Cara redonda, aumento de peso y moretones frecuentes: el caso de un paciente con enfermedad de Cushing

Una mujer de 36 años consultó por aumento progresivo de peso, debilidad muscular y aparición de estrías violáceas. Los estudios confirmaron enfermedad de Cushing secundaria a un adenoma hipofisario productor de ACTH, tratada exitosamente mediante cirugía.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Cara redonda, aumento de peso y moretones frecuentes: el caso de un paciente  con enfermedad de Cushing



    Datos generales

    Paciente: Femenina

    Edad: 36 años
    Ocupación: Contadora
    Estado civil: Casada

    Motivo de consulta

    "Desde hace más de un año he aumentado mucho de peso, tengo la cara redonda y me salen moretones con facilidad."

    Historia de la enfermedad actual

    Paciente femenina de 36 años que acude a consulta por aumento progresivo de peso de aproximadamente 12 kg en los últimos 14 meses, con predominio en el abdomen y el tronco, a pesar de no haber aumentado la ingesta calórica.

    Refiere debilidad muscular progresiva, especialmente al subir escaleras o levantarse de una silla, fatiga constante y cefalea ocasional.

    Además, manifiesta aparición de estrías violáceas de gran tamaño en abdomen y muslos, fragilidad capilar con equimosis frecuentes tras traumatismos leves y disminución de la cicatrización de heridas.

    Refiere hipertensión arterial diagnosticada hace 8 meses y elevación reciente de la glucemia en controles médicos.

    En el ámbito ginecológico presenta irregularidad menstrual desde hace un año y disminución de la libido.

    Niega consumo de glucocorticoides, medicamentos herbales o suplementos con esteroides.

    Antecedentes personales

    • Hipertensión arterial de reciente diagnóstico.

    • Prediabetes.

    • Sin antecedentes quirúrgicos.

    • No fumadora.

    • No consume alcohol.

    Antecedentes familiares

    • Madre con diabetes mellitus tipo 2.

    • Padre hipertenso.

    Revisión por sistemas

    • Aumento de peso.

    • Debilidad muscular proximal.

    • Fatiga.

    • Cefalea.

    • Alteraciones menstruales.

    • Equimosis frecuentes.

    • Estrías abdominales.

    • Cambios del estado de ánimo (irritabilidad y ansiedad).

    Examen físico

    Signos vitales

    PA: 155/95 mmHg
    FC: 86 lpm
    FR: 18 rpm
    Temperatura: 36.8 °C
    IMC: 33 kg/m²

    Hallazgos

    • Obesidad centrípeta.

    • Cara redondeada ("cara de luna llena").

    • Acúmulo de grasa dorsocervical ("giba de búfalo").

    • Estrías violáceas mayores de 1 cm en abdomen.

    • Piel fina con múltiples equimosis.

    • Debilidad muscular proximal (4/5).

    • Hirsutismo leve.

    • Acantosis nigricans cervical.

    Estudios complementarios

    Laboratorio

    • Glucosa en ayunas: 138 mg/dL.

    • HbA1c: 6.8%.

    • Cortisol libre urinario de 24 horas: elevado (3 veces por encima del límite superior).

    • Cortisol salival nocturno: elevado.

    • Prueba de supresión con dexametasona (1 mg): no suprime el cortisol.

    • ACTH plasmática: elevada.

    Estudios de imagen

    Resonancia magnética de hipófisis

    Microadenoma hipofisario de 7 m

    m localizado en la adenohipófisis.

    Diagnóstico

    Enfermedad de Cushing secundaria a adenoma hipofisario secretor de ACTH (hipercortisolismo ACTH-dependiente).

    Diagnóstico diferencial

    • Síndrome de Cushing por uso exógeno de glucocorticoides.

    • Adenoma suprarrenal productor de cortisol.

    • Carcinoma suprarrenal.

    • Secreción ectópica de ACTH (por ejemplo, carcinoma microcítico de pulmón).

    Tratamiento

    Tratamiento de elección

    Cirugía transesfenoidal para resección del adenoma hipofisario.

    Tratamiento médico (si la cirugía no es posible o mientras se programa)

    • Ketoconazol.

    • Metirapona.

    • Osilodrostat (según disponibilidad).

    • Manejo de hipertensión arterial.

    • Control de hiperglucemia.

    • Rehabilitación física.

    Evolución

    La paciente fue sometida a resección transesfenoidal del adenoma hipofisario sin complicaciones.

    En el postoperatorio presentó disminución progresiva de los niveles de cortisol y requirió reemplazo temporal con hidrocortisona debido a insuficiencia suprarrenal transitoria.

    A los seis meses había perdido 8 kg, presentó mejoría de la fuerza muscular, disminución de las estrías y normalización de la presión arterial y de la glucemia.

    La resonancia magnética de control no mostró tumor residual y permanece en seguimiento por endocrinología con buena evolución clínica.

    Más noticias de Casos-Clinicos