Trastornos del sueño afectan al 70% de pacientes con esclerosis múltiple: Experto

El insomnio, la apnea del sueño y el síndrome de las extremidades inquietas son los trastornos más frecuentes en personas con esclerosis múltiple. Según el neurólogo José Pizarro Otero, identificar y tratar estos problemas puede mejorar la energía, la función cognitiva y la calidad de vida de los pacientes.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Trastornos del sueño afectan al 70% de pacientes con esclerosis múltiple: Experto

    Los trastornos del sueño son una de las comorbilidades más frecuentes en las personas con esclerosis múltiple, pero muchas veces pasan desapercibidos o se confunden con síntomas propios de la enfermedad. 

    Durante un seminario educativo de la Fundación de Esclerosis Múltiple de Puerto Rico, el neurólogo y especialista en medicina del sueño José Pizarro Otero explicó cómo estas alteraciones pueden afectar la salud física, mental y funcional de los pacientes.

    El sueño como pilar para la calidad de vida en la esclerosis múltiple

    Durante su presentación, el especialista destacó que dormir bien es fundamental para cualquier persona, pero especialmente para quienes viven con esclerosis múltiple.

    "El sueño de calidad es vital", afirmó el neurólogo, al explicar que la falta de descanso adecuado impacta la energía, la memoria, la concentración, la función cognitiva y el sistema inmunológico.

    Según indicó, aproximadamente el 70 % de los pacientes con esclerosis múltiple presentan algún trastorno del sueño cuando son evaluados formalmente.

    Insomnio, apnea y extremidades inquietas: los tres trastornos más comunes

    El especialista señaló que los tres principales trastornos del sueño en esta población son el insomnio, la apnea obstructiva del sueño y el síndrome de las extremidades inquietas.

    El insomnio es el más frecuente, con una prevalencia estimada entre el 45 % y el 50 %. Puede manifestarse como dificultad para conciliar el sueño o para mantenerse dormido durante la noche.

    En segundo lugar se encuentra la apnea del sueño, que afecta entre el 20 % y el 30 % de los pacientes. Esta condición se caracteriza por pausas respiratorias repetidas mientras la persona duerme, lo que reduce los niveles de oxígeno y altera la calidad del descanso.

    Por último, el síndrome de las extremidades inquietas o Willis-Ekbom Disease (WED) provoca una necesidad constante de mover brazos o piernas, especialmente durante la noche, dificultando el sueño continuo.

    Fatiga y somnolencia: dos síntomas que suelen confundirse

    Mientras la fatiga afecta a cerca del 90 % de las personas con esclerosis múltiple, la somnolencia excesiva ocurre aproximadamente en el 40 % de los casos.

    Para diferenciarlas, los especialistas utilizan herramientas como la Escala de Somnolencia de Epworth, que evalúa la probabilidad de quedarse dormido durante distintas actividades cotidianas.

    "Usted puede tener ambas o puede tener una de las dos", explicó el neurólogo, subrayando la importancia de identificar correctamente el origen de los síntomas para ofrecer un tratamiento adecuado.

    La apnea del sueño podría favorecer un estado inflamatorio

    El especialista explicó que la apnea del sueño no solo genera cansancio y somnolencia, sino que también puede aumentar ciertos marcadores inflamatorios en el organismo.

    Según detalló, cada episodio de apnea reduce la oxigenación del cuerpo y del cerebro, favoreciendo la producción de sustancias asociadas con procesos inflamatorios.

    En pacientes con esclerosis múltiple, una enfermedad mediada por el sistema inmunológico, esta situación podría representar un factor adicional de riesgo para una evolución más agresiva de la enfermedad.

    Dolor, espasticidad y problemas urinarios

    El neurólogo destacó que algunos síntomas propios de la esclerosis múltiple pueden interferir significativamente con el sueño.

    Entre ellos mencionó la nocturia, es decir, la necesidad frecuente de levantarse al baño durante la noche debido a alteraciones de la vejiga neurogénica.

    Asimismo, señaló que el dolor neuropático y la espasticidad, caracterizada por rigidez muscular y calambres, pueden provocar despertares recurrentes y reducir la calidad del descanso.

    Para estos casos recomendó establecer rutinas de estiramiento, especialmente antes de acostarse, además de discutir con el médico las opciones terapéuticas disponibles.

    Tratamiento de primera línea

    Contrario a la creencia popular, el especialista aseguró que el tratamiento más efectivo para el insomnio no son los medicamentos.

    De acuerdo con las guías de la Academia Americana de Medicina del Sueño, la primera opción terapéutica debe ser la terapia cognitivo-conductual para el insomnio, una intervención enfocada en modificar hábitos, pensamientos y conductas que perpetúan los problemas para dormir.

    "El problema de insomnio empieza desde el día", explicó el especialista, al señalar que la ansiedad anticipatoria y la preocupación constante por no dormir pueden contribuir al mantenimiento del trastorno.

    "Higiene del sueño",  una herramienta clave

    El especialista se refirió como "higiene del sueño" a parte de las recomendaciones generales, como mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, incluso los fines de semana; evitar dispositivos electrónicos en la habitación; limitar el consumo de cafeína después de media tarde; realizar ejercicio en horarios adecuados y procurar un ambiente oscuro, silencioso y cómodo para dormir.

    También recomendó llevar una bitácora del sueño durante dos semanas para identificar patrones y facilitar la evaluación médica.

    Narcolepsia: una condición menos frecuente, pero posible

    Aunque es mucho menos común, Pizarro Otero también abordó la narcolepsia, que sería la cuarta causante de desórdenes del sueño. Un trastorno caracterizado por episodios repentinos e incontrolables de sueño durante el día.

    En algunos casos puede acompañarse de cataplejía, una pérdida súbita del tono muscular desencadenada por emociones intensas como la risa, la sorpresa o el llanto.

    El especialista explicó que su diagnóstico requiere estudios específicos y que existen tratamientos farmacológicos para controlar los síntomas.

    Recomendaciones del experto

    El neurólogo enfatizó que los trastornos del sueño son altamente prevalentes en la esclerosis múltiple y pueden repercutir significativamente en la calidad de vida de los pacientes. Por ello, recomendó hablar con el neurólogo ante cualquier alteración del descanso, ya que identificar y tratar estas condiciones puede contribuir a mejorar el funcionamiento diario, la energía y el bienestar general.

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