Especialistas explican cómo distinguir una crisis de ansiedad de una respuesta natural al miedo, y por qué los síntomas físicos que produce son absolutamente reales.

En la más reciente emisión de Telesalud: Clínica en Casa, espacio virtual de Telesalud, el Dr. Julián Carreño —médico familiar y conductor del programa— junto al psicólogo clínico Luis Ortiz Hadad explicaron en detalle qué es un ataque de pánico, cómo diferenciarlo del miedo justificado y por qué este trastorno, aunque de origen mental, puede comprometer seriamente la salud física de quien lo padece.
El primer punto que los especialistas aclararon fue la distinción fundamental entre el miedo adaptativo —aquel que cumple una función protectora— y el ataque de pánico, que se produce sin justificación aparente.
El Dr. Carreño lo ilustró con un ejemplo concreto: "Una explosión de una bomba cerca de tu casa, tú sales corriendo, eso no se considera ataque de pánico. Obviamente tienes miedo, estás defendiéndote, estás respondiendo a la amenaza."
El ataque de pánico, en cambio, es una crisis que puede desencadenarse incluso sin un estímulo evidente. "Es algo injustificado, es algo que te puede alterar a ti, pero no se justifica que produzca esas reacciones en ti, incluso en ocasiones sin un estímulo evidente", explicó el médico.
Durante la emisión, ambos especialistas describieron el cuadro clínico típico de un ataque de pánico, que incluye palpitaciones, taquicardia, respiración acelerada, mareos, sudoración y dolor de pecho. A nivel psicológico, la persona puede experimentar una sensación intensa de que algo grave está ocurriendo, llegando a creer que está a punto de morir.
El Dr. Carreño compartió el testimonio frecuente de sus propios pacientes para ilustrar cuán intensos pueden ser estos episodios: "Hace dos o tres noches yo me levanté de la cama sudando, con el corazón a millón. Yo tengo un aparatito de la presión y yo me la tomé y la presión estaba alta y la frecuencia estaba en 130. Y comenzó a dolerme el pecho. Yo no podía respirar y yo sentí que me iba a morir. Eso me duró como media hora, 40 minutos."
Muchos de esos pacientes, relató el doctor, llegan a la consulta convencidos de que sufrieron un evento cardíaco. Y cuando se les sugiere que pudo haber sido una crisis de ansiedad, la reacción más común es la incredulidad: "Doctor, yo no creo, porque yo lo sentía de verdad."
Una oyente identificada como María Fernanda escribió al programa a través de Instagram para preguntar precisamente por esto: "Desde que estoy pasando por mucho estrés en el trabajo, siento que el corazón se me acelera, me falta el aire y pienso que me voy a desmayar. He ido a urgencias y me dicen que es ansiedad. ¿Cómo puede el estrés provocar síntomas tan físicos?"
La respuesta de los especialistas retomó el hilo de toda la conversación. El Dr. Ortiz Hadad aprovechó para describir la naturaleza de la ansiedad en términos accesibles: "La ansiedad a veces la describimos como exceso de futuro, o sea, nuestra preocupación de futuro, lo que viene, y si pasa esto y si pasa lo otro. En el 90, 95% de las veces no va a pasar eso que usted se está imaginando."
Por eso, señaló, herramientas como el mindfulness cobran relevancia: porque la ansiedad impide vivir el presente. "Estar pensando en cosas que tal vez nunca en la vida se van a materializar te roba tu presente, y lo único que verdaderamente es tuyo es tu presente", concluyó.