Vacunas, calor y polvo del Sahara: claves para proteger a los estudiantes en el regreso a clases

Con el inicio del nuevo año escolar en Puerto Rico, las familias no solo deben asegurarse de cumplir con los requisitos de vacunación exigidos para el ingreso a clases, sino también prepararse para enfrentar las altas temperaturas, la presencia del polvo del Sahara y otros factores ambientales que pueden afectar la salud de los estudiantes.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Vacunas, calor y polvo del Sahara: claves para proteger a los estudiantes en el regreso a clases

    Durante una entrevista para la Revista Medicina y Salud Pública, Bárbara Camareno, licenciada en farmacia explicó cuáles son las vacunas recomendadas según la edad y ofreció medidas prácticas para reducir los riesgos asociados al calor extremo y las alergias respiratorias.

    El esquema de vacunación cambia según la edad

    La especialista recordó que las vacunas requeridas dependen de la etapa escolar del menor, por lo que es importante revisar el historial de inmunización antes del regreso a clases.

    En los niños de escuela elemental, recomendó verificar que hayan recibido todas las vacunas correspondientes a la infancia, entre ellas:

    • Difteria, tétanos y tosferina.

    • Poliomielitis.

    • Triple viral (MMR).

    • Hepatitis B.

    Por otra parte, explicó que entre los 11 y 12 años comienza un nuevo ciclo de inmunización que muchos padres suelen pasar por alto.

    En esta etapa deben administrarse vacunas como:

    • Tdap (tétanos, difteria y tosferina).

    • Meningococo.

    • Virus del papiloma humano (VPH).

    Asimismo, recordó que a los 16 años es necesario aplicar un refuerzo contra el meningococo y confirmar que el adolescente haya completado todas las dosis correspondientes de la vacuna contra el VPH.

    Las farmacias amplían el acceso a la vacunación

    Camareno destacó que actualmente muchas farmacias de comunidad cuentan con farmacéuticos inmunizadores capacitados para administrar vacunas, lo que facilita el acceso a este servicio.

    No obstante, recomendó llamar previamente para confirmar que la farmacia ofrezca vacunación y llevar siempre el récord de inmunizaciones del menor para evaluar correctamente qué dosis necesita.

    "La farmacia vino a complementar ese cuidado que ofrece el pediatra", explicó.

    Añadió que los adolescentes de 11 años o más pueden vacunarse en farmacia sin necesidad de una prescripción médica, mientras que los niños entre 3 y 11 años sí requieren una orden del pediatra para recibir vacunas en estos establecimientos.

    La mayoría de las vacunas están cubiertas por los planes médicos

    La especialista indicó que la mayoría de las vacunas incluidas en el calendario de inmunización cuentan con cobertura de los planes médicos, aunque esta dependerá de la edad del paciente, el tipo de vacuna y de que la farmacia tenga contrato con la aseguradora correspondiente.

    Además, recordó que los menores elegibles pueden beneficiarse del programa federal Vaccines for Children (VFC), el cual permite recibir vacunas sin costo o con un cargo administrativo mínimo.

    Cómo responder a las dudas sobre las vacunas

    Frente al aumento de la desinformación relacionada con la vacunación, Camareno recomendó abordar las inquietudes de los padres con empatía y evidencia científica.

    Según explicó, el papel de los profesionales de la salud consiste en escuchar las preocupaciones, identificar el origen de las dudas y responder con información respaldada por estudios científicos para que las familias puedan tomar decisiones informadas.

    Respecto a afirmaciones que relacionan las vacunas con el autismo, indicó que la evidencia científica disponible continúa descartando una asociación significativa.

    Calor extremo y polvo del Sahara: otros retos del regreso a clases

    Además del cumplimiento del esquema de vacunación, la farmacéutica advirtió que las condiciones ambientales también representan un desafío para los estudiantes.

    Las altas temperaturas, el polvo del Sahara y, en algunas comunidades, la escasez de agua potable pueden favorecer cuadros de deshidratación, alergias y complicaciones respiratorias.

    Para aliviar los síntomas ocasionados por el polvo del Sahara, explicó que existen productos de venta libre que pueden ser útiles, entre ellos:

    • Antihistamínicos como cetirizina o loratadina.

    • Soluciones salinas nasales para irrigación.

    • Gotas lubricantes o antihistamínicas para aliviar la irritación ocular.

    En el caso de niños con asma, insistió en mantener el tratamiento controlador indicado por su médico y tener disponible el inhalador de rescate ante cualquier exacerbación.

    La hidratación también forma parte de la prevención

    Finalmente, Camareno hizo un llamado a los padres para enviar a sus hijos bien hidratados desde casa y, de ser posible, con más de una botella de agua, especialmente en aquellas escuelas donde el acceso al agua potable pueda verse limitado.

    La especialista subrayó que una adecuada hidratación, junto con la vacunación al día y el manejo oportuno de las alergias, contribuye a que los estudiantes enfrenten el inicio del año escolar en mejores condiciones de salud.

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