¿Qué es la cardiomiopatía hipertrófica obstructiva?

La cardiomiopatía hipertrófica obstructiva (CMHO) es una enfermedad del músculo cardíaco en la que una parte del corazón se engrosa de manera anormal y puede dificultar la salida de sangre.

Lukas Salomón Osorio

    ¿Qué es la cardiomiopatía hipertrófica obstructiva?

    La cardiomiopatía hipertrófica afecta aproximadamente a una de cada 500 personas, según la American Heart Association. La guía AHA/ACC de 2024 señala además que cerca de dos tercios de los pacientes diagnosticados presentan la forma obstructiva. 

    Aunque algunas personas permanecen sin síntomas durante años, la enfermedad requiere evaluación médica porque puede asociarse con falta de aire, dolor en el pecho, palpitaciones, desmayos y alteraciones del ritmo cardíaco. 

    "Algunos pueden tener síntomas al descanso, pero la mayoría tienen síntomas cuando hacen esfuerzo físico, lo que aumenta el ritmo cardíaco y desarrollo de la obstrucción y más síntomas. La mayoría de las personas los presentan en la adultez a partir de los 40 años, pero desarrollan la condición desde la pubertad, así que son bien variables", manifestó la cardióloga Katherine Soto en la Revista de Medicina y Salud Pública. 

    ¿Qué pasa dentro del corazón?

    El corazón necesita que sus paredes musculares tengan la fuerza suficiente para contraerse y enviar sangre al organismo, pero también necesitan relajarse para permitir que las cavidades se llenen.

    En la cardiomiopatía hipertrófica, el músculo cardíaco se engrosa, con frecuencia en el tabique que separa los ventrículos. Este engrosamiento puede hacer que el ventrículo izquierdo se vuelva más rígido y tenga dificultades para llenarse adecuadamente.

    En la forma obstructiva, además, el músculo engrosado puede interferir con el flujo de sangre que sale del ventrículo izquierdo. Es lo que se conoce como obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo.

    ¿Por qué se produce esta enfermedad?

    La cardiomiopatía hipertrófica suele tener un componente genético. En muchos pacientes está relacionada con variantes en genes que participan en la estructura y contracción del músculo cardíaco.

    Cuando existe una variante genética causante de la enfermedad, puede transmitirse de padres a hijos. "En la mayoría de los casos podemos encontrar esta condición en varios miembros de la misma familia. La herencia de la cardiomiopatía hipertrófica es autosómica dominante, lo que significa que una persona que tiene la condición tiene un 50 % de probabilidad de pasar ese gen afectado a cada uno de sus hijos", agregó la doctora Soto. 

    ¿Cómo se diagnostica?

    La guía AHA/ACC de 2024 recomienda una evaluación detallada de los antecedentes familiares y destaca la utilidad de la atención en centros con experiencia en cardiomiopatía hipertrófica cuando existen decisiones diagnósticas o terapéuticas complejas.

    Entre las herramientas utilizadas se encuentran el electrocardiograma y el ecocardiograma. Dependiendo de cada paciente, el especialista puede solicitar además resonancia magnética cardíaca, pruebas de esfuerzo, monitorización del ritmo cardíaco y estudios genéticos.

    "En estudios se encontró que los atletas que tenían muerte súbita muchos de ellos lo que tenían era cardiomiopatía hipertrófica obstructiva no diagnosticada. Por eso ahora es que a los atletas y a los que practican deportes competitivos se les hace un examen físico y ecocardiogramas de cernimiento para poder detectar la condición", subrayó la cardióloga Soto.  

    ¿Cuáles son los síntomas? 

    Algunas personas no presentan síntomas y son diagnosticadas durante una evaluación médica realizada por otra razón. El dolor en el pecho, la fatiga, los mareos y desmayos, además de la falta de aire no son síntomas exclusivos de la cardiomiopatía hipertrófica y pueden aparecer en otras enfermedades cardiovasculares. 

    Tener cardiomiopatía hipertrófica no significa que todas las personas tendrán una evolución grave. El riesgo depende de múltiples características individuales y debe evaluarse de manera personalizada.

    Entre las posibles complicaciones se encuentran la fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca, obstrucción del flujo sanguíneo y eventos relacionados con alteraciones del ritmo cardíaco. 

    Se recomienda la actividad física recreativa

    Durante años existió una visión restrictiva sobre la actividad física en personas con esta enfermedad. Sin embargo, las recomendaciones actuales son más individualizadas.

    La guía AHA/ACC señala que el ejercicio recreativo saludable puede ser beneficioso para muchas personas con cardiomiopatía hipertrófica, mientras que la participación en deportes competitivos o actividades de alta intensidad debe analizarse de manera individual con un profesional con experiencia en la enfermedad.

    La evidencia actual apunta hacia un manejo cada vez más personalizado: no todos los pacientes tienen la misma obstrucción, los mismos síntomas ni el mismo riesgo. Por eso, el diagnóstico debe ser el punto de partida para una evaluación individual y no una sentencia sobre la evolución de la enfermedad. 

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