopulmonar sin hallazgos patológicos importantes, excepto taquicardia. Abdomen blando, depresible y no doloroso.

    Laboratorios

    Hemoglobina 8.6 g/dL, hematocrito 28%, VCM 68 fL, HCM 21 pg, ferritina 8 ng/mL, hierro sérico 20 µg/dL, TIBC elevada y saturación de transferrina 8%, compatibles con anemia microcítica hipocrómica por deficiencia de hierro.

    Diagnóstico

    Anemia ferropénica microcítica hipocrómica secundaria a pérdidas menstruales crónicas.

    Plan terapéutico

    Iniciar sulfato ferroso por vía oral aportando entre 100 y 200 mg de hierro elemental al día. Indicar consumo conjunto con vitamina C para mejorar la absorción y evitar su administración con lácteos, café o té. Brindar orientación nutricional enfatizando carnes magras, hígado, legumbres y vegetales de hoja verde.

    Referir a ginecología para estudio y tratamiento de la menorragia. Solicitar control de hemograma y ferritina en 4 a 8 semanas y mantener el hierro durante al menos tres meses después de normalizar la hemoglobina para reponer las reservas.

    Discusión

    La anemia ferropénica constituye la causa más frecuente de anemia a nivel mundial y afecta especialmente a mujeres en edad reproductiva debido a pérdidas menstruales crónicas. La disminución del hierro reduce la síntesis de hemoglobina, originando eritrocitos pequeños e hipocrómicos y una menor capacidad para transportar oxígeno. El diagnóstico se confirma mediante hemograma e indicadores del metabolismo del hierro, siendo la ferritina baja uno de los hallazgos más característicos.

    El tratamiento debe enfocarse tanto en corregir el déficit de hierro como en tratar la causa de la pérdida. Con una adecuada adherencia terapéutica se espera incremento de reticulocitos en la primera semana y recuperación progresiva de la hemoglobina en las semanas siguientes.

    Más noticias de Casos-Clinicos