Las organizaciones destacan que esta práctica protege la salud de los niños, aporta beneficios a las madres y requiere mayor inversión en servicios de apoyo para las familias.

En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) hicieron un llamado a los países para fortalecer las políticas y programas que apoyan esta práctica, al considerarla una de las formas más sencillas y eficaces de proteger la salud infantil.
En una declaración conjunta, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, señalaron que todavía muchas madres y familias en el mundo no cuentan con acceso suficiente a servicios e intervenciones que faciliten y acompañen la lactancia materna.
La OMS y UNICEF resaltaron que la lactancia materna proporciona nutrientes esenciales para los bebés y niños pequeños, fortalece sus defensas, ayuda a protegerlos frente a enfermedades graves y favorece su desarrollo cognitivo.
Según las organizaciones, esta práctica podría contribuir a evitar cerca de 400.000 muertes infantiles cada año, por lo que representa una estrategia fundamental dentro de los esfuerzos globales de protección de la salud durante la infancia.
Además, destacaron los beneficios para las madres, al señalar que la lactancia materna reduce el riesgo de enfermedades no transmisibles como el cáncer de mama y ovario y la diabetes tipo 2. Aumentar las tasas de lactancia materna permitiría evitar alrededor de 140.000 muertes maternas anuales.
Las entidades internacionales indicaron que la inversión en programas de promoción y apoyo a la lactancia materna también tiene un impacto económico.
De acuerdo con sus estimaciones, cada euro invertido en promover esta práctica genera un retorno económico aproximado de 59 euros, debido a la reducción de costos sanitarios, la mejora del desarrollo cognitivo, un mayor nivel educativo y el aumento de los ingresos a lo largo de la vida.
Tedros Adhanom Ghebreyesus y Catherine Russell señalaron que las políticas y programas sostenidos han permitido avances en las tasas de lactancia materna a nivel mundial.
La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses aumentó de alrededor del 37% en 2012 a más del 47% en la actualidad. Asimismo, en los últimos cinco años, la prevalencia de lactancia materna hasta los dos años pasó del 38% al 50%.
Sin embargo, ambas organizaciones advirtieron que estos avances siguen siendo desiguales. Muchos países aún están lejos de alcanzar los objetivos mundiales debido a la baja cobertura de servicios de apoyo, la aplicación desigual de políticas y las limitaciones en la calidad de la atención, especialmente en países de ingresos bajos y en contextos de crisis humanitarias.
Bajo el lema “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: reforzar lo que funciona”, la OMS y UNICEF instaron a fortalecer los sistemas sanitarios para ofrecer apoyo de calidad a las madres y sus recién nacidos.
Entre las medidas propuestas están ampliar el asesoramiento comunitario y los programas de apoyo entre pares, aplicar el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, promover permisos de maternidad remunerados y políticas laborales favorables, e integrar el acompañamiento a la lactancia en los servicios de atención prenatal, perinatal y posnatal.
“La lactancia materna es vital. Si invertimos en soluciones de eficacia demostrada, podemos ofrecer a todos los niños el mejor comienzo posible en la vida y garantizar que todas las madres reciban la atención y los servicios que necesitan”, concluyeron los responsables de ambas organizaciones.