Una mirada al país desde la infectología: los retos de la hepatitis C en Puerto Rico

La especialista explicó que la transmisión de madre a hijo sigue siendo una preocupación, destacó que el tratamiento puede curar la infección en niños desde los tres años y enfatizó la necesidad de realizar pruebas tempranas para evitar complicaciones hepáticas a largo plazo.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Una mirada al país desde la infectología: los retos de la hepatitis C en Puerto Rico

    Aunque los avances terapéuticos han transformado el manejo de la hepatitis C, el diagnóstico oportuno continúa siendo uno de los principales desafíos en Puerto Rico. Durante una entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública, la infectóloga pediátrica Dra. Sanet Torres, tesorera de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Puerto Rico, abordó la importancia de identificar la infección desde edades tempranas, especialmente en hijos de madres portadoras del virus, y explicó los retos clínicos que aún enfrenta el país.

    La transmisión de madre a hijo requiere vigilancia desde el nacimiento

    Desde su experiencia en infectología pediátrica, la Dra. Torres explicó que la mayoría de los casos que atiende corresponden a niños que adquirieron el virus durante el embarazo o el parto por transmisión maternoinfantil.

    La especialista señaló que, debido a que actualmente la hepatitis C afecta con mayor frecuencia a personas jóvenes en edad reproductiva, aumenta la posibilidad de que mujeres infectadas transmitan el virus a sus hijos durante el nacimiento.

    Asimismo, indicó que los tratamientos aprobados por la FDA pueden administrarse a partir de los tres años de edad, por lo que los bebés expuestos al virus deben mantenerse bajo seguimiento médico para determinar si la infección persiste y, de ser necesario, iniciar el tratamiento.

    "En mi experiencia, tienen recuperación completa; se elimina el virus por completo una vez completan las 12 semanas de tratamiento", afirmó.

    Muchos niños pueden eliminar el virus, pero otros desarrollan infección crónica

    La infectóloga explicó que la transmisión al bebé depende de factores como el estado inmunológico de la madre y la cantidad de virus presente en su sangre durante el embarazo.

    Aunque es frecuente que un recién nacido de una madre positiva también resulte positivo inicialmente, precisó que aproximadamente un 30% elimina espontáneamente el virus antes de los dos años de edad y que entre un 60% y un 70% lo hace antes de cumplir cinco años gracias a la respuesta de su sistema inmunológico.

    Sin embargo, advirtió que otros niños mantienen la infección sin presentar síntomas, permitiendo que el virus permanezca durante años en el hígado y aumente el riesgo de desarrollar cirrosis o carcinoma hepatocelular si no se detecta y trata oportunamente.

    La especialista añadió que la ausencia de síntomas tanto en la madre como en el bebé hace indispensable realizar las pruebas diagnósticas correspondientes para identificar la infección de manera precoz.

    Confirmar el diagnóstico es clave antes de iniciar el tratamiento

    La Dra. Torres explicó que un resultado positivo en la prueba de anticuerpos únicamente indica que la persona estuvo expuesta al virus, por lo que es necesario confirmar la infección activa mediante una prueba molecular (PCR), que determina si el virus continúa presente y en qué cantidad.

    Antes de comenzar el tratamiento, indicó, también deben evaluarse otros parámetros clínicos, como la función hepática, las pruebas de coagulación, las enzimas del hígado y el genotipo viral, información que permite definir el manejo más adecuado para cada paciente y orientar futuras decisiones terapéuticas si llegara a presentarse una reinfección.

    En algunos casos, agregó, también es necesaria la valoración por hepatología antes de iniciar la terapia antiviral.

    Persisten barreras administrativas para acceder al tratamiento

    Aunque destacó la alta efectividad de los medicamentos disponibles, la infectóloga explicó que el acceso requiere cumplir varios pasos administrativos.

    Según detalló, en los pacientes cubiertos por el Plan Vital el médico debe completar un formulario de justificación clínica, remitir la documentación al plan médico y canalizar la entrega del medicamento mediante una farmacia especializada.

    La especialista propone ampliar el tamizaje en mujeres embarazadas

    Al finalizar la entrevista, la Dra. Torres sostuvo que las mujeres en edad reproductiva deberían realizarse la prueba de hepatitis C y consideró que este examen debería incorporarse de forma rutinaria dentro del tamizaje prenatal de todas las gestantes.

    "Definitivamente debería incluirse dentro de las pruebas de saneamiento que se hace a toda mujer embarazada", concluyó.

    Más noticias de Infectología