Una terapia dirigida contra mutaciones del gen KRAS logró una supervivencia media de 13 meses en pacientes con cáncer de páncreas metastásico previamente tratados, frente a los seis meses obtenidos con quimioterapia convencional. Los expertos consideran que el hallazgo podría transformar el abordaje de uno de los tumores más letales.

El cáncer de páncreas es uno de los tumores más agresivos y con peor pronóstico. La mayoría de los casos se diagnostican en etapas avanzadas y las opciones terapéuticas han sido limitadas durante décadas. Ahora, una nueva terapia dirigida presentada en el Congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Médica (ASCO) mostró resultados sin precedentes al duplicar la supervivencia de pacientes con enfermedad metastásica.
Terapia dirigida logra resultados históricos
El medicamento, denominado daraxonrasib, actúa sobre mutaciones del gen KRAS, una de las principales responsables del crecimiento descontrolado de las células tumorales en cáncer de páncreas. Se trata de un inhibidor panRAS que bloquea la actividad de proteínas involucradas en la proliferación celular.
En un ensayo clínico que incluyó a cerca de 500 pacientes con cáncer de páncreas metastásico cuyo tratamiento inicial había fracasado, los investigadores compararon el nuevo fármaco con la quimioterapia convencional de segunda línea.
Los resultados mostraron una mediana de supervivencia global de 13 meses en los pacientes tratados con daraxonrasib, frente a seis meses en quienes recibieron quimioterapia estándar.
Según explicó Teresa Macarulla, jefa de Oncología Médica del Hospital Clínic de Barcelona y especialista en cáncer de páncreas, el beneficio observado representa un cambio significativo para una enfermedad con escasas alternativas terapéuticas.
"Hace años que no teníamos un estudio con tan buenos resultados. Este es el primer paso de un tsunami que está por venir: la era de los inhibidores de KRAS va a cambiar el escenario en cáncer de páncreas", afirmó la especialista.
La oncóloga destacó además que el estudio demostró una reducción cercana al 60 % en el riesgo de muerte en comparación con la quimioterapia convencional.
Los expertos coinciden en que el hallazgo no representa una cura para la enfermedad, pero sí el inicio de una nueva generación de terapias dirigidas.
Berta Laquente, oncóloga especializada en cáncer de páncreas del Instituto Catalán de Oncología, señaló que los resultados son especialmente relevantes porque durante años los intentos de bloquear la vía KRAS no habían logrado beneficios clínicos significativos.
"Llevábamos muchos años sin avances tan potencialmente disruptivos y la magnitud del beneficio de este fármaco es poco habitual, pero no podemos hablar de curación", indicó.
Uno de los aspectos más prometedores del tratamiento es que cerca del 95 % de los tumores pancreáticos presentan alguna alteración en el gen KRAS, lo que amplía considerablemente el número de pacientes que podrían beneficiarse de esta estrategia terapéutica.
Aunque por ahora el medicamento ha demostrado eficacia como tratamiento de segunda línea, ya se preparan nuevos estudios para evaluar su uso en etapas más tempranas de la enfermedad y en combinación con otros tratamientos.
Los investigadores consideran que daraxonrasib podría convertirse en el primer paso de una nueva era terapéutica para el cáncer de páncreas y abrir la puerta al desarrollo de más fármacos dirigidos contra las mutaciones de KRAS.