Servicio Nacional de Meteorología advierte posible agravamiento de la sequía en Puerto Rico

Mientras más de 120.000 abonados esperan la normalización del servicio tras la rotura del superacueducto, el Servicio Nacional de Meteorología advierte que Puerto Rico ya registra condiciones de sequía moderada en algunas regiones y podría enfrentar un escenario más seco durante los próximos meses debido a los efectos de El Niño.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Servicio Nacional de Meteorología advierte posible agravamiento de la sequía en Puerto Rico

    En entrevista con la revista MSP, Ernesto Morales, Director de Avisos del servicio Nacional de Meteorología, habló sobre la actual crisis de abastecimiento de agua en Puerto Rico y de  como no está relacionada con fenómenos meteorológicos, sino con una avería en el superacueducto, una tubería de 72 pulgadas que sufrió rupturas en tres puntos distintos. 

    Aunque las reparaciones avanzan y se espera la recuperación gradual del servicio para los más de 120.000 abonados afectados, expertos alertan que el problema coincide con el inicio de condiciones de sequía moderada en parte de la isla y con un panorama climático que podría agravar la disponibilidad de agua en los próximos meses.

    Sequía moderada comienza a afectar regiones del sur y suroeste

    Morales explicó que las lluvias registradas en las últimas semanas han sido insuficientes, lo que llevó a reclasificar algunas zonas de la isla.

    Según indicó, por primera vez en las últimas semanas se ha incorporado la categoría de "sequía moderada" para sectores del sur y suroeste debido al déficit acumulado de precipitaciones y a las condiciones de los suelos.

    Aunque una onda tropical podría generar lluvias entre jueves y viernes, Morales aclaró que las precipitaciones previstas serán limitadas.

    "Todo aporte de lluvia es bien recibido en este momento, pero no estamos esperando cantidades significativas", señaló.

    El Niño podría reducir las lluvias durante la temporada

    El experto explicó que uno de los principales factores de preocupación es la presencia de un evento fuerte de El Niño, fenómeno que altera las condiciones atmosféricas sobre el Atlántico.

    Los fuertes vientos cortantes asociados a este patrón dificultan el desarrollo de ondas tropicales y sistemas lluviosos, lo que podría traducirse en precipitaciones por debajo de lo normal durante gran parte de la temporada.

    Aunque julio suele representar un periodo más lluvioso para Puerto Rico, Morales advirtió que las ondas tropicales previstas podrían llegar debilitadas y generar menos lluvia de la habitual.

    "Vamos a tener lluvia, pero probablemente no la cantidad que normalmente recibimos durante esta época del año", explicó.

    El riesgo, añadió, es que el déficit hídrico actual continúe acumulándose y se prolongue hasta la próxima temporada seca, incrementando progresivamente la severidad de la sequía en toda la isla.

    Embalses se mantienen estables, pero la vigilancia continúa

    A pesar del déficit de precipitaciones, el meteorólogo destacó que la mayoría de los embalses de Puerto Rico mantienen niveles óptimos de almacenamiento.

    La excepción es el lago de Sidra, que presenta condiciones menos favorables.

    Sin embargo, el Servicio Nacional de Meteorología mantiene una vigilancia constante debido a que una disminución sostenida de las lluvias podría afectar las reservas de agua en los próximos meses.

    Aumentan las preocupaciones por el calor extremo

    Otro de los efectos asociados al panorama climático actual es el incremento de las temperaturas y de los riesgos para la salud pública.

    Morales recordó que, aunque el verano astronómico inicia oficialmente el 21 de junio, Puerto Rico ya experimenta condiciones de calor intenso desde mayo.

    Las autoridades han observado un aumento de advertencias por calor extremo y los especialistas insisten en la importancia de la hidratación y la reducción de la exposición prolongada al sol, especialmente en niños, adultos mayores y personas con condiciones de salud preexistentes.

    Además, explicó que las viviendas retienen el calor durante varias horas después del atardecer debido a la acumulación térmica en estructuras de concreto, lo que dificulta el enfriamiento nocturno.

    Polvo del Sahara podría agravar el escenario

    El especialista también anticipó episodios más prolongados de polvo del Sahara durante las próximas semanas.

    Según explicó, la debilidad de las ondas tropicales limita la dispersión de estas partículas atmosféricas, favoreciendo su permanencia sobre la región.

    Esta situación no solo puede empeorar síntomas respiratorios y alergias en personas vulnerables, sino que también contribuye a mantener condiciones más cálidas y secas, dificultando la formación de lluvias.

    Sargazo y conservación del agua, desafíos para el verano

    A los retos relacionados con la sequía y el calor se suma la llegada de nuevas masas de sargazo hacia el Caribe.

    Morales indicó que los monitoreos realizados por instituciones especializadas muestran más acumulaciones de algas desplazándose hacia la región, lo que podría generar impactos ambientales y turísticos durante la temporada de verano.

    Ante este panorama, el meteorólogo hizo un llamado a fortalecer las medidas de conservación del recurso hídrico y fomentar hábitos responsables de consumo de agua mientras la isla enfrenta simultáneamente desafíos de infraestructura y condiciones climáticas menos favorables.

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