Ola de calor en Puerto Rico: cómo prevenir un golpe de calor y proteger a adultos mayores y mascotas

Ante las altas temperaturas que afectan gran parte de la isla, autoridades de salud recomiendan mantenerse hidratado, evitar la exposición al sol en horas pico y reconocer los signos de alerta de un golpe de calor para prevenir complicaciones.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Ola de calor en Puerto Rico: cómo prevenir un golpe de calor y proteger a adultos mayores y mascotas

    El Servicio Nacional de Meteorología emitió una advertencia de calor para gran parte de Puerto Rico, donde los índices de calor podrían alcanzar entre 100 y 111 grados Fahrenheit. Ante estas condiciones, el Departamento de Salud de Puerto Rico y la Cruz Roja Americana reiteraron una serie de recomendaciones para reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor, especialmente en niños, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y mascotas.

    ¿Qué es una ola de calor y por qué representa un riesgo?

    De acuerdo con el Departamento de Salud de Puerto Rico, una ola de calor es un período prolongado de altas temperaturas que suele estar acompañado de elevados niveles de humedad. Estas condiciones dificultan que el cuerpo se enfríe de manera adecuada a través de la sudoración, lo que puede provocar un aumento rápido de la temperatura corporal y derivar en un golpe de calor.

    Las personas mayores, los niños pequeños, quienes viven con enfermedades crónicas o presentan sobrepeso tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones asociadas al calor extremo.

    Cómo identificar un golpe de calor

    Reconocer los síntomas tempranos puede ser clave para evitar una emergencia médica.

    Entre las señales de alerta descritas por el Departamento de Salud se encuentran:

    • Dolor de cabeza.

    • Mareos.

    • Confusión.

    • Náuseas.

    • Sudoración excesiva.

    • Pulso acelerado.

    • Calambres o debilidad.

    • Convulsiones.

    • Pérdida del conocimiento.

    • Piel caliente y seca.

    • Temperatura corporal elevada.

    Si una persona presenta estos síntomas, se recomienda trasladarla inmediatamente a un lugar fresco, ofrecerle agua si está consciente y aplicar compresas frías o duchas con agua fresca para ayudar a reducir la temperatura corporal.

    La hidratación: una de las principales herramientas de prevención

    Las autoridades sanitarias enfatizan que beber agua regularmente es una de las medidas más efectivas para prevenir problemas relacionados con el calor.

    Según información del Departamento de Salud, más de la mitad del cuerpo humano está compuesto por agua, por lo que mantener una hidratación adecuada contribuye a regular la temperatura corporal, transportar oxígeno y nutrientes, optimizar la función de órganos como el hígado y los riñones, y prevenir la deshidratación.

    Las recomendaciones generales incluyen consumir agua durante todo el día sin esperar a sentir sed y aumentar la ingesta de líquidos cuando las temperaturas son elevadas.

    Recomendaciones para enfrentar el calor extremo

    Ante la advertencia de calor vigente, las autoridades recomiendan:

    • Mantenerse hidratado constantemente.

    • Evitar actividades al aire libre durante las horas de mayor intensidad solar.

    • Buscar lugares con aire acondicionado o buena ventilación.

    • Utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros.

    • Aplicar protector solar.

    • Utilizar sombreros y gafas de sol.

    • Reducir el ritmo de las actividades físicas.

    • Tomar duchas con agua fresca para ayudar a enfriar el cuerpo.

    • Nunca dejar a niños o mascotas dentro de vehículos cerrados.

    Asimismo, la Cruz Roja recomienda identificar con anticipación lugares alternos donde refugiarse del calor en caso de interrupciones eléctricas o fallas en sistemas de aire acondicionado.

    Los adultos mayores requieren cuidados especiales

    El Departamento de Salud advierte que, con el envejecimiento, el organismo pierde parte de su capacidad para eliminar el exceso de calor, lo que aumenta el riesgo de complicaciones durante episodios de altas temperaturas.

    Además, algunos medicamentos, incluidos ciertos antidepresivos, antihistamínicos, diuréticos y laxantes, pueden dificultar la regulación de la temperatura corporal.

    En personas con diabetes, la deshidratación también puede alterar los niveles de glucosa en sangre, por lo que se recomienda prestar especial atención a la hidratación y mantenerse bajo seguimiento médico cuando sea necesario.

    Cómo proteger a las mascotas durante una ola de calor

    Las altas temperaturas también representan un riesgo para los animales de compañía. Por ello, el Departamento de Salud recomienda:

    • Pasear a las mascotas temprano en la mañana o al anochecer.

    • Evitar superficies calientes que puedan causar quemaduras en las patas.

    • Mantener agua fresca disponible en todo momento.

    • Proporcionar espacios con sombra.

    • No dejar a las mascotas dentro de vehículos o lugares sin ventilación.

    • Refrescarlas con agua cuando sea necesario.

    • Ofrecer alimento durante las horas menos calurosas del día.

    Las autoridades recuerdan que la prevención y la vigilancia de los síntomas relacionados con el calor son fundamentales para evitar emergencias durante los periodos de temperaturas extremas.

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