La ciclosporiasis, asociada a frutas y vegetales contaminados, provoca diarrea severa y casos en aumento.

Un brote de ciclosporiasis en Estados Unidos ha encendido las alertas de expertos en seguridad alimentaria y salud pública. La enfermedad, causada por el parásito microscópico Cyclospora, ha sido vinculada históricamente al consumo de frutas y vegetales contaminados y ya suma cientos de casos confirmados en varios estados del país.
La Cyclospora es un parásito que no puede detectarse a simple vista y que puede encontrarse en productos frescos como frambuesas, fresas, lechuga, cilantro, albahaca, cebollines y arvejas dulces, entre otros.
Según los expertos, la contaminación suele estar relacionada con el uso de agua contaminada en los cultivos o con condiciones sanitarias inadecuadas para los trabajadores agrícolas.
El profesor de Seguridad Alimentaria de la Universidad de Guelph, Lawrence Goodridge, explicó que los síntomas pueden incluir diarrea y diarrea explosiva.
A diferencia de otros cuadros de intoxicación alimentaria, la ciclosporiasis puede causar problemas gastrointestinales prolongados.
De acuerdo con Goodridge, los síntomas pueden extenderse durante un mes o incluso más tiempo. Además, algunas personas pueden experimentar una aparente mejoría y posteriormente sufrir una recaída.
Las autoridades sanitarias de Ohio informaron que esta semana se habían confirmado 177 casos de ciclosporiasis.
Mientras tanto, Michigan reportó 1.251 casos, una cifra considerablemente superior al promedio habitual de aproximadamente 50 casos anuales en ese estado. Además, decenas de personas han requerido hospitalización.
Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos indicaron que están monitoreando cerca de 150 casos adicionales distribuidos en 17 estados.
Sin embargo, las autoridades consideran que el número real de afectados podría ser mayor, ya que los casos confirmados corresponden únicamente a personas que acudieron a servicios médicos.
Uno de los principales desafíos para las autoridades sanitarias es que la fuente de contaminación todavía no ha sido determinada.
Aunque actualmente no se investiga ningún brote de Cyclospora en Canadá, expertos advierten que existe la posibilidad de que aparezcan casos relacionados debido al intercambio constante de frutas y vegetales importados.
La directora de Control de Infecciones de University Health Network, la doctora Susy Hota, señaló que identificar el alimento contaminado se convierte en una carrera contrarreloj para evitar una mayor propagación de la enfermedad.
Mientras se identifica el origen del brote, Goodridge recomendó a los viajeros que visiten Estados Unidos evitar, en la medida de lo posible, frutas y vegetales frescos procedentes de América del Sur, América Central, el Caribe, el sudeste asiático y África, regiones que han sido asociadas anteriormente con brotes de ciclosporiasis.
Los especialistas también advierten que el parásito puede alojarse en pequeñas hendiduras de frutas y verduras, lo que dificulta su eliminación mediante el lavado convencional.
Según especialistas, incluso lavar los productos con fricción no siempre elimina este tipo de contaminación, por lo que las personas que residen en zonas afectadas por el brote podrían considerar limitar el consumo de algunos vegetales frescos frecuentemente relacionados con estos eventos.