La ONU reporta menos hambre en el mundo, pero la alimentación saludable sigue siendo inaccesible

El informe SOFI 2026 de cinco agencias de la ONU revela que 645 millones de personas padecieron hambre en 2025, aunque persisten profundas desigualdades regionales y el alto costo de una alimentación saludable sigue siendo un desafío global.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    La ONU reporta menos hambre en el mundo, pero la alimentación saludable sigue siendo inaccesible

    El hambre en el mundo continuó disminuyendo por tercer año consecutivo durante 2025, de acuerdo con el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2026 (SOFI 2026), elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Aunque la tendencia refleja avances sostenidos, los organismos advierten que el progreso sigue siendo insuficiente para alcanzar la meta de Hambre Cero en 2030.

    El hambre disminuye, pero millones siguen afectados

    Según el informe, el 7,8% de la población mundial padeció hambre en 2025, frente al 8,1% registrado en 2024 y el 8,6% en 2022. Esto equivale a aproximadamente 645 millones de personas, casi 14 millones menos que el año anterior y 43 millones menos que hace tres años.

    Sin embargo, los avances no se distribuyen de forma equitativa. Mientras Asia y América Latina y el Caribe han mostrado mejoras constantes, África continúa siendo la región más golpeada, con 309 millones de personas que padecen hambre, la cifra más alta del mundo, impulsada en gran medida por el crecimiento demográfico y la persistencia de crisis estructurales.

    En cuanto a la inseguridad alimentaria, el informe estima que 2.100 millones de personas experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave en 2025, aunque esta cifra representa una disminución respecto a los años posteriores a la pandemia.

    El costo de una dieta saludable continúa siendo una barrera

    Uno de los principales hallazgos del SOFI 2026 es que una de cada tres personas en el mundo aún no puede costear una alimentación saludable.

    El costo promedio global de una dieta saludable aumentó hasta 4,28 dólares diarios por persona en términos de paridad de poder adquisitivo, frente a los 3,44 dólares registrados en 2021.

    Aunque el número de personas que no puede permitirse una dieta saludable disminuyó de 2.970 millones en 2021 a 2.690 millones en 2025, las diferencias regionales siguen siendo marcadas.

    América Latina y el Caribe registró el costo promedio más elevado para una alimentación saludable, mientras que en África cerca de dos de cada tres habitantes no pueden costear este tipo de dieta.

    El informe señala que los alimentos de origen animal, las frutas y las verduras representan la mayor parte del costo total, y que mejorar la eficiencia de las cadenas agroalimentarias será clave para reducir los precios y ampliar el acceso a alimentos nutritivos.

    La nutrición infantil y la obesidad preocupan a la ONU

    Los organismos también advierten que el progreso en materia de nutrición sigue siendo demasiado lento para cumplir los objetivos internacionales.

    Actualmente, 150 millones de niños menores de cinco años presentan retraso en el crecimiento, mientras que solo el 30,8% de los niños entre seis y 23 meses recibe una dieta con la diversidad mínima recomendada.

    Al mismo tiempo, la obesidad en adultos continúa aumentando. La prevalencia pasó del 12,1% en 2012 al 16,2% en 2024, mientras que la anemia en mujeres en edad reproductiva sigue incrementándose en varias regiones.

    Conflictos y cambio climático amenazan los avances

    El informe advierte que los conflictos armados, los fenómenos meteorológicos extremos y la reducción de la financiación internacional podrían frenar los avances logrados.

    Las proyecciones indican que, dependiendo del impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios de la energía, los fertilizantes y los alimentos, entre 510 y 520 millones de personas podrían seguir padeciendo hambre en 2030, una cifra superior a la estimada antes del inicio de la crisis.

    Además, los autores señalan que futuros eventos climáticos, como episodios de El Niño previstos para 2026 y 2027, podrían agravar aún más la inseguridad alimentaria mundial.

    "Aunque acogemos con agrado los progresos evidentes que hemos logrado en la reducción del hambre, las dietas saludables siguen siendo inasequibles para una de cada tres personas del planeta. Las dietas saludables no son un lujo: son la base de la salud y deben estar al alcance de todos", afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud.

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