PepsiCo retiró voluntariamente del mercado 122,021 cajas de Gatorade después de identificar determinados lotes que contienen los colorantes alimentarios Yellow No. 5 y/o Yellow No. 6 sin que estos aparecieran declarados en la etiqueta.

El retiro fue iniciado por PepsiCo el 25 de septiembre de 2026 y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) lo clasificó como Clase II el 2 de octubre, bajo el número H-0009-2027.
La medida afecta botellas de 28 onzas de cuatro presentaciones: Gatorade Lemon Lime, Gatorade Lemon Lime Zero, Gatorade Orange y Gatorade Orange Zero. Los productos fueron distribuidos en 37 estados de Estados Unidos.
Los colorantes alimentarios autorizados no son automáticamente peligrosos para toda la población. La razón del retiro en este caso está relacionada con la declaración incompleta de ingredientes, que impide que los consumidores identifiquen correctamente lo que contiene el producto.
La información disponible identifica distribución en Estados Unidos. Puerto Rico no aparece en la lista de estados incluida en la notificación del retiro consultada, por lo que no debe asumirse que el producto afectado haya sido distribuido allí sin una confirmación adicional.
El problema identificado no es que los colorantes estén prohibidos en Estados Unidos. Tanto el FD&C Yellow No. 5 como el FD&C Yellow No. 6 están autorizados para determinados usos alimentarios, pero deben declararse correctamente en el etiquetado.
En el caso del Yellow No. 5, la FDA exige que su presencia sea identificada específicamente en la lista de ingredientes, debido a que algunas personas pueden presentar reacciones de hipersensibilidad.
Las reacciones a los colorantes alimentarios son poco frecuentes. Sin embargo, la FDA señala que el Yellow No. 5 puede provocar, en algunas personas sensibles, síntomas como picazón y urticaria.
Por esta razón, que un colorante no aparezca en la etiqueta puede representar un riesgo para consumidores que necesitan evitarlo.
La FDA utiliza tres categorías principales para clasificar los retiros de productos.
Un retiro Clase II corresponde a situaciones en las que el uso o la exposición al producto puede provocar consecuencias adversas para la salud que suelen ser temporales o médicamente reversibles, o cuando la probabilidad de consecuencias graves se considera remota.
Esto significa que la clasificación no equivale a afirmar que el producto provocará una enfermedad grave en todas las personas que lo consuman. El riesgo depende, entre otros factores, de la sensibilidad individual al componente no declarado.
Los colorantes alimentarios autorizados no son automáticamente peligrosos para toda la población. La razón del retiro en este caso está relacionada con la declaración incompleta de ingredientes, que impide que los consumidores identifiquen correctamente lo que contiene el producto.
Las personas que tengan alguna de las presentaciones señaladas deben revisar el tamaño, sabor, código de lote y fecha de vencimiento de la botella para determinar si está incluida en el retiro.
Si coincide con uno de los lotes afectados, lo recomendable es no consumir el producto y seguir las indicaciones de retiro y devolución correspondientes.