Escaso contacto visual y ecolalia condujeron al diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista

Paciente presentó dificultades en la comunicación, escaso contacto visual y conductas repetitivas desde los 18 meses. Tras ocho meses de tratamiento multidisciplinario mostró mejoría clínica.

Redacción MSP

    Escaso contacto visual y ecolalia condujeron al diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista

    El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por dificultades persistentes en la comunicación social y patrones restrictivos y repetitivos de conducta. El diagnóstico es clínico y debe realizarse de forma temprana para iniciar intervenciones que mejoren el desarrollo, la autonomía y la calidad de vida.

    Presentación del caso

    Datos generales

    Paciente:  masculino, 5 años, preescolar.

    Motivo de consulta: dificultades en la comunicación, escaso contacto visual y problemas para relacionarse con otros niños.

    Historia de la enfermedad actual

    Desde los 18 meses los padres notaron que el niño no respondía a su nombre, evitaba el contacto visual y no señalaba objetos para compartir intereses. Presentó retraso en el lenguaje y a los 3 años comenzó con ecolalia. Mostraba conductas repetitivas como alinear juguetes y se alteraba intensamente cuando cambiaban su rutina. Además presentaba hipersensibilidad a los ruidos fuertes y prefería jugar solo.

    Antecedentes personales

    Embarazo controlado, parto por cesárea a las 39 semanas, APGAR 9/10, vacunas completas, desarrollo motor normal, sin enfermedades neurológicas previas.

    Antecedentes familiares

    Primo materno con diagnóstico de TEA. Sin otros antecedentes neurológicos relevantes.

    Examen físico

    Signos vitales normales. Buen estado general. Exploración cardiovascular, respiratoria, abdominal y musculoesquelética sin alteraciones.

    Examen neurológico y conductual

    Escaso contacto visual, pobre interacción social, lenguaje con ecolalia, movimientos estereotipados de manos, intereses restringidos, baja tolerancia a cambios e hipersensibilidad auditiva.

    Pruebas diagnósticas

    Audiometría normal. ADOS-2 y ADI-R compatibles con TEA. Hemograma y perfil metabólico normales. Resonancia magnética cerebral sin alteraciones.

    Diagnóstico

    Trastorno del Espectro Autista (TEA), nivel 2 de apoyo según DSM-5-TR.

    Diagnósticos diferenciales

    Trastorno del desarrollo del lenguaje, TDAH, discapacidad intelectual, trastorno de la comunicación social e hipoacusia.

    Tratamiento

    Intervención temprana con terapia ABA, terapia del lenguaje, terapia ocupacional, apoyo psicológico, entrenamiento familiar y adaptaciones escolares.

    Evolución

    Tras ocho meses de tratamiento se observó mejoría del contacto visual, incremento del lenguaje funcional, mayor interacción social y disminución de las conductas repetitivas.

    Pronóstico

    Favorable con intervención multidisciplinaria continua y apoyo familiar constante.

    Discusión

    El TEA es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por dificultades persistentes en la comunicación social y patrones restrictivos y repetitivos de conducta. El diagnóstico es clínico y debe realizarse de forma temprana para iniciar intervenciones que mejoren el desarrollo, la autonomía y la calidad de vida.

    Conclusión

    La detección precoz y el tratamiento integral permiten potenciar las capacidades del niño y favorecer su inclusión familiar, escolar y social.

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