Una revisión sistemática publicada en Neurology concluye que píldoras, DIU, implantes e inyecciones hormonales no se asocian con mayor riesgo de hipertensión intracraneal idiopática en mujeres en edad reproductiva, lo que aporta tranquilidad a médicos y pacientes.

Durante años, la posible relación entre el uso de anticonceptivos hormonales y la hipertensión intracraneal idiopática (IIH) generó incertidumbre en la práctica clínica. Reportes de casos y estudios pequeños habían sugerido una asociación temporal, lo que llevó a recomendaciones contradictorias.
Sin embargo, un nuevo metaanálisis liderado por el neurólogo Arun N.E. Sundaram, de la Universidad de Toronto, no encontró evidencia que respalde esta relación. “Los hallazgos proporcionan seguridad a los médicos tratantes de que la anticoncepción hormonal no necesita ser considerada una contraindicación en la IIH”, afirmó el especialista.
El estudio incluyó 13 investigaciones —10 de casos y controles y tres de cohortes— con un total de 5.351 mujeres con IIH y más de 669.000 participantes como grupo de control, con una edad media de 33,3 años.
Los anticonceptivos evaluados abarcaron desde píldoras orales hasta dispositivos intrauterinos (DIU), anillos vaginales, inyecciones hormonales, implantes subdérmicos y parches transdérmicos.
Los resultados mostraron que el 25,2 % de las mujeres con IIH utilizaban anticonceptivos hormonales, frente al 19,2 % del grupo control. No obstante, esta diferencia no fue estadísticamente significativa (odds ratio 0,93; p = 0,60), y tampoco se hallaron asociaciones relevantes al analizar cada método por separado.
Además, los hallazgos se mantuvieron consistentes en múltiples análisis de sensibilidad, incluyendo aquellos con criterios diagnósticos más estrictos.
Para expertos independientes como Andrew G. Lee, neurooftalmólogo del Weill Cornell Medical College, estos resultados ayudan a desmontar una creencia extendida. “El papel de la anticoncepción hormonal en la IIH ha sido sobreestimado en la práctica clínica, probablemente debido al sesgo clínico”, señaló.
Lee también destacó que la IIH sigue siendo, en esencia, una condición de causa desconocida, y advirtió sobre la tendencia a atribuirle factores sin suficiente evidencia.
A pesar de los resultados, los especialistas subrayan la importancia de descartar otras condiciones. En particular, la trombosis del seno venoso cerebral (CVST), un coágulo poco frecuente, puede simular o causar aumento de la presión intracraneal.
En este contexto, los anticonceptivos hormonales con estrógenos sí representan un factor de riesgo conocido para esta condición, distinta de la IIH. Por ello, se recomienda realizar estudios de imagen como resonancia magnética y venografía cuando exista sospecha clínica.
Los autores reconocen que la evidencia disponible presenta limitaciones, incluyendo baja certeza global, heterogeneidad entre estudios y datos incompletos sobre factores relevantes como la obesidad.
Ante este panorama, coinciden en que se requieren investigaciones futuras más robustas y con poblaciones diversas para confirmar estos hallazgos.