La presidenta saliente y la presidenta entrante del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico sostuvieron un intercambio respetuoso y profundamente favorable a la institución, marcado por el reconocimiento, la continuidad y el compromiso con la profesión.

Más que una entrevista, fue un diálogo entre dos presidentas que colocaron el bienestar del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico y el futuro de la profesión en el centro de la conversación.
La Lcda. Roxanna Tosca, presidenta saliente, y la Lcda. Olga Sinigaglia, presidenta entrante, protagonizaron un intercambio civilizado, generoso y de gran madurez institucional. No hubo competencia por el protagonismo ni intención de romper con el trabajo anterior. Hubo reconocimiento, continuidad y una visión compartida sobre los desafíos que enfrenta la profesión.
"Ya yo estoy casi por salir de esta presidencia, pero me siento bien tranquila y bien feliz de que tenemos a esta persona, la licenciada Olga Sinigaglia", expresó Tosca.
Su declaración resumió el significado del momento. La tranquilidad de la presidenta saliente no responde únicamente a la culminación de su mandato, sino a la confianza de que el Colegio quedará en manos de una profesional comprometida con la institución.
"Yo sé que va a hacer un trabajo espectacular. Es una persona bien juiciosa, de muchos valores. Sé que va a seguir aportando mucho más a esta profesión", añadió.
El intercambio entre Tosca y Sinigaglia proyectó una transición ordenada y basada en el respeto. La presidenta saliente reconoció públicamente las cualidades de su sucesora, mientras la presidenta entrante valoró el trabajo ya iniciado y planteó que su agenda dará continuidad al fortalecimiento de la profesión.
No se presentó la llegada de Sinigaglia como el comienzo de una institución nueva, sino como la continuación de un esfuerzo colectivo que debe evolucionar frente a las transformaciones académicas, científicas y económicas.
Esa actitud es particularmente significativa dentro de cualquier organización profesional. La institucionalidad se fortalece cuando el relevo de liderazgo ocurre sin descalificaciones, cuando se reconoce la labor realizada y cuando las prioridades comunes se colocan por encima de las diferencias personales.
Tosca selló ese compromiso con una expresión directa hacia su sucesora:
"Te deseo mucho éxito, de corazón, y estoy aquí para lo que necesites".
El ofrecimiento reflejó que su salida de la presidencia no representa un abandono del Colegio. Tosca manifestó su disponibilidad para acompañar la transición y contribuir, desde otro espacio, a la continuidad de la institución.
El tono cordial del diálogo no impidió que ambas líderes abordaran asuntos importantes para el futuro de la profesión.
"Vienen muchos cambios", anticipó Tosca.
La presidenta saliente reconoció que el Colegio ya ha comenzado parte del proceso de transformación, pero señaló que todavía existen retos relacionados con las nuevas competencias universitarias, la educación continua y la integración de los nutricionistas dietistas en los equipos interdisciplinarios de salud.
Sinigaglia explicó que los programas universitarios están preparando a los estudiantes en áreas y procedimientos que no necesariamente formaron parte de la educación de quienes se graduaron en años anteriores.
Ante esa realidad, su administración buscará desarrollar oportunidades educativas para actualizar a los profesionales en ejercicio.
"Ahora nos toca ofrecer esas educaciones a quienes ya somos nutricionistas y quizás no tuvimos la oportunidad de formarnos en ciertas áreas que actualmente sí se están enseñando en las universidades", señaló.
La presidenta entrante reconoció que cerrar esa brecha será uno de los grandes retos de su administración, pero expresó confianza en que el Colegio podrá capacitar a sus miembros para desenvolverse en distintas áreas de especialidad.
Uno de los planteamientos más noticiosos del diálogo fue la relación directa que establecieron entre las nuevas exigencias profesionales y la compensación salarial.
Tosca destacó que la formación del nutricionista dietista requiere cada vez mayores competencias, estudios y experiencias académicas.
"Más exigencia, más competencia y más estudio tienen que venir con compensación también", afirmó.
Sinigaglia coincidió en que el crecimiento de las responsabilidades profesionales debe reflejarse en la valoración económica del trabajo.
"Vamos a estar trabajando con mayores responsabilidades, y por eso es importante seguir trabajando de cara al salario", sostuvo.
El planteamiento se relaciona con la intención de la presidenta entrante de comenzar su gestión trabajando con las escalas salariales para procurar que estén adaptadas a la realidad económica y profesional.
Aunque todavía no se presentó una propuesta salarial específica, el diálogo reveló una coincidencia fundamental entre ambas líderes: no se pueden ampliar las responsabilidades del nutricionista dietista sin discutir simultáneamente su reconocimiento y compensación.
La dimensión institucional del encuentro también se manifestó cuando Tosca habló sobre los estudiantes y el legado que el Colegio deja en quienes se preparan para ingresar a la profesión.
La presidenta saliente destacó la labor de 25 estudiantes procedentes de diferentes programas de nutrición de Puerto Rico.
"Uno va pensando en el legado que les va dejando a estos estudiantes. Han hecho una labor espectacular. Estamos sembrando semillitas entre ellos", expresó.
Sus palabras mostraron que, para Tosca, la labor del Colegio trasciende una presidencia. El verdadero legado se encuentra en los estudiantes, en los profesionales que continúan educándose y en una institución capaz de mantenerse firme durante los cambios de liderazgo.
El valor del diálogo entre Tosca y Sinigaglia no estuvo solamente en los anuncios. También estuvo en la manera en que ambas se trataron y hablaron sobre la institución.
La presidenta saliente reconoció a quien continuará el trabajo. La presidenta entrante valoró los procesos ya iniciados. Ambas coincidieron en la necesidad de fortalecer la educación, ampliar las competencias, defender una compensación justa y preservar el papel del Colegio como representante de la profesión.
Fue un relevo sin confrontaciones y con un mensaje claro: las personas ocupan la presidencia durante un periodo determinado, pero la institución y su misión deben permanecer.
La emotividad del momento nació precisamente de esa comprensión. Tosca entregó el liderazgo con tranquilidad y orgullo; Sinigaglia lo recibió con respeto y conciencia de la responsabilidad que asume.
El intercambio dejó una imagen poco frecuente y profundamente valiosa: dos líderes dialogando desde posiciones distintas, pero en una misma dirección, con el Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico como punto de encuentro.
Fuente: diálogo presentado por Medicina y Salud Pública (MSP) entre Roxanna Tosca, presidenta saliente, y Olga Sinigaglia, presidenta entrante del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico.