CEPA cumple 20 años luchando por el autismo en la Isla y lanza campaña para ampliar la inclusión social

CEPA celebra dos décadas transformando vidas en Puerto Rico con servicios, formación y política pública a favor de las personas dentro del espectro autista.

Laura Guio

    CEPA cumple 20 años luchando por el autismo en la Isla  y lanza campaña para ampliar la inclusión social

    Hace veinte años, preguntar en una sala llena de personas quién tenía un familiar con autismo era recibir un silencio casi absoluto. No porque el autismo no estuviera presente en esas familias, sino porque nadie sabía reconocerlo. 

    Hoy, esa misma pregunta levanta cientos de manos. Ese cambio, sutil pero poderoso, resume en parte el trabajo que ha realizado el Centro Ponceño de Autismo (CEPA) desde su fundación, y que ahora celebra dos décadas de impacto sostenido en Puerto Rico.

    La doctora Laura Deliz Bauzá, psicóloga clínica y directora de CEPA, es la voz detrás de esta transformación colectiva. Para ella, el logro no es individual: "Representa un logro no solo mío, sino de un grupo enorme de personas que hemos luchado por facilitar los servicios de salud para las familias impactadas en Puerto Rico."

    Un impacto que va más allá de la clínica

    El trabajo de CEPA ha sido, en palabras de su directora, multidimensional. La institución no se limita a ofrecer atención directa a niños dentro del espectro; también brinda acompañamiento a sus familias, capacita a profesionales y ha participado activamente en la creación de política pública.

    Entre sus logros más significativos se encuentran el desarrollo de una cubierta especial de seguros y la revisión de legislación orientada al apoyo de personas con autismo. Además, la organización ha formado a cientos de profesionales para atender las necesidades de esta población en toda la isla.

    "El impacto ha sido multidimensional. Nosotros no solamente trabajamos con los niños, sino con las familias, brindando el apoyo que necesitan para confrontar esta condición", afirmó la doctora Deliz Bauzá.

    Manos que Transforman: El llamado a la conciencia social

    En el marco de su aniversario, CEPA lanza la campaña "Manos que Transforman", una iniciativa que busca ampliar la inclusión social y reducir el estigma que todavía enfrentan las personas con autismo en sus comunidades. 

    La campaña reconoce que la responsabilidad no recae únicamente en las familias o los especialistas, sino en toda la sociedad.

    Según la doctora Deliz Bauzá, cuando los niños con autismo intentan conectar con su entorno, muchas veces se encuentran con comunidades que no están preparadas para recibirlos. "Hay muchas interferencias. No entienden cuando tienen conductas diferentes, cuando al hablarles no los miran. Eso no quiere decir que no estén interesados en relacionarse con ellos; tienen una manera diferente de acercarse socialmente."

    El llamado es claro: "La llamada principal es abrirse a la diversidad, abrirse y entender que la diversidad nos enriquece. Las personas con autismo nos enriquecen, no nos quitan, nos enriquecen.

    Intervención temprana: La mejor esperanza

    Uno de los mensajes más urgentes que transmite CEPA es el de la detección y la intervención temprana. La doctora Deliz Bauzá señala que existen señales de alerta desde los nueve meses de edad que no deben ignorarse: la ausencia de contacto visual con los padres, no sonreír ante estímulos sociales, no responder al propio nombre o mostrar desinterés en relacionarse con los cuidadores.

    "Aquí no se puede esperar. Tan pronto se empiece a notar que hay algún rezago en alguna de las destrezas que se supone que se desarrollen para cierta edad, deben buscar una evaluación lo antes posible", advirtió Deliz Bauzá.

    La psicóloga subrayó que, aunque el autismo es una condición de por vida, una intervención oportuna puede cambiar radicalmente el pronóstico: "La intervención temprana es la mejor esperanza para las personas que tienen autismo. Esa intervención temprana hace una diferencia enorme en la prognosis o cómo ellos se van a ir desarrollando a través del resto de su vida."

    Barreras que persisten

    A pesar de los avances, los retos siguen siendo considerables. Muchas familias en Puerto Rico todavía no logran acceder a los servicios que necesitan, y las listas de espera pueden extenderse hasta un año. A esto se suma que, en numerosos hogares, uno de los padres se ve obligado a abandonar su empleo para cuidar a su hijo, lo que genera presiones económicas y sociales adicionales.

    "A muchos de ellos se les hace difícil conseguir esos apoyos y muchos tienen que esperar hasta un año en filas de espera para poder accesar los servicios. Eso es un reto enorme", reconoció la directora.

    Una población con mucho que ofrecer

    Frente a los obstáculos, la doctora Deliz Bauzá insiste en el potencial que existe dentro del espectro autista. Estima que cerca del 70% de las personas con autismo pueden ser altamente productivas en sus comunidades si cuentan con los apoyos adecuados.

    "Esta es una población que tiene muchísimo que ofrecer.

     Mientras más la apoyemos, más van a poder dar a nuestras comunidades y realizar su vida y autonomía", concluyó.

    Con veinte años de historia y una campaña que invita a toda la sociedad a sumarse, CEPA reafirma que la inclusión no es una concesión, sino una ganancia colectiva. Porque, como lo resume su directora, cuando la comunidad se acomoda para recibir a estas personas, es posible verlas florecer.


    Más noticias de Neurología