Científicos colombianos crean prueba de autotoma para detectar el VPH y prevenir el cáncer cervicouterino

La tecnología MIA by CytoTest permite recoger muestras vaginales desde casa para detectar el virus del papiloma humano. Sus desarrolladores buscan facilitar el tamizaje, especialmente en poblaciones con barreras de acceso a los servicios de salud.

Jorge Mario Murillo González

    Científicos colombianos crean prueba de autotoma para detectar el VPH y prevenir el cáncer cervicouterino

    BOGOTÁ, COLOMBIA. – Reducir las barreras de acceso a la detección temprana del virus del papiloma humano (VPH) es el objetivo de una tecnología desarrollada con participación de científicos colombianos, que busca facilitar la toma de muestras vaginales desde casa y aportar información sobre el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino.

    Se trata de MIA by CytoTest, un dispositivo de autotoma que permite a las mujeres recoger una muestra vaginal sin necesidad de acudir inicialmente a una consulta ginecológica para realizar este procedimiento. La muestra debe enviarse posteriormente a un laboratorio, donde se efectúan los análisis correspondientes.

    El desarrollo, presentado por la revista SEMANA el 31 de octubre de 2026, cuenta con la participación de Liliana Montes Correa, ingeniera de Cali, y Frank Meléndez Montoya, de Medellín, vinculados al proyecto a través de Mel Mont Medical.

    La propuesta aborda uno de los desafíos de la prevención del cáncer cervicouterino: conseguir que más mujeres accedan oportunamente a las pruebas de detección, particularmente aquellas que viven en zonas rurales o apartadas, donde las distancias, las dificultades de transporte y las limitaciones de infraestructura sanitaria pueden retrasar los controles.

    Una muestra desde casa para detectar el virus

    El dispositivo tiene un diseño delgado y está concebido para que la propia paciente recoja la muestra vaginal siguiendo las instrucciones de uso. Según la descripción de sus desarrolladores, debe introducirse parcialmente en el canal vaginal, girarse tres veces y retirarse para depositar la muestra en un recipiente que posteriormente se envía al laboratorio.

    El análisis contempla la identificación del ADN del VPH y, cuando se detecta una infección, la evaluación de un biomarcador basado en ARN mensajero E6 y E7.

    Estas moléculas están relacionadas con la actividad de proteínas virales que participan en los procesos de transformación celular asociados con algunos cánceres. Su identificación puede aportar información adicional para establecer qué pacientes necesitan una evaluación y seguimiento más estrechos.

    Es importante precisar que detectar el VPH no significa diagnosticar cáncer. Tampoco un resultado positivo del biomarcador confirma por sí solo la presencia de una lesión maligna. Los resultados deben interpretarse dentro de una valoración médica y, cuando corresponda, complementarse con estudios como la citología, la colposcopia o la biopsia.

    El desafío de llegar a las mujeres que enfrentan barreras de acceso

    La relevancia de esta alternativa está relacionada con la posibilidad de ampliar la cobertura del tamizaje. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la autotoma de muestras para detectar VPH como una estrategia que puede facilitar el acceso a la prevención y alcanzar una fiabilidad comparable con las muestras recolectadas por profesionales sanitarios, cuando se utilizan pruebas validadas.

    En Colombia, el Ministerio de Salud contempla pruebas de ADN del VPH de alto riesgo para mujeres entre los 30 y 65 años, mientras que para el grupo de 25 a 29 años establece la citología como método de tamizaje, de acuerdo con los lineamientos nacionales.

    La necesidad de fortalecer estas estrategias también responde a la dimensión del problema. La OMS estima que durante 2024 se registraron alrededor de 604.000 nuevos casos de cáncer de cuello uterino y 280.000 muertes en el mundo.

    La mayoría de las infecciones por VPH desaparecen espontáneamente. Sin embargo, cuando persisten las infecciones causadas por genotipos de alto riesgo, pueden producir alteraciones celulares que evolucionen hacia lesiones precancerosas y, con el tiempo, cáncer.

    Por eso, el reto de la prevención no termina con la recolección de una muestra. La detección debe estar acompañada de resultados oportunos, acceso a pruebas complementarias y continuidad en la atención de las pacientes que necesiten tratamiento.

    Estudios y validación

    De acuerdo con la información publicada por SEMANA, Frank Meléndez señaló que los estudios clínicos relacionados con el biomarcador han incluido a 127.000 mujeres de Europa, África y México, y que sus resultados han sido presentados en 28 publicaciones científicas.

    Por su parte, Liliana Montes informó sobre investigaciones de validación del dispositivo de autotoma realizadas en México, España y Estados Unidos. En estas evaluaciones se compararon muestras obtenidas por profesionales sanitarios con aquellas recolectadas por las propias mujeres.

    Los investigadores reportaron una concordancia del 95,5 % entre ambos procedimientos. Este resultado corresponde a la comparación de las muestras y no representa una precisión diagnóstica del 95,5 % para detectar cáncer.

    La autorización sanitaria, un paso pendiente en Colombia

    Uno de los aspectos determinantes para la implementación de esta tecnología en el país es su autorización sanitaria. Según declaraciones de Montes recogidas por SEMANA, el proceso ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) se encontraba avanzado al momento de la publicación.

    La investigadora estimó que la aprobación podría producirse en un plazo de tres a cuatro meses. No obstante, esta proyección corresponde a una expectativa de los desarrolladores y no constituye una fecha oficial de autorización.

    En Estados Unidos, los desarrolladores señalaron que las pruebas de ADN y el biomarcador para mujeres con resultados positivos ya contaban con aprobación, mientras que el componente de autotoma domiciliaria continuaba bajo evaluación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

    La eventual incorporación de MIA by CytoTest al sistema de salud colombiano dependerá de los resultados de su evaluación regulatoria, así como de las condiciones de implementación y acceso a los servicios de laboratorio.

    Más allá de la innovación tecnológica, el desafío seguirá siendo garantizar que las mujeres, independientemente de su ubicación geográfica o condición socioeconómica, puedan acceder a la detección temprana, conocer sus resultados y recibir atención médica cuando sea necesario.

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