Reforma de permisos en Puerto Rico podría poner en riesgo la salud pública y agravará calor extremo

El exdirector de la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) en Puerto Rico criticó la propuesta legislativa que reorganiza el sistema de otorgación de permisos en la isla y alertó sobre sus consecuencias en la calidad del aire, las costas y las olas de calor.

Laura Guio

    Reforma de permisos en Puerto Rico podría poner en riesgo la salud pública y agravará calor extremo

    El doctor Carl Soderberg, exdirector regional de la EPA y experto en salud ambiental, reconoció ante la revista Medicina y Salud Pública que el proceso actual de permisos tiene fallas reales.

     "Especialmente cuando hablamos de las pymes, a veces requieren hasta dos y tres años para conseguir los permisos para operar, y eso sencillamente no es aceptable", dijo. Sin embargo, advirtió que agilizar los trámites no puede aplicarse de forma indiscriminada: cuando se trata de farmacéuticas, refinerías o plantas termoeléctricas, "ahí hay que tirar la raya porque obviamente este otro tipo de construcción tiene impactos ambientales e impactos sobre la salud pública".

    Como ejemplo concreto, señaló que actualmente dos zonas de Puerto Rico no cumplen con la norma federal de calidad del aire para bióxido de azufre: una entre Salinas y Guayama, y otra que abarca Guaynabo, sectores de San Juan, Bayamón, Toa Baja e incluye a Levittown. "Los que vivimos ahí estamos respirando aire que, de acuerdo a la EPA, es dañino a nuestra salud", afirmó Soderberg, quien precisó que él mismo reside en esa área.

    El Departamento de Desarrollo Económico no puede tener la última palabra

    Uno de los puntos más controvertidos del proyecto es que colocaría al Departamento de Desarrollo Económico en la cima de la jerarquía de permisos, por encima de las agencias ambientales y de salud. Para Soderberg, eso es inaceptable:

     "¿Cómo es posible que le den la última decisión al Departamento de Desarrollo Económico sobre aspectos ambientales y sobre todo aspectos de salud? No puede ser."

    Los proponentes de la reforma argumentan que el Departamento de Recursos Naturales y el Departamento de Salud pueden intervenir después de que los proyectos sean ejecutados. Soderberg rechazó ese planteamiento con contundencia: "Si un proyecto no cabe en un área, después que tú la construyes, tú no puedes desmantelarla como si fuera una caseta de campaña y moverla a otro lado."

    La zona marítimoterrestre: construir dentro del mar

    El proyecto de la Cámara 25, que se ha integrado a la reforma de permisos, propone rediseñar la zona marítimoterrestre reduciéndola en la práctica a la franja de arena visible. Soderberg se declaró "definitivamente" en contra porque "prácticamente ese proyecto lleva la zona marítimoterrestre a solamente la franja de arena que hay en aquellos puntos en la isla donde hay la franja de arena, porque a veces ni la hay, y eso es prácticamente construir dentro del mar."

    Las consecuencias, recordó, quedaron en evidencia con el huracán María. A pesar de haber sido categoría cuatro y no cinco, "la marejada ciclónica subió 9 pies y medio, y a eso hay que añadirle las olas", lo que significó que todas las casas en la costa este quedaron bajo agua. "Si esa gente no se salió a tiempo, iban a morir", señaló.

    Las olas de calor, la factura más silenciosa

    Soderberg también advirtió sobre el impacto que tendría la reforma en las crecientes olas de calor que experimenta Puerto Rico. Tumbar árboles para construir y seguir añadiendo cemento a zonas ya saturadas agrava el llamado "heat island effect", que incrementa la temperatura ambiental.

    El problema, dijo, se duplica porque durante esos episodios de calor extremo la generación eléctrica resulta insuficiente: "Lo primero que hace Luma es anunciar que debemos conservar energía porque no tienen suficiente generación para suplir la demanda de abanicos y aires acondicionados."

    Para colmo, indicó, la estadística muestra que el 60% de las comunidades que pierden el servicio eléctrico también pierden el servicio de agua. En ese contexto, advirtió que ya hay muertes por calor que no se registran: "Hay muertos. Lo que pasa es que no se lleva la contabilidad, no se ha registrado. Pero hay muertos."


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