Una terapia experimental basada en mRNA personalizado, desarrollada por Moderna y Merck, logró reducir en un 49% el riesgo de recurrencia o muerte en pacientes con melanoma avanzado, en comparación con la inmunoterapia estándar, según datos presentados en ASCO 2026.

El melanoma es una de las formas más agresivas de cáncer de piel y, en sus etapas avanzadas, presenta un alto riesgo de recaída incluso después de la cirugía. En ese escenario, la ciencia ha venido explorando nuevas estrategias de inmunoterapia que ayuden al sistema inmune a reconocer y atacar las células cancerígenas de forma más precisa.
Los resultados provienen del ensayo clínico fase 2b KEYNOTE-942, presentados durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago.
La terapia, llamada intismeran autogene, es una vacuna personalizada de mRNA diseñada a partir de las mutaciones específicas del tumor de cada paciente. Su objetivo es "enseñarle" al sistema inmunológico cómo luce el cáncer para que pueda identificarlo y destruirlo.
El tratamiento se evaluó en 157 pacientes con melanoma en estadio 3 y 4, cuyos tumores habían sido removidos quirúrgicamente.
Los pacientes fueron divididos en dos grupos, uno recibió la combinación de la vacuna personalizada + pembrolizumab (KEYTRUDA), el otro recibió solo pembrolizumab, una de las inmunoterapias más usadas actualmente
Tras un seguimiento cercano a cinco años, los investigadores encontraron que la combinación terapéutica redujo en 49% el riesgo de recaída o muerte frente al tratamiento estándar. Además, mostró beneficios sostenidos y no presentó nuevas alertas de seguridad a largo plazo.
Además, el perfil de seguridad fue considerado manejable. Los efectos secundarios más frecuentes fueron fatiga, fiebre, escalofríos, dolor en el sitio de la inyección y dolor de cabeza.
De acuerdo con los investigadores, la vacuna de mRNA personalizada fue "bien tolerada" y no se identificaron eventos adversos severos relacionados con el tratamiento.
Esto refuerza el potencial de las terapias individualizadas como una nueva vía dentro de la oncología de precisión.
Desde la industria farmacéutica, los desarrolladores destacaron el impacto de estos resultados.
Kyle Holen, vicepresidente senior de Moderna, señaló que los datos reflejan el potencial de este enfoque, "Estos resultados destacan el potencial de un beneficio prolongado en pacientes con melanoma resecado de alto riesgo".
Por su parte, la doctora Marjorie Green, de Merck, subrayó la relevancia clínica del hallazgo: "Demostrar el potencial a largo plazo de intismeran autogene y KEYTRUDA para reducir el riesgo de recaída es un hito significativo".
La combinación terapéutica ya está siendo evaluada en un ensayo de fase 3, etapa final antes de una posible aprobación regulatoria. Los investigadores también exploran su aplicación en otros tipos de cáncer difíciles de tratar.