El mayor brote de ciclosporosis registrado en Estados Unidos ha dejado más de 4.000 casos confirmados y otros miles bajo investigación. Aunque las autoridades apuntaron inicialmente a la lechuga iceberg como posible origen, aún no se ha identificado una fuente definitiva del parásito.

El brote de ciclosporosis que afecta a Estados Unidos continúa expandiéndose y ya es considerado el mayor registrado en la historia del país. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se han confirmado 4.173 casos y otros 7.400 permanecen bajo investigación en 41 estados. La enfermedad, causada por el parásito Cyclospora, provoca síntomas gastrointestinales intensos que pueden prolongarse durante semanas y afectar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Uno de los afectados es Nick Palmiter, de 29 años, residente del condado de Monroe, en Michigan, quien comenzó con diarrea a principios de julio sin imaginar la gravedad de la infección.
Con el paso de los días, los síntomas empeoraron hasta presentar fuertes cólicos abdominales y la necesidad de ir al baño entre 15 y 20 veces al día.
Palmiter describió la sensación como una presión constante y un burbujeo en el abdomen, "como si tuviera un globo en el estómago". Finalmente acudió a un centro de atención urgente y fue remitido inmediatamente a un hospital, donde recibió el diagnóstico de ciclosporosis.
El condado donde vive, con una población cercana a 154.000 habitantes, ha registrado 286 casos, una de las cifras más altas del estado de Michigan, que supera los 7.000 casos reportados.
La magnitud del brote ha generado preocupación entre los residentes de las zonas más afectadas.
Familiares de pacientes relataron para BBC que algunas personas han optado por desechar frutas y verduras frescas por miedo al contagio, mientras que otras han dejado de consumir productos crudos o de comer en restaurantes.
En redes sociales locales también se han compartido testimonios de familias que han modificado su alimentación debido a la incertidumbre sobre el origen del brote.
Las infecciones fueron detectadas por primera vez el 13 de mayo, según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Desde entonces, diversas cadenas de restaurantes y comercios, entre ellas Walmart, Jack in the Box y Taco Bell, retiraron preventivamente algunos productos, especialmente lechuga iceberg.
La FDA señaló inicialmente a la empresa Taylor Farms como una posible fuente de contaminación y la compañía retiró voluntariamente toda la lechuga iceberg procedente del centro de México.
Sin embargo, el fin de semana la investigación sufrió un revés cuando la agencia anunció que una muestra de lechuga había dado positivo para Cyclospora, pero menos de 24 horas después rectificó la información al concluir que se trataba de un falso positivo.
Francisco Diez-Gonzalez, director del Centro de Seguridad Alimentaria de la Universidad de Georgia, explicó que identificar Cyclospora en alimentos es especialmente complejo.
Según el especialista, los síntomas pueden tardar semanas en aparecer, lo que dificulta reconstruir con precisión los alimentos consumidos por cada paciente. Además, localizar el parásito en una muestra de lechuga equivale a "buscar una aguja en un pajar", debido a la baja cantidad de organismos presentes y a la dificultad de las pruebas de laboratorio.
El experto añadió que los falsos positivos pueden ocurrir, aunque consideró inusual que un resultado preliminar se hiciera público antes de ser confirmado mediante pruebas adicionales, ya que este tipo de inconsistencias puede afectar la confianza de la población en las autoridades sanitarias.
Mientras el secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., afirmó que la ciclosporiasis estaba "bajo control", el mismo día los CDC informaron el mayor número de casos registrado hasta el momento y señalaron que muchos de los nuevos reportes provienen de Ohio y Michigan.
Entre los afectados también se encuentra Brian Clare, agricultor de 52 años, quien aseguró llevar más de tres semanas con dolor abdominal intenso y episodios repetidos de diarrea. Aunque no ha recibido un diagnóstico oficial, sospecha que la infección pudo estar relacionada con el consumo de frambuesas, uno de los alimentos incluidos entre los productos bajo vigilancia.
Clare señaló que la enfermedad le ha dejado una importante lección sobre la necesidad de lavar cuidadosamente frutas y verduras antes de consumirlas y prestar mayor atención al origen de los productos frescos.