El 26% de las hospitalizaciones psiquiátricas femeninas en Puerto Rico son adolescentes: Experto

Casi la mitad de los pacientes hospitalizados por salud mental en el Hospital San Juan Capestrano son mujeres, y el grupo más afectado es el de adolescentes de 10 a 19 años.

Laura Guio

    El 26% de las hospitalizaciones psiquiátricas femeninas en Puerto Rico son adolescentes: Experto

    Los datos del Hospital San Juan Capestrano, uno de los principales centros privados de salud mental de Puerto Rico, revelan una tendencia que los expertos califican de preocupante: el 46% de sus hospitalizaciones corresponde a mujeres, y casi la mitad de todos los ingresos —el 48%— está relacionado con diagnósticos de depresión mayor. 

    Más revelador aún es que el grupo con mayor número de hospitalizaciones femeninas es el de jóvenes entre 10 y 19 años, que representa el 26% de los ingresos.

    El doctor José Pons, neuropsicólogo clínico acreditado en la Facultad de la Escuela de Medicina de Ponce y psicólogo forense, analizó estas cifras para la revista Medicina y Salud Pública y aseguró que los números son consistentes con lo que ocurre a nivel nacional e internacional.

    La adolescencia: el período más vulnerable

    Para el Dr. Pons, no es casualidad que las adolescentes encabecen las estadísticas. La explicación, dice, tiene raíces neurológicas y del desarrollo humano.

    "En la adolescencia la persona no es un niño pero no es un adulto tampoco, y en la adolescencia se va dando un desarrollo cognitivo más rápido que el desarrollo emocional. Por lo tanto, como adolescente yo puedo hablar, discutir, presentar argumentos, involucrarme socialmente, pero el impacto que esas conductas tienen sobre mis emociones se me hace difícil regularlas, entenderlas y controlarlas."

    A este desequilibrio entre lo cognitivo y lo emocional se suma otro proceso crítico de la adolescencia: la construcción de la identidad. Y es precisamente ahí donde, según el especialista, las redes sociales irrumpen con fuerza destructiva.

    La identidad en vitrina

    El Dr. Pons introduce un concepto central para entender la crisis actual: el efecto vitrina. A diferencia de generaciones anteriores, donde los tropiezos de la adolescencia ocurrían en espacios privados, hoy la construcción del yo se desarrolla públicamente, ante miles de ojos conectados en tiempo real.

    "Con la tecnología y con las redes sociales, el proceso de consolidación de la identidad queda en vitrina. Las vergüenzas, las culpas y los problemas no son de ocho a tres. Es veinticuatro siete. Eso te persigue."

    Las consecuencias, advierte, pueden ser extremas: "Por eso es que ves un aumento en ideación suicida y en intentos suicidas de niñas que se encuentran en una vitrina veinticuatro siete, pasando unas vergüenzas espectaculares y con las emociones afuera sin poderlas controlar."



    ¿Por qué las mujeres internalizan más su dolor?

    El especialista también ofrece una explicación sobre la brecha de género en las hospitalizaciones. Mientras los varones tienden a externalizar el sufrimiento —a través de conductas agresivas o trastornos de conducta—, las mujeres lo internalizan, lo que las hace más vulnerables a la depresión.

    "Las niñas tienden a internalizar el sufrimiento, la vergüenza, la culpa de lo que hice, lo que dije y que quedó grabado. Los varones tendemos a externalizar. Así que hay una diferencia. Las niñas lo que hacen es que lo internalizan y lo sufren, y están más propensas a la depresión."

    Este patrón se agudiza cuando las redes sociales se convierten en el escenario donde se ventilan conflictos de pareja, imágenes íntimas no consentidas y ataques relacionales, dejando a las jóvenes expuestas a un ciclo continuo de vergüenza pública.

    Adicción diseñada: El papel de las plataformas

    El Dr. Pons no elude la responsabilidad de las grandes compañías tecnológicas. Citando las investigaciones que llevaron al Congreso de Estados Unidos a convocar a Mark Zuckerberg, el especialista señala que las redes sociales fueron diseñadas deliberadamente para generar adicción.

    "Se filtró las investigaciones que ellos hicieron de cómo crear con las redes sociales adicción en la gente, cómo tú puedes activar un rush de dopamina. Adicción es cuando uno necesita de un estímulo externo para uno sentirse bien. Hay gente que cada diez minutos tiene que ver a ver qué pasó, qué le dijeron. Eso es adicción."

    ¿Qué se puede hacer?

    Consultado sobre soluciones, el Dr. Pons apunta a varios actores con responsabilidad compartida. A nivel familiar, plantea que los padres tienen no solo la potestad sino la obligación de regular el uso de las pantallas.

     A nivel comunitario, llama a sensibilizar a los jóvenes sobre el daño que causa el bullying digital. Y a nivel político, señala que países como Australia ya cuentan con regulaciones para proteger a sus ciudadanos del daño que generan estas plataformas.

    Finalmente, lanzó una crítica directa al liderato político, al señalar que algunos funcionarios públicos practican ellos mismos las conductas que se les piden a los jóvenes que eviten:

    "Vamos a decir a los jóvenes que se controlen si el liderato principal de un país o de una nación está haciendo exactamente lo que no debe hacer."


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